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sábado 19 de septiembre del 2020
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Hacia una futurología social de la Bibliotecología y Ciencia de la Información

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Es más, en cierta forma, aunque parezca arbitrario y paradójico, aquello que pensamos de nuestro destino como profesión condiciona el presente del quehacer cotidiano. En la actividad del hoy encriptamos, consciente o inconscientemente, esa cápsula del tiempo imprevisible que aparecerá, de una o de otra forma, en la eventualidad condicionada de lo que vendrá. Este condicionamiento de algo de por sí secreto o desconocido es el rasgo que caracteriza a una futurología racionalizada. Esto significa que, dentro de parámetros razonables, nos es dado pensar en los hechos contingentes con cierto marco de sentido común. La ciencia-ficción es un ejemplo de un género literario en prospectiva de libre creación dentro de un contexto científico y tecnológico. Entonces, las bibliotecas y los bibliotecarios también serán habitantes, más o menos identificados por sus colegas actuales, del mundo del futuro. Acaso por la sencilla razón de que nadie ni nada puede sustraerse al voraz vértigo de la sucesión de los días. El presente texto, en un sentido complementario, es la continuación o la motivación que ocasionó la lectura de un interesante Editorial que apareció en el número quince de Información, Cultura y Sociedad: «Lugares entre no-lugares», escrito por Pedro Falcato (2006). En ese caso el autor reflexionaba, recordando un concepto ya famoso de Marc Augé (1993), sobre las bibliotecas actuales y del mañana como realidades vivientes en una constelación de «no-lugares». Esto significa que, en un acontecer no muy lejano, pues ya hay suficientes pruebas de ello, el hábitat de las bibliotecas estará fuertemente condicionado por la virtualidad. Esto es, por la ausencia de la presencia física, por la sustracción y escamoteo del cuerpo en un sitio gregario denominado «sala de lectura» (¿tal vez un vocablo bibliotecológico que expresa un arcaísmo?). Nuestro nuevo usuario es y será un lector evanescente y con características fantasmales: el reflejo del otro en un correo electrónico o en una pantalla de plasma. Lo virtual, el reino espectral de la imagen, es una presencia material no-biológica: el extrañamiento y el abandono de lo natural, el olvido del estar aquí por el no estar. La otredad especular entonces colonizará el ámbito de las bibliotecas. Empero, ¿este soporífero subyugar incorpóreo de los lectores en su relación con los bibliotecarios devendrá en un dominio total? Indudablemente, no. Siempre, o al menos por mucho tiempo, existirán textos bajo distintos soportes que no se podrán digitalizar en su inmensa totalidad. Además, la necesidad de cotejar y de manipular los originales, por razones ecdóticas o comparativas, será una actividad común y necesaria, fuera del alcance de la consulta electrónica a distancia. De modo tal que, en líneas generales, no se podrá prescindir de ciertos usuarios con determinadas necesidades que apelarán a un profesional para que identifique y organice los registros culturales en un ámbito comunitario demarcado. El afluente de lectores disminuirá, sin duda, debido a la competencia inapelable de la globalización de la información (no del conocimiento) pero, no obstante, su existencia permanecerá. El lector, con una enigmática perseverancia casi divina, aunque disminuido, estará entre nosotros. En este contexto, nuestros colegas del futuro tendrán que retomar ciertas antiguas estrategias. Pues la competencia con profesionales formados en otras disciplinas vinculadas al universo de la información, fuera del campo de la Bibliotecología, puede llegar a ser una adversidad con consecuencias irreparables. Es probable que nuestro destino último sea rescatar lacomunicación interpersonal. Es importante, pues, recordar una bella y nítida definición de este concepto: La comunicación interpersonal tiene lugar en forma directa entre dos o más personas físicamente próximas y en ella pueden utilizarse los cinco sentidos, con realimentación inmediata (Blake y Haroldsen, 1975:30). Leer más en www.exagonobibliotecario.blogspot.com

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Acerca del autor

Comp. Javier Mejía T. www.exagonobibliotecario.blogspot.com

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