Constantemente conocemos como influyen en más medida la variabilidad económica en la compensación y distribución de los recursos en la población obrera y activas de nuestros países, pero no tenemos en cuenta de qué modo efectos negativos alteran los ingresos mínimos de los sectores productivos de cada país, y por qué no los buenos alcances de las economías nacionales no se reflejan exactamente en la disminución de la pobreza y el aumento de mejor calidad de vida.
Por ejemplo, teniendo en cuenta datos recientes, En Colombia, el salario mínimo legal es de US$ 216.85 ($ 433.700), para el año 2007, y la economía colombiana registro un crecimiento no mayor de 5.8% en el año 2006, lo que refleja directamente el efecto mutual entre uno y otro, ya que el salario entre el 2006 y el 2007 aumento 5.92%.
Pero por ejemplo en Venezuela, cuya economía es una de las más importantes en Suramérica el desarrollo económico sostenible para el 2006 era de 10.3%, y el salario mínimo aumentó de US$ 238.16 (Bs 512.535) a US$ 285.60 (Bs 614.790), ósea se incrementó en un 6.2% por encima de la economía nacional, lo que es mucho mayor globalmente al incremento dado en Colombia para el salario mínimo, en 0.58% sobre la economía venezolana, y en 10.88% en el aumento total en comparación del salario venezolano con el salario colombiano.
Caso contrario es el de México, quienes a pesar de poseer la 10ª economía del mundo, tienen un crecimiento a nivel económico muy pobre y a pesar de ello, el incremento salarial anual es mucho mas inferior que el económico. Para el 2006 la economía azteca creció 4.25% en promedio, ese mismo año el salario mexicano arribó los US$ 4.36 por día, ósea US$ 130.8 mensualmente, y para el 2007 el sueldo básico promedió US$ 132 (con un precio estimado entre las tres divisiones geográficas), lo que significa que muy por debajo del incremento en Latinoamérica, México es uno de los países donde menos se refleja el posible crecimiento económico, sobre los ingresos netos por productividad por habitante activo en un sector especial.
De esto modo, mientras en Colombia se vela por mantener un ritmo seguido y compaginado entre las buenas finanzas estatales y la distribución de los ingresos per cápita para la población activa, en Venezuela se incentivan notablemente a la clase obrera aun por encima de la hacienda nacional, y en México ni la economía avanza ni el salario aumenta, y es casi nulo el incremento que no representa las necesidades básicas de un país que cuenta con 40 millones de pobres.
En conclusión la Economía puede tener diferente efectos variables o constantes, pero quienes determinan si el estimulo es negativo o positivo, sin llegar a dudas son los gobiernos locales.
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=235
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Walter Surmay Bersinger - Valledupar, Colombia
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