Aun acabo vacío, descubierto en mi mundo ordinario a veces tan normal, a veces primordial, para seguir.
Ordinario, por que no es mas que nada, nada para sentir ni notar, para preferir negar antes que reconocer; ordinario por que es así, sin mas, sin obligación, sin deber, ordinario por que soy yo.
Para esparcir mi integridad en el revuelo de mi cordura, cordura que ya he perdido pues en la búsqueda de la tranquilidad he tropezado a la demencia.
Me he caído sin querer en la desfachatez de mis virtudes y cualidades, y en la convergencia de mis sueños y miedos, en el mas incontenible desconsuelo a causa de vivir.
Bastamente he colisionado con el escenario adulto que de niño tanto temí, con mi indecisión, con mi impotencia ante las situaciones, con la vulnerabilidad como duelo ante mi ímpetu, con la soledad otra vez.
Y como si fuera poco he padecido como condenado a sufrir, el destierro de mi propio corazón, quien ya no soporta cuanto me desangro y cuanto decaigo por el.
Walter E. Surmay Bersinger
Valledupar, Republica de Colombia
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=235
|
Walter Surmay Bersinger - Valledupar, Colombia
|

Ver perfil
|