Con esta lección usted va a comenzar sus
estudios sobre el interesante y lucrativo ramo de la electricidad conocido con
el nombre de acondicionamiento de aire. Esta lección trata de principios generales
del aire y la manera en que el aire afecta nuestro bienestar.
Importancia del Aire Adecuado
A la naturaleza le tomo millones de años
para perfeccionar el sistema de acondicionamiento de aire del cuerpo humano. No
importa que invenciones ingeniosas ha aplicado el hombre a los equipos
mecánicos de acondicionamiento de aire, nunca se ha acercado al control de
temperatura, milagrosamente preciso, del cuerpo humano, y al tratamiento
químico automático de aire de nuestros pulmones. La naturaleza misma nos
recuerda, cada minuto del día y la noche, que el aire puro y la temperatura
adecuada son mucho más importantes que el alimento sólido y líquido.
Nutrición Suministrada por el Aire
La ciencia ha determinado que nosotros
obtenemos aproximadamente un 60% de nuestra energía y sustento (nutrición) del
aire que respiramos y un 40% de los alimentos líquidos o sólidos. Un hombre
puede vivir 40 días sin alimento y de 3 a 4 días sin agua, pero solo puede
vivir unos pocos minutos sin aire. El aire es la primera cosa que pide el
cuerpo humano cuando llega a esta tierra, y es la ultima cosa por la cual
suspira antes de retirarse de ella.
Mientras tanto, durante si vida, el hombre
llena sus pulmones con aire unas 23.600 veces por día, y consume más aire que
alimento líquido, tanto por peso como por volumen. Se considera que una persona
se alimenta bien si lleva una dieta diaria de 3-1/2 lbs de alimentos sólidos, 4
lbs. de líquidos y 35 lbs. de aire.
Confort Suministrado por el Aire
Cuando experimentamos la sensación de
confort o comodidad nos damos cuenta que las condiciones termo-atmosféricas
internas y externas son favorables al bienestar corporal y, a la inversa,
cuando experimentamos incomodidad, alguna o todas las condiciones
termo-atmosféricas son desagradables, en efecto, en este caso hasta pueden
causar sufrimientos agudos. Estas sensaciones de malestar son avisos de la
naturaleza de que algo anda mal en el aire o temperatura que nos rodea, y
que la condición indeseada debe ser alterada.
En verano usualmente no es necesario buscar
protección de las destemplanzas del tiempo como en invierno; no obstante, los
efectos del verano pueden ser tan dañinos y quizás más perjudiciales que los
del invierno. Es bien sabido que las temperaturas altas son más dañinas que las
bajas.
Efecto de la Temperatura
El cuerpo Humano mantiene una temperatura
de 98.6° F. Si el “control automático” del cuerpo no puede mantener la
temperatura del cuerpo dentro de determinados limites, es decir, pocos
grados por arriba y por debajo de esta temperatura normal, el efecto puede ser
mortal.
Reacción al Cambio de Temperatura
Esta regulación automática se logra
desviando la sangre de las áreas externas del cuerpo hacia las internas, o
inversamente, según sea necesario.
Por ejemplo, si el aire es frió en las
inmediaciones del cuerpo, la sangre es retirada hacia el interior de manera que
los órganos productores de calor de mantengan calientes y protegidos.
Si la atmósfera está caliente, la sangre es
transferida al interior del cuerpo hacia las partes externas cerca de la piel,
de manera que se descargue al aire la mayor cantidad posible de calor.
Las condiciones atmosféricas normales
agradables y confortables producen una distribución uniforme del torrente
sanguíneo, a través de todos los tejidos del cuerpo.
Disipación del calor del Cuerpo
En un ambiente muy caliente, algunas veces
es difícil eliminar el calor del cuerpo, el cual se produce continuamente por
acción química en el interior del cuerpo.
En condiciones de humedad media, la sangre
pierde el exceso de calor por medio de la exhalación excesiva de sudor por los
poros de la piel y se produce un efecto refrescante cuando se evapora el sudor.
Sin embargo, cuando la humedad es alta, el
aire no puede absorber más humedad que cuando esta seco. El cuerpo no puede
eliminar entonces su exceso de calor tan fácilmente. Por lo tanto, el corazón
deberá trabajar más rápidamente y más fuerte, haciendo circular la sangre con
más rapidez, a fin de ayudar al cuerpo a disipar el calor.
Efecto de la temperatura del cuerpo
La excesiva alta presión de la sangre
enviada al área exterior del cuerpo caliente se manifiesta en forma de un
marcado aumento en la velocidad del pulso y por los latidos en la sienes; el
excesivo puede producir mareos y una falta de respiración.
La principal ayuda del médico al
diagnosticar la buena salud de un paciente es tomarle la temperatura de la
sangre; el segundo paso consiste en contar sus pulsaciones o latidos del
corazón. Estos dos síntomas están íntimamente ligados con los órganos de la
respiración y la cantidad y calidad del aire suministrado a ellos.
Necesidad del Oxigeno
Cantidad de oxigeno
El promedio de oxigeno (por peso) contenido
en el aire que rodea la tierra es de 20,80 por ciento, aproximadamente.
