En referencia a la guerra entre los poetas de la experiencia y los poetas de la diferencia, decía José Manuel Benítez Ariza en el País del 23 de octubre de 2002:
"Fue un enfrentamiento muy tonto y de escasa relevancia estética. Su momento álgido coincidió con el cambio de partido en el poder, y estoy seguro de que muchos no hicieron sino llamar la atención para obtener prebendas."
Estoy de acuerdo con Benítez Ariza. De forma indirecta, en los años 1995 y 1996, participé en esa “guerra”, ya que, como os he comentado en el post “… Y el Sur”, (escrito republicado en el año 2004), fui uno de los responsables de la edición de una antología poética que ahondó crudamente en esa herida abierta, generando una controversia entre los poetas de la diferencia y los poetas de la experiencia, siendo recogida ampliamente por los medios de comunicación provinciales,r egionales y nacionales.
Hace unos años me enteré que Caballero Bonald, sobre el que llegué a escuchar en alguna tertulia caliente vocablos esquivos, que desapruebo, como “comediantillo”, “falsillo“, marinerillo”, etc., ha recibido el Premio Nacional de Poesía por “Manual de infractores” (Leído en ABC)
Desde este sitio, y aunque tardía, mi más sincera felicitación.
A veces es inevitable todo lo que pueda pasar dentro de un servicio pastoral en la parroquia. Quiero narrar lo que me pasó, para que quede claro que nadie puede emplear actitudes negativas dentro de un servicio pastoral; porque es como expulsar a los miembros que están haciendo un servicio desinteresado.Mi...
El Sant. Grial en la literatura medieval, es el cáliz sagrado que usó Jesucristo en la Última Cena y que más tarde fue buscado piadosamente por los caballeros del legendario rey Arturo. Según la tradición, el Grial lo guardó José de Arimatea, que recogió en él la sangre de Cristo crucificado. El cáliz...
Cuando veas una hermosa frase, que despechada flota en el espacio...¡Ahí estaré Yo!   ; & nbsp; &nb sp;   ; & nbsp; &nb sp;   ; Cuando veas un verbo furibundo,que dormita olvidado en el espacio...¡Ahí estaré Yo!, &nbs p; &n...
El viejo almendro con sus cuatro metros de alto y sus ramas extendidas en todas las direcciones era uno de nuestros mejores amigos en aquellos años en que las sonrisas de la infancia adornaban nuestros rostros curtidos por el sol calcinante de la mañana y por la arena recogida en las excursiones permanentes...
Mientras los copos de nieve cubrían los cedros y los camuflaban bajo un gigantesco, brillante y cegador manto blanco, me di cuenta que me había quedado solo.
Al lado de aquellos imponentes árboles de firme presencia, yo al igual que ellos me quedé inmóvil como una estatua, paralizado por el penetrante frío...