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domingo 05 de abril del 2020
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Tao Te King, el Camino

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Tao Te King, el Camino

El Tao Te King o Tao Te Ching es el libro básico y fundamental del taoísmo. Atribuido a Lao Tse, un sabio que según la tradición vivió en la China del siglo VI a.C., recoge sin embargo aforismos y enseñanzas que se remontan a épocas inmemoriales.

De hecho, su  concepción del mundo, del ser humano y del Universo, que luego sería conocida como taoísmo, aparece en diversas referencias culturales más antiguas del extremo oriente, como en el conocido tratado denominado ¨I Ching¨.

Tao significa Camino, Senda. La palabra Te ha sido traducida como eficacia, virtud... King o Ching viene a significar libro, por lo que podríamos hablar del Libro del Camino Interior, aunque para muchos iniciados en estos temas es simplemente el Libro del Tao, pues han asimilado un sentido de la palabra Tao y no necesitan traducirlo.

Por otra parte, es importante señalar que cuando la filosofía budista llegó a china se produjo un sincretismo entre el taoísmo y el budismo, dando lugar al Chan, más conocido en occidente con su nombre japonés de Zen.

El ¨Camino¨ según el Tao Te King:

En principio, la idea del Tao no es fácil de entender; el mismo libro nos advierte:

¨El Tao que puede ser expresado con palabras no es el Tao...

El Tao es elusivo e intangible y sin embargo

contiene todas las  formas¨.

Más adelante nos aclara:

¨Algo misteriosamente formado existía antes que el cielo y la tierra.

Sin sonido ni forma, permanece único e inmutable,

lo penetra todo y nunca se agota.

Podríamos llamarlo la madre del Universo,

pero desconozco su nombre.

Si me veo obligado a nombrarlo, lo llamo Tao¨.

Y a continuación nos da unas pautas para comprenderlo mejor:

¨El hombre sigue las leyes de la tierra.

La tierra sigue las leyes del cielo.

El cielo sigue las leyes del Tao.

El Tao sigue a su propia naturaleza¨.

Algunos han intentado explicar el Tao como la vía del Medio, una forma de enfrentar la vida, nuestras reacciones y respuestas desde un punto céntrico, objetivo, consciente, equilibrando los opuestos, conocidos como el Yin (la luna, lo receptivo, lo femenino, las frutas, etc., etc.) y el Yang (el sol, lo expansivo, lo masculino, guisos calientes, etc., etc.). Es curioso que, según la enseñanza oriental, dentro de todo aspecto yin existe un punto yang, y dentro de cada cosa yang existe un punto yin.

¨Todas las cosas contienen en su interior el yin y el yang

y obtienen la armonía por la combinación de esas fuerzas¨.

El Tao sería entonces no sólo algo con lo que fundirse a nivel ¨espiritual¨, sino también y fundamentalmente un sistema, una manera de vivir cada momento de la existencia humana, trascendiendo los opuestos complementarios Yin y Yang, lo que conduciría a un nivel de conciencia superior.

¨Cierra la boca,

guarda tus sentidos,

atenúa los contrastes,

simplifica tus problemas,

suaviza tus formas,

hazte humilde como el polvo.

En eso consiste la misteriosa unión con el Tao¨.

A lo largo del libro encontramos diversas claves y fórmulas de comportamiento, actitud y reflexión, las cuales han sido aplicadas durante siglos en oriente por los buscadores del conocimiento interior:

¨Conocer a los demás es inteligente,

conocerse a sí mismo es iluminación.

Vencer a otros requiere fuerza,

vencerse a sí mismo requiere fortaleza.

Quien sabe contentarse es rico.

Quien vive el eterno presente no muere¨.

También nos da varios paradigmas sobre la forma de ser de un sabio, como p. ej.:

¨no se aferra a nada y así nada pierde,

el sabio no toma en serio sus deseos,

no tiene interés por los bienes más preciados,

no se apega a sus ideas.

El sabio no acumula posesiones.

Cuanto más da a los demás, más rico es.

Cuanto más entrega, más recibe¨.

Finalmente, los dos últimos aforismos del Tao Te King vienen a resumir toda la  enseñanza recogida en su maravilloso contenido:

¨El Tao celeste beneficia sin perjudicar.

El Tao del sabio obra sin oponerse¨.

Rubén González e Inés Martín

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Rubén González e Inés Martín

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