Hombre. Las disfunciones sexuales más comunes.
La sexualidad humana se ve afectada de manera directa por una serie de factores y circunstancias entorno al medio en que se desenvuelve el individuo. Las tradiciones, la cultura y su relación con la sociedad determinan en gran parte la concepción que cada persona tiene sobre el tema. En consecuencia, no es tan sencillo marcar parámetros acerca de una sexualidad normal.
Sin embargo se puede considerar como disfunción a la circunstancia en que el individuo se ve afectado ya sea en cuanto a su deseo sexual o a sus respuestas físicas y/o psicológicas a los estímulos que percibe antes y/o durante una relación íntima.
Entre las disfunciones de tipo sexual que con más frecuencia se manifiestan en los hombres, tenemos: la eyaculación precoz, la disfunción eréctil o también llamada impotencia sexual y la anorgasmia.
La eyaculación precoz, es la más frecuente, hasta uno de cada tres hombres la ha padecido alguna vez y se define como la incapacidad de controlar el advenimiento del orgasmo, por lo general en un tiempo muy corto, lo que llega al punto de desestabilizar la relación de pareja. Tiene origen especialmente en factores de tipo psicológico como el estrés, la ansiedad, algún trauma, etc y puede aparecer en cualquier momento de la vida, aunque también puede estar relacionada con el consumo de licor y drogas o problemas asociados con la diabetes, próstata y presión arterial elevada.
La disfunción eréctil o impotencia sexual, es la incapacidad del varón para conseguir una erección del pene, lo que le impide o limita la penetración. Especialmente se origina como consecuencia de la edad (vejez) o como complicación de alguna patología que involucre el sistema reproductivo, pero también a consecuencia de la agudización de una eyaculación precoz muy prolongada.
La anorgasmia es el retraso excesivo o la incapacidad de llegar al orgasmo. Aunque esta disfunción se manifiesta con mayor frecuencia en las mujeres, también hay varones que la padecen.
Ahora, todas las disfunciones mencionadas pueden ser tratadas de manera efectiva, siempre y cuando se acuda ante un profesional, en este caso el urólogo, quien evaluará el caso y aplicará los respectivos tratamientos, ya sean de tipo farmacológico o a través de terapias técnicamente aplicadas y dirigidas.
Cabe anotar que en circunstancias, donde los factores psicológicos han sido el causal del aparecimiento de la disfunción, también será necesaria la intervención de un psicólogo, mismo que tendrá que coordinar acciones paralelas con el urólogo, a fin de obtener una recuperación integral del paciente.
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