Tengo una pena vieja que no cesa
arraigada a mi alma dolorida
de tan vieja está ajada y carcomida
mas su raíz a mi poros atraviesa.
Pena negra que mi boca no confiesa
mi garganta es una tumba enmudecida
mas nadie se da cuenta de mi herida
y en este sin vivir yo vivo presa.
Tú nunca sabrás mi sufrimiento
sólo la noche de luciérnagas cuajadas
sabrá de mi angustia y mi tormento
sólo a la noche y al raso de mi almohada
desnudaré mis callados pensamientos
de esta pena vieja .... Vieja y siempre renovada.
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=260
|
No hay información sobre este escritor.
|

Ver perfil
|