La densidad o volumen de oxigeno en el aire
difiere con la localidad. Al nivel del mar, cerca del mar, el porcentaje de
oxigeno puede alcanzar el valor de 20,998%; en las cimas de las montañas
20,97%; en las minas bajo tierra de 20,14% a 18,22%; en los teatros,
etc.20,74%.
Cuando el volumen de oxigeno llega hasta el
punto bajo de 17,2% el ser humano no puede vivir en ese aire más de unos pocos
minutos.
De lo anterior de desprende que el oxigeno
es, en realidad,”el aliento de la vida”, y si se restringe la cantidad para
nuestros pulmones hace sentirnos deprimidos y enfermos, o causarnos la muerte
si se llega al extremo. Usted habrá notado que después de salir de una
habitación mal ventilada y con los pulmones llenos de aire que contenga un alto
porcentaje de anhídrido carbónico (gas usado, producto de la
expiración), da gusto respirar aire fresco otra vez, e inmediatamente se
refresca el cuerpo.
Aire Inalado y Exhalado
El aire normal que respiramos contiene un
20,80% de oxigeno, 0,02% de anhídrido carbónico (bióxido de carbono), y 77,32%
de nitrógeno. Si este aire pasa a través de los pulmones, el oxigeno es
absorbido por la sangre y el anhídrido carbónico es extraído de la sangre.
Como el aire exhalado contiene un 3,5% de
anhídrido carbónico y 17% de oxigeno, aproximadamente, el contenido de
anhídrido carbónico del aire circundante ha sido aumentado en un 3,48%
aproximadamente y el oxigeno a sido disminuido aproximadamente en un 4% por el
poseso de la exhalación. Además el aire exhalado contiene un 6% de humedad,
pero, como nosotros inhalamos del aire fresco sólo un 1% de humedad, se exhala
un 5% más de humedad que lo que se toma.
Otro hecho interesante e importante es que
cuando una persona está en reposo, solamente exhala 0,9% de anhídrido
carbónico, pero al hacer esfuerzo, se exhala casi un 5%.
El proceso de purificación de la sangre en
los pulmones es algo complicado. Sin embargo, sabemos que la sangre cargada con
ácido carbónico es enviada, por el corazón, a los pulmones y es devuelta al
corazón pura y libre de ácido carbónico, pero cargada de oxigeno, el cual es
distribuido, junto con la sangre, por todo el cuerpo.
Los gases exhalados de los pulmones están
formados por ácido carbónico, humedad de agua, una cantidad muy pequeña de
amoniaco y alguna materia orgánica.
Volumen de Aire Inhalado
El promedio de aire inhalado cada vez es de
30 pulgadas cúbicas, pero un hombre robusto puede inhalar hasta 220 pulgadas
cúbicas expandiendo completamente el pecho.
Un adulto, en reposo, requiere unas 668.000
pulgadas cúbicas (aproximadamente 386 pies cúbicos) de aire cada 24 horas, o
sea 38 pies cúbicos por hora.
Un obrero, haciendo un trabajo pesado,
necesita aproximadamente 1.586.900 pulgadas cúbicas, lo cual equivale a unos
918 pies cúbicos de aire cada 24 horas, o sea 38 pies cúbicos por hora.
El equivalente del trabajo mecánico
realizado para respirar durante 24 horas es igual a levantar 21 toneladas
(42.000 lbs) a la altura de un pie. Esto nos demuestra que el cuerpo humano
cuenta con un sistema o “maquina” acondicionadora de aire sin igual.
Energía Calorífica Desarrollada
Al hacer cualquier trabajo mecánico
producimos calos en nuestro cuerpo, porque no se puede ejercer energía sin
producir calor. Esta energía calorífica varia entre 400 BTU por hora, para una
persona en reposo, y algo mas de 4.500 BTU por hora para la misma persona en
extrema actividad. Este calor, continuamente renovado, debe ser disipado por el
cuerpo, lo cual se hace parcialmente por radiación (un 46%), parcialmente por
evaporación (15%) y en parte por convección (38%). Por supuesto, que estas
proporciones no son fijas pues pueden variar según la temperatura de los
alrededores y de las masas adyacentes, el movimiento del aire y la humedad relativa
del aire.
Por ejemplo, si se aumenta la temperatura
de las paredes circundantes y de otros objetos, el cuerpo eliminara menos calor
por radiación, pero la cantidad de calor disipada por evaporación y convección
deberá ser mayor a fin de que el valor total disipado sea el mismo.
Todos estos detalles deberán tenerse a la
mano para futuras referencias, porque estos y otros factores son los que
determinan lo que se espera de un sistema de acondicionamiento de aire para dar
a nuestros cuerpos la mayor comodidad posible.
Otro hecho importante que debemos recordar
es que, si el aire, a una temperatura dada, se satura de humedad, el cuerpo no
eliminara la misma cantidad de calor por evaporación, que la que eliminaría en
el aire seco, a la misma temperatura. Por lo tanto, el cuerpo se sentirá
más fresco en el aire seco que en el aire saturado con humedad, no obstante que
el aire seco y el húmedo estén a la misma temperatura.
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