El hecho sucede un día cualquiera del siglo XIX. El escenario es el lugar de sesiones de la Cámara de Representantes en Bogotá. Los protagonistas son Luis Antonio Robles y otro parlamentario. Este último, influenciado por su lamentable racismo, ve entrar a Robles y grita: “¡Se ha oscurecido el recinto!”
El guajiro, verdadero maestro de la réplica y la oratoria, le responde: “Yo no tengo la culpa de ser negro: la noche imprimió su manto sobre mi epidermis. Pero aún blanquean los huesos de mis antepasados en las bóvedas de Cartagena, por darle la libertad a muchos blancos de conciencia negra, como usted. “ El 18 de octubre de 1.899 se inició la Guerra de los Mil Días, uno de los capítulos más tristes y sangrientos de la violenta historia colombiana. Veintiséis días antes, el 22 de septiembre del mismo año, había muerto a temprana edad Luis Antonio Robles Suárez, a quien los registros históricos recuerdan mejor como “ ‘El Negro’ Robles”.
El hijo de Camarones nació el 24 de octubre de 1,849, lo cual significa que por estos días se conmemora el aniversario número 156 de su natalicio. Se hace necesario recordar a las nuevas generaciones de guajiros y guajiras, costeños y costeñas la valía de quienes a través de los años han contribuido con sus esfuerzos y sacrificios a pincelar nuestra identidad de gente caribe al tiempo que lo daban todo por aquellas causas en las que firmemente creían, por cierto nobles y siempre al servicio del prójimo y de la patria.
A los jóvenes del Caribe y Colombia digámosle que robles fue un político brillantes, de los que no le creían a Maquiavelo, bogado ilustre, patriota a toda prueba, académico prestigioso, orador portentoso y, en resumidas cuentas, un hombre dedicado con fe de carbonero a la defensa de sus valores y principios, costara lo que costara.
El camaronerose graduó como abogado en el Colegio Mayor del Rosario en 1.872 y cuatro años más tarde, es decir, en 1876, a la edad de 27 años fue elegido representante a la cámara.
Fue un destacado estratega político un orador que hacía temblar hasta los cimientos de los auditorios en donde se presentaba y un académico consagrado. Desempeñó cargos importantes como Director de Instrucción Pública del Estado Soberano del Magdalena; Secretario del tesoro (equivalente a ministro de hacienda) durante la presidencia de Aquiles Parra; presidente del Magdalena en 1.878; comisario de la Guajira en 1.884; representante a la cámara por Antioquia en 1.892, durante la presidencia de Rafael Núñez y la vicepresidencia de Miguel Antonio Caro, período especialmente duro en el que debe afrontar la adversidad de ser el único negro y el único liberal durante ese período constitucional ( cierto, era una adversidad, peor aún un estigma, multiplicado por dos). De su faceta como académico debe destacarse que fue el rector fundador de la Universidad Republicana (hoy Universidad Libre), y director de la Universidad Central de Managua en Nicaragua (1.895), durante el tiempo en que estuvo exiliado en Centroamérica.
Por: Alejandro Rutto Martínez
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=525
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Lo bueno que vaya a hacer hoy, hágalo bien, por usted, por su familia y por su país. ¿Ya leíste Maicao al Día?
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11-7-2008 at 1:58pm
mi bisabuelo