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martes 18 de junio del 2019
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Internautas a la búsqueda de inteligencia extraterrestre

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En el tiempo que está inactivo, su PC trabaja para analizar señales recibidas por el radiotelescopio más grande el mundo. El reto, encontrar indicios de inteligencia extraterrestre y demostrar por fin que no somos los únicos habitantes del Universo; el premio, ser coautor del descubrimiento más importante de la historia.

Escuchar las estrellas

Una de las grandes cuestiones no resueltas de la Humanidad es si estamos solos en el Universo. Lo que sí conocemos por los avances científicos es el tamaño y las distancias entre galaxias, estrellas y planetas del universo conocido. Éstas son de tal magnitud que comunicarse con otro planeta (eventualmente) habitado, y no digamos viajar hasta él, se hace muy complicado con la tecnología actual. Sólo queda una posibilidad para comunicarse con otras civilizaciones: escuchar el espacio. Poner la oreja, en forma de inmensos radiotelescopios, hacia el cielo para ver si recibimos la señal de alguna forma de vida inteligente. Entre los proyectos dedicados a localizar vida inteligente lejos de la Tierra, son numerosos los conocidos como 'radio SETI' (siglas en inglés de Search for Extra Terrestial Intelligence), que emplean radiotelescopios para captar señales de radio procedentes del exterior. En 1960 el astrónomo Frank Drake fue el primero en emplear ondas de radio para buscar vida inteligente en el espacio. Desde entonces, tanto la antigua URSS como EEUU pusieron la vista en el cielo. Algunos proyectos nacidos en los 70 todavía están en marcha, como el Proyecto META de la Planetary Society o SERENDIP , de la Universidad de California. Después de una década de estudios preliminares la NASA ideó su propio proyecto SETI a gran escala en 1988. Las observaciones del espacio comenzaron en 1992, pero sólo un año después el Congreso canceló los fondos, por lo que el Instituto SETIcomputación distribuida , esto es, distribuir el trabajo entre varios ordenadores conectados en red. Con la llegada de Internet, las posibilidades de utilizar multitud de computadoras para resolver una única tarea se multiplicaron. En 1995, David Gedye y Craig Kasnoff pensaron que a través de la Red, miles de internautas podrían contribuir a la búsqueda de Inteligencia extraterrestre cediendo el tiempo en desuso de sus computadoras. En mayo de 1999 se puso en marcha SETI@home, que ya cuenta con millones de voluntarios que prestan sus PCs para estudiar señales de radio procedentes del espacio. Hay proyectos SETI que buscan otro tipo de señales, como pulsos en la luz de las estrellas, pero lo habitual es 'escuchar la radio'. Escuchar es obligatorio, pues las distancias hacen inútil el envío de sondas, e incluso emitir tan lejos resulta demasiado caro. Y se supone que cualquier otra civilización, aunque posea una tecnología mucho más avanzada, empleará la forma de comunicación más básica (las ondas de radio), que además es la mejor que conocemos: la información viaja a la velocidad de la luz y puede apuntar a millones de direcciones al mismo tiempo. siguió funcionando con financiación privada. El problema, al margen del enorme tamaño de las antenas capaces de detectar ondas de radio procedentes de años luz de distancia, es la gran cantidad de datos que hay que analizar para discernir el origen de todas las ondas de radio procedentes del espacio, que llegan mezcladas con el 'ruido' de señales de televisión, radares, satélites, etc. Ni siquiera las carísimas supercomputadoras situadas junto a los radiotelescopios son capaces de gestionar la inmensa cantidad de datos que reciben. La solución para analizar tanta información se encontró en la

Cuando el PC descansa... busca extraterrestres

Cualquier usuario puede apuntarse a SETI@home ; no hay más que crear una cuenta en la página web de la Universidad de Berkeley , artífice del proyecto, y descargar un programa que funciona como un salvapantallas: cuando el ordenador no está activo, empieza a recibir y procesar paquetes de datos. El usuario puede establecer el tiempo que deja al programa utilizar su computadora, así como la cantidad de espacio del disco y la memoria que le cede. Hace falta conexión a Internet, pero no que ésta sea permanente, pues SETI@home sólo se conecta cuando se le indica para recibir o enviar datos, tarea que no le lleva más de cinco minutos con un módem. Para darle mayor atractivo a la búsqueda, el protector de pantalla muestra una serie de gráficas en movimiento sobre la actividad del programa, que va analizando las señales recibidas por el radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico, el mayor del mundo con 305 metros de diámetro. Arecibo graba 35 gigabytes de datos al día en cintas de alta densidad, que, curiosamente, se envían por correo 'caracol' a Berkeley (California). Allí se dividen en paquetes de 0,25 megabytes que se envían a todo el que se apunte a SET@home, para que sus PCs localicen "patrones que demuestren inteligencia en las ondas de radio procedentes del espacio". Los paquetes de datos analizados se mandan de vuelta y el PC del usuario queda a la espera de recibir más trabajo (no siempre hay disponible). Las señales cualificadas llegan al equipo SETI@home de Berkeley para un análisis completo, donde se desechan el 99.9999% que se encuentra en la base de datos de Interferencias de Frecuencias de Radio (RFI) o entre las señales empleadas para comprobar el funcionamiento del sistema. Si tras pasar este gran filtro fuesen corroboradas por sucesivas observaciones de distintos equipos, se haría un anuncio ante la Unión Astronómica Internacional, y la persona que recibió la señal en su salvapantallas sería nombrada codescubridora de, quizá, el descubrimiento más importante de la historia. La versión más reciente de SETI@home utiliza BOINC (Berkeley Open Infrastructure for Network Computing), una plataforma para proyectos de 'computación distribuida', entre los que están la búsqueda de Inteligencia Extraterrestre. Frente a 'SETI@home Classic', BONIC permite participar en más de un proyecto, especificando el tiempo que PC debe dedicar a cada uno, junto a otras opciones más avanzadas y una configuración más personal para cada usuario. BONIC tiene tres proyectos en marcha -LHC@home (para construir el acelerador de partículas), Climateprediction.net y Predictor@home (para enfermedades relacionadas con las proteínas- y uno en su fase inicial (Pirates@home).

