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miércoles 19 de febrero del 2020
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La educación que nada contra la corriente

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Para Manuel Antonio López, rector de la Institución Educativa Eduardo Santos, la comuna 13 no es la misma después de la Operación Orión. Este hombre de palabras recias llegó al colegio cuando apenas era una escuelita de vereda. Despuntaba 1999 y pensaba que solo se quedaría 2 meses. Ya son más de 12 años. El barrio fue creciendo, y la institución tuvo que acondicionarse a esa evolución. Para finales de 2000 ya tenían bloques lo suficientemente amplios como para atender a toda la comunidad.

Pero el año 2002 es un tiempo que el rector no olvida, y que según él, la comunidad tampoco. "Todo ese año fue de enfrentamientos armados, hasta Orión... Después de eso se generaron otras condiciones".

La educación a veces se complica, pues los conflictos que empiezan en el colegio se trasladan unas cuantas cuadras más abajo o viceversa, lo que se ha convertido en un desafío para la enseñanza. Por esa razón, López ha adoptado un modelo pedagógico que genere conciencia en los estudiantes sobre la forma en que se deben resolver los conflictos. "Pero es que este año, por ejemplo, hemos tenido problemas con el grupo de sicólogos, porque solo vinieron al principio del año escolar y volvieron esta semana", sostiene el rector con algún desconcierto, porque así no se puede continuar con la labor que han empezado. Y es que cuando se entra al colegio en el tiempo del recreo, es fácil detectar como los muchachos tienen una energía incontenible que necesitan liberar. Es difícil andar por los pasillos sin chocarse con uno de ellos.

Después de Orión

Para Manuel el asunto es de corte psicológico. "Son hijos de Orión. Crecieron sin un padre porque cayó en esos enfrentamientos, o tienen un familiar lisiado, entonces hay toda una historia ahí de la que necesitan escapar".

Los problemas que vive la institución son varios, además de que el rector se tiene que movilizar entre dos sedes que en otrora eran instituciones independientes y que hoy forman una. Sumando las dos sedes hay cerca de 2.600 estudiantes, en cursos que van desde el preescolar hasta el grado once. Y entre los dos grupos se han creado conflictos que los profesores tratan de aliviar con charlas que poco a poco han ido surtiendo efecto. El rector recuerda que hace poco reunieron a toda la comunidad estudiantil para una caminata, "se presentaron más o menos siete altercados entre ellos, en realidad son pocos".

Una de las problemáticas que lamenta el directivo del colegio, es la migración del conflicto a la institución. "De 2003 hacia acá hemos padecido varias etapas de lo mismo de antes, de las bandas y de otro tipo de negocios, eso permea de una u otra manera el colegio". El año pasado, en el Eduardo Santos terminaron el año con 400 estudiantes menos, pero para 2011 llegaron 450 alumnos nuevos. Y según el rector todos los días se reciben nuevos muchachos, pero también entre 4 y 6 desertan cada semana. "¿Por qué?" se pregunta Manuel, y él mismo se contesta con cierto desánimo, "por los enfrentamientos, por las fronteras que ya no son tan invisibles. Las amenazas".

Inclusión es la claveEn todo este tiempo, en la Institución Educativa Eduardo Santos han tratado de educar bajo parámetros de inclusión. Es por eso que cuando el rector sale en los descansos les regala a los hinchas del Medellín manillas rojas, y a los aficionados del Nacional manillas verdes. "Y ellos entienden que es una cuestión de tolerancia, de que en este colegio estamos todos, y tenemos que generarnos espacios", sostiene Manuel. Linda Ricketts, especialista en educación multicultural y comunicaciones, que por estos días está en el país, cree que en los casos de colegios que se levantan en medio del conflicto, hay que tener en cuenta la multiculturalidad. Generar ambientes incluyentes y educar desde los derechos humanos, "esto se convierte en un punto de referencia para forjar la paz desde el aula". Según sostiene la experta, el punto principal es reconocer las diferencias, porque muchas veces se actúa como si estas no existieran y de esa manera el problema crece. "Hay que reconocer y celebrar lo distinto, pero también celebrar las similitudes. Cuando hay dignidad, respeto y validación en el colegio, entonces se puede tener una educación inclusiva, porque esto empodera a los niños y les da confianza". SolucionesSegún el comandante de la Policía Metropolitana, Yesid Vásquez Prada, en la comuna 13 hay 800 policías y 300 soldados en continuo servicio. Algunos se atreven a decir que es el sector con más fuerza pública por persona en el país. '

Las medidas de seguridad han permitido que la violencia no atente directamente contra las instituciones educativas y que se mantenga cierto respeto por la institucionalidad, así lo cree Manuel López. La Alcaldía de Medellín también ha realizado diferentes proyectos para que ningún niño se quede desescolarizado. "En esa zona hemos tenido unos programas especiales de control y de protección. Tenemos ayuda en el transporte, realizamos las rutas seguras, hacemos unos esfuerzos adicionales en el tema de oportunidades para ellos", sostiene el secretario de Educación, Felipe Andrés Gil. Para el rector uno de los grandes logros que han tenido con la Secretaría de Educación, son los programas para que los estudiantes puedan ingresar a cualquier forma de educación superior. "Muchos han regresado aquí y empiezan a formar proyectos con la comunidad y se convierten en un ejemplo para estos muchachos". Para Linda Ricketts el asunto es empezar a trabajar ya. "Es difícil cambiar toda una cultura y unos hábitos de un día para otro, no se puede cambiar eso en una semana y ni siquiera en un año. Lo que hay que tener en cuenta es que el cambio ocurre, pero necesita el trabajo de muchas generaciones".

No todo es malo, en la Institución Educativa se han logrado procesos de verdadera inclusión social.

Las heridas de las batallas vividas en la comuna 13, antes y después de la Operación Orión, aún no terminan de cicatrizar, pero hay esperanza, el rector la tiene, porque como diría Estanislao Zuleta: "La educación es un campo de combate en el que nos batimos día a día con las circunstancias del entorno".

Tomado de: Daniel Rivera Marín

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Acerca del autor

Comp. Javier Mejía T. www.exagonobibliotecario.blogspot.com

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