En algún lugar de esos de los que nunca imaginas existir, vivía un joven muy agobiado y entristecido por sus pesares.
Aquel joven solía estar muy solo, tan solo que se había separado de su familia desde hace años atrás sin volverles a ver.
Un día por casualidad se topo con un joven, quien vivía muy lejos de donde de él, y que se llamaba Carlos.
Carlos parecía ser una persona muy agradable, y a este joven solitario le caía muy bien.
Con el tiempo, con el mucho tiempo de ser amigos, Carlos le escribió una nota a este Joven donde le hablaba de la vida y lo hermosa que era si la vivía con personas tan especiales como el.
Carlos le dijo que leyera cada vez que pudiera esta nota, aunque no le argumento ningún motivo en particular.
El joven se lleno de mucha alegría al descubrir que había encontrado un amigo, y jamás olvido aquella nota que con tanto cariño le había referido Carlos, aun que paso imperceptible aquella apreciación de Carlos acerca de la Nota.
Un día Carlos le dijo al joven que debía marcharse hacia otra ciudad y que no sabría si volvería, pero que jamás olvidaría a un gran amigo y que mientras estuviese en la distancia la nota que le había entregado se lo recordaría.
Carlos se marcho y aquel joven nuevamente, entendió muy poco su comentario acerca de la Nota.
Los días pasaron y aquel joven volvió a sumirse en la soledad, un día decidió volver a leer la Nota de Carlos y descubrió algo muy extraño.
Aunque la primera vez que la había leído lo había hecho muy rápidamente, recordaba claramente lo que estaba escrito allí en aquella misiva, esta vez había una nueva Frase que decía: “Me gusta mucho tu manera de ser, jamás lo olvidare” y que antes no se encontraba.
Aquel joven desconcertado la volvió a leer, y Oh sorpresa un nueva frase aun mucho mas profunda y sensible sobresaltaba del texto recordándole lo mucho que era querido.
El joven muy consternado decide enviar un E-mail a Carlos quien le responde con palabras textualmente exactas:
“Amigo, te preguntaras que sucede, la verdad pensé que algún día me iría y me marcharía y quizás te dejaría solo, así que en esa nota hay algo de mi corazón quien cada vez que siente que me extrañas te recuerda que desde la distancia alguien envía su cariño y compañía”
El joven paralizado, lloro inconteniblemente en ese momento, desde entonces no deja de leer la misiva día tras día.
Walter E. Surmay Bersinger
Valledupar, Republica de Colombia
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=235
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Walter Surmay Bersinger - Valledupar, Colombia
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