Verlos me fue inolvidable, esos labios, escondían lo aparentemente irresistible, no era extraño que al verlos paralizaran el interno adepto de mi corazón, ese que se acopla a lo seducido y a lo incitante, que me hace respirar, sentir, vivir....eso que me llevó a verlos una y dos veces más, antes de robarle un beso fugitivo, antes de sentirlos consumadamente míos.
Fugitivo, por que tendría que pensarlo tantas veces mas para besarlos y no perder la conciencia y el sentido al cercarlos con mi barba, por que no tendría el valor suficiente para observarlos y resistirme a robar otro beso, por que aunque no les seguiré de sigilo, exigiré que todos y cuantos besos mas existan, solo esperen de mí, la pasión...por que fugitivo, seré paciente por su regreso, por su beso.
Mientas decaigo en otra espera de su llegada y otra fantasiosa idea del éxtasis, me revoloteo entre la almohada y mi brazo cansado por la insistencia de abrazarme a mi mismo como queriendo ocupar el vacío en mi cama, recelosamente me resbalo sobre la ternura de mis sabanas y mi plumón que improvisa la suave piel de quien por momentos arrebata mis noches y mi sentimientos a su disposición, aún sin estar presente, sobre la agonía agudizante completamente exasperada, que me enloquece tanto, tanto pero tanto, mi lucero, que rayo la locura al ver que no estas conmigo.
Te entrego mi beso llevado por la obstinación volátil e inquieta de no poder vivir sin ti.
Ámame hoy momentáneamente, y así los minutos correrán sin la espera, de llegar y no verte.
A.R.
Walter E. Surmay Bersinger
Valledupar, Colombia
w_surmay_bersinger_writer@hotmail.com
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=235
|
Walter Surmay Bersinger - Valledupar, Colombia
|

Ver perfil
|