Cuatro estrategias contra la impotencia sexual
El 90 % de los hombres experimentará alguna forma de impotencia sexual en algún momento. Y ya existen algunos medicamentos que pueden ayudar a muchos de ellos. Sin embargo, el uso de sustancias tiene dos importantes objeciones. La primera es que la mayoría de los hombres no las necesita. Y la segunda es que son una vía poco natural que crea una molesta dependencia.
Pero existen algunas estrategias alternativas a los medicamentos. Éstas son ideales para aquellos hombres que no padecen enfermedades que justifiquen sus problemas sexuales. Veamos:
1. Abandona todo esfuerzo y deja al cuerpo lo que es del cuerpo.
La reacción de los hombres impotentes tiene un patrón. Como regla realizan un gran esfuerzo por obtener erecciones. Lo hacen con una intensa actividad imaginativa, estimulándose el pene vigorosamente, viendo pornografía, etc. En la práctica todas esas tentativas fracasan en el momento de la verdad. La razón de que suceda de ese modo es evidente pero pasada por alto por todas las víctimas de la impotencia.
El motivo es sencillo y obvio: las erecciones constituyen un reflejo sobre el que no se tiene ningún control voluntario. O sea, el hombre no puede obtener erecciones con sólo desearlo.
Sus intentos lo que sí logran muy bien es angustiarlo, desesperarlo, irritarlo y obsesionarse con su problema. El esfuerzo forma parte importante de la cronicidad de la impotencia. Mientras más demore el hombre en darse cuenta y aceptar este hecho más se dilatará la superación del problema. Debe comprender que él no puede lograr erecciones a voluntad. Debe saber que es inútil y pernicioso que insista en intentarlo. Debe abandonar tales ilusiones.
2. Escoge apropiadamente a tu pareja.
¿Crees que debes buscar mujeres sexy, súper excitantes y atrevidas? ¡Todo lo contrario! Al menos en este periodo en que demoras para experimentar erecciones debes seleccionar sabiamente a tu pareja.
Las mujeres más excitantes son las que no lo son. Debes evitar las mujeres demasiado sobresalientes, inquietas, dominantes o provocativas. Te convienen mucho más aquellas que sean poco atractivas. Busca mujeres preferiblemente inseguras, tímidas, inexpertas; en este periodo.
Te ayudaría bastante que tu pareja se resistiera a tener relaciones sexuales contigo. No queremos decir que te rechace, no, al contrario; pero que te dificulte ese tipo de sexo. Sin embargo debe ser una mujer cariñosa, receptiva y moldeable a tus preferencias. La elección apropiada de la pareja es una excelente estrategia.
3. Establece el tipo de relación más conveniente.
Generalmente la impotencia sexual tiene más que ver con la mujer que con el hombre. Un factor nada despreciable es el tipo de relación que se establece con la mujer. Para que lo sepas desde ahora: ¡las relaciones fortuitas y las aventuras son fatales! Si estás pasando por un episodio donde tus erecciones demoran mucho más en aparecer que de costumbre sé conservador.
No te pongas a la cacería de relaciones del momento. Lo más efectivo para ti ahora son las relaciones estables. Debes establecer un vínculo con una mujer que se tome la relación contigo en serio. Es muy favorable que lleguen a conocerse bien y que se sientan cómodos el uno con el otro. Todo lo que favorezca la confianza entre ustedes actúa contra la demora en la aparición de las erecciones.
Si tu pareja te ama, mejor no podía ser el caso. Si sientes que te aprecia, que te da más importancia a ti que al sexo, si sientes que no tienen nada que ocultarse. Debes preferir un tipo de relación en que haya compenetración, buena comunicación y conocimiento mutuo.
4. Intenta tener sexo cuando no estén dadas todas las condiciones.
Debes darte cuenta de en qué situaciones te sientes más cómodo para el intercambio sexual. Pudiera ser que te sintieras a gusto en situaciones en que el tiempo es infinito y lleno de oportunidades. Pero en ocasiones es mejor que la situación no favorezca las relaciones sexuales. Verás cómo así obtienes mejores resultados. Son esas situaciones en que a tu pareja le queda claro de que es muy difícil concentrarse. Y sea cual sea tu nivel de respuesta quedará justificado por esa circunstancia.Si sufres de timidez descarga ahora el siguiente libro:
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