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domingo 26 de mayo del 2019
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Me quedo con mi Iglesia

veces visto 1017 Veces vista   comentario 1 Comentarios

En esta oportunidad quiero transcribir una carta electrónica que le envié a una amiga evangélica:

Shabella:

Antes que nada, quiero decirte que no es mi intención hacerte cambiar de opinión, solamente es para contarte algunas cosas, ya que decidiste seguir ese camino, y creo que en personas adultas como nosotros los cambios ya no son posibles.

Quiero contarte que me casé por civil y por Iglesia sin haberme confirmado, (ya que es un requisito para contraer matrimonio religioso) Me confirmé después de casado, y fue entonces que comencé a participar de una manera activa en la Iglesia Católica. Fue tal el entusiasmo que puse en el asunto que llegué a querer ser algo más en la Iglesia. Quería entregarme en cuerpo y alma al servicio de la Iglesia, pero ya estaba casado; entonces conocí la posibilidad de abrazar un ministerio que estaba dentro de la jerarquía eclesial.

Para que entiendas un poco mejor la cosa te explico: Las jerarquías en la Iglesia Católica son tres: Obispo, Sacerdote y diacono. (Episcopado, presbiterado y diaconado) Ninguno está por encima del otro, solo son compromisos diferentes. (Más eres, más comprometido estas)

El diaconado está dividido en dos: diaconado en tránsito y diaconado permanente. El diaconado en tránsito es para los jóvenes que van camino al presbiterado y dura un año, en cambio el diaconado permanente es para los que se quedan en ese ministerio, y pueden ser hombres casados, pero no menos de 10 años de casados.

Quise (y quiero) de todo corazón abrazar ese ministerio, pero no se pudo porque en la arquidiócesis de Lima no existía escuela de diaconado permanente, y por más que intenté hablar con su Eminencia Cardenal Juan Luis Cipriani, nunca tuve respuestas y nunca me dijo porque no podía ser diacono permanente. Este ministerio no se le puede negar a nadie que tenga vocación para dicho servicio.

Para todo esto, ya había recibido preparación teológica para dicho ministerio. Mis estudios teológicos los realicé en el Instituto de Teología “Frai Martin de Porres de la diócesis de Chosica”. Por mi preparación fui tentado a pertenecer a la Iglesia Evangélica como pastor. Y no acepté.

Nunca renegué de mis pastores, por no hacer caso a mi solicitud. Estos tres años de estudios teológicos me sirvieron para darme cuenta que las personas son las que hacen la Iglesia, pero no son la doctrina Cristiano Católica. Las personas somos seres humanos que estamos sujetos a debilidades y tentaciones. La doctrina Cristiano Católica es todo el cumulo de conocimientos que por nuestra razón nos llevan a comprender la fe que abrazamos.

Razón y fe van de la mano. Razón sola “racionalismo”, fe sola “fideísmo”. Cuando siento la presencia de Dios en mi corazón y lo siento, pero lo siento verdaderamente; crece de una manera extraordinaria en mí la fe. Luego, estudio analizo utilizo mi razón para comprender la existencia de Dios, y todo ese cumulo de conocimientos me sirven para sostener mi fe. Porque si no, el día que mi fe se vea debilitada, ocurrirá por desgracia mi cambio de religión (cosa que es imposible que pase)

Que hubiera sido si Jesús hubiese dicho: “mejor me voy a otro pueblo, porque este pueblo es muy pecador, yo no me voy a juntar con ladrones, prostitutas, publicanos, homosexuales, no mejor me voy, donde todos me quieran y no me detesten”

Amiga mía, me quedo y me quedaré siempre en la única Iglesia que Cristo fundó, con sus señoras que después del abrazo de la paz en las misas no te conocen en la calle, con los malos sacerdotes que no saben que decirte cuando le haces una pregunta directa sobre la fe Cristiano Católica, con los de las hermandades, que no comprenden que deben ser ejemplo de lo predican y no estar emborrachándose en las fiestas patronales, con los obispos que no hicieron caso a mi solicitud. Me quedo con mi Iglesia, porque Jesús vino para estar con los pecadores y no con los “santitos Y bonitos”

Si basamos nuestra fe en las desgracias de los demás, estamos perdidos. Creo que Jesús necesita de personas que alcen su voz para que de alguna manera esto cambie en la Iglesia Cristiano Católica.

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Acerca del autor

Andrés Arbulú Martínez

Comentarios
Martha 10 de Ago, 2010
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Gracias Andres...nunca habia visto desde esta perspectiva la fe catolica ahora mas k nunca me siento muy orgullosa de serlo....
Felicidades....

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