Es casi imperceptible a nuestra artificial escucha, llena de tantos reparos y limitaciones, vive oculta a la tiniebla de nuestras mentes que de solo pensarla vulnera toda su infinita virginidad, esta encerrada en cada rincón de una noche.
Noche… enmudecida, mas que nuestro propio silencio, que es solo producto de nuestros actos equívocos, de frustraciones y hasta en ocasiones de solo el valor que necesita para hacer lo correcto... Nuestro silencio es producto de ser humanos de ser imperfectos de no poder hacer nada por la realidad que nos absorbe y en situaciones abrupta, nuestros sueños… El silencio de Ella, de la noche, es esencia, magia, nada parecido al nuestro, paz y fragilidad,… deseo y pasión, (sin ambiciones), es tan profunda, tan tremendamente desconcertante que después de haberla alcanzado en una noche de soledad e inspiracion, es casi imposible repetirla o recordarlo en la noche siguiente.
Su magia envuelve hasta el mas incrédulo, si tienes suerte, una noche encontraras en su silencio la voz interior que recorre el alma desde dentro, que desestabiliza los sentidos y que en circunstancias en las que como humanos no podemos responder nada, habla por nosotros como el oráculo interno donde se juntan todas las sensaciones, sentimientos y anhelos y se convierten en realidad.
Vive y alcanza tus sueños, busca tranquilidad y paz cuando la necesites, se paciente y tolerante, descansa sobre la cautela de tu alma las penas, y escucha en el remanso de la noche, el silencio y el acierto de quien sin palabras interpreta tus deseos, en la voz del eco que murmura tus oídos.
W.E. Surmay
Valledupar, Colombia
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=235
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Walter Surmay Bersinger - Valledupar, Colombia
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