Angeles y demonios
Suaves decadencias de miradas profanas.
Angel errado.
Demonio extraviado.
Apenas el presentimiento de lo ya acordado,
pérdidas vanas en pensamientos vagos.
De lo tuyo sólo el rumor,
el ensueño esquivo
de lo que por casualidad llamas amor.
Almas fugitivas de lazos sempiternos,
enredos de palabras: horror.
De lo mío casi el dolor,
una espiga con forma de corazón.
Furtivos besos de ángel caído.
Huída divina del vahído
que sueles llamar perdición.
Acerca del autor
Angélica Ried es peruana y reside en Pennsylvania con su esposo y tres hijos. Trabaja desde su casa y tiene un gran interés en salud y bienestar para toda la familia. Promueve los beneficios de un estilo de vida saludable y las posibilidades de un negocio en casa en sus paginas web y blogs. Tambien puede ser encontrada como Angelica Nue Ried o Angelica Nue de Ried
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