SETI hispano

Cerca de 5.300.000 internautas han prestado ya el equivalente a más de dos millones de años de uso de sus PCs para enviar unos 1.700 millones de resultados. Estos datos cambian cada día, pues se calcula que se apunta un nuevo voluntario cada 96 segundos. Y que se sepa, ninguno ha dado todavía con una señal inteligente procedente del espacio exterior, aunque de vez en cuando se reciben señales de origen desconocidoInternet hispana hay numerosos particulares y grupos de aficionados a la astronomía que compiten por ser los que más resultados aportan al proyecto SETI. España , con más de 107.000 (cerca de 17 millones de unidades de datos analizados), es el decimoquinto país que más usuarios aporta. Además de la web oficial de SETI@home en español, hay muchas otras páginas dedicadas al proyecto, como HispaSeti , Astroseti , SETI-Hispano , o Canalboinc. En la

¿Estamos solos?

Los optimistas piensan que es poco probable -es más, sería una casualidad- que la Tierra sea el único sitio habitado entre las 400.000 millones de estrellas de la Vía Láctea, una galaxia más entre las miles de millones que componen el Universo. Pero los escépticos comparten la 'paradoja de Fermi ' (por Enrico Fermi, premio Nobel de física en 1938): si la inmensidad del cosmos hace suponer que debería estar lleno de vida inteligente, ¿por qué no tenemos ninguna prueba? O mejor: ¿por qué no están aquí?. La magnitud del Universo junto a los principios filosóficos de Uniformidad (las leyes de la Física son universales), Plenitud (los procesos que han dado lugar a la vida en la Tierra valen para todo el universo) y Mediocridad o 'principio de Copérnico' (la Tierra es un planeta del montón) se sitúan del lado de los que opinan que no podemos estar solos en el Universo. Pero entonces, ¿dónde están los demás? Esa inmensidad que invita a la confianza en la existencia de otras civilizaciones es también el problema a la hora de intentar comunicarse con ellas. La estrella más cercana, Proxima Centauri, se encuentra a 4,2 años luz de distancia; la más cercana con posibilidades de albergar vida, 47 Uma en la Osa Mayor, está a 47 años luz o a más de 3 millones de años en la nave más veloz construida por el hombre. En 1974 el observatorio Arecibo envió un mensaje al cúmulo de estrellas M13, del que se espera respuesta en....... 50.000 años. Además, no es tan sencillo que existan otros mundos como el nuestro. El astrónomo Frank Drake intentó calcular el número de vecinos accesibles de nuestra Galaxia. Según su ecuación , 'N', el número de civilizaciones que podrían comunicarse en la Vía Láctea, sería igual al porcentaje de formaciones de estrellas "adecuadas", número que va menguando por una serie de factores: las estrellas que tienen planetas, los planetas con condiciones de albergar vida, los que han conseguido desarrollarla, los que tienen vida inteligente y los que han desarrollado una tecnología e intentan comunicarse. Al final hay que multiplicar el resultado por 'L', el tiempo que dura una civilización inteligente y comunicativa (antes de destruirse). Y que, claro, debe coincidir con el nuestro: 50 años en un Universo con 15.000 millones de años. En cualquier caso, dada la importancia que tendría el contacto con civilizaciones extraterrestres, merece la pena al menos intentar ponerse en contacto con ellas. Por eso desde hace décadas están en marcha los proyectos SETI, a los que ahora cualquiera puede contribuir con su PC conectado a Internet. Los físicos Philip Morrison y Giuseppe Coccoci, que en 1959 publicaron en la revista Nature 'Buscando Comunicaciones interestelares', considerado el documento fundacional del SETI moderno, concluían el artículo con una frase incuestionable: "La probabilidad de éxito es difícil de estimar: pero si nunca buscamos, la probabilidad de éxito es cero".

Tomado de: NACHO ROJO

Compilado Por. Javier Mejia T.

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Comp. Javier Mejía T. www.exagonobibliotecario.blogspot.com

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