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sábado 26 de septiembre del 2020
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La autonomía universitaria

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Uno de los aspectos más sensibles de la ley de educación superior es el de la autonomía universitaria, consagrada en la constitución de 1991 y contemplada tanto en la ley vigente como en la propuesta de reforma actual; sin embargo, aunque se invoca como un principio básico, su ejercicio en la práctica, es limitado.

En Colombia existen múltiples instituciones de educación superior; algunas de excelente calidad que adelantan procesos de mejoramiento continuo y otras con muy precario desarrollo que se convierten en "fábricas de profesionales de dudosa calidad". Dentro de éstos extremos, existe una inmensa mayoría cuya aspiración es mantenerse dentro de los límites de la mediocridad. La heterogeneidad, anteriormente expuesta, hace necesario que el estado a través del MEN (Ministerio de Educación Nacional) ejerza funciones de inspección y vigilancia, que podrían estar en contravía de la consagrada autonomía universitaria. Cada vez que aparece algún nuevo decreto o regulación por parte del MEN, las instituciones universitarias, usualmente aquellas de menor calidad, reclaman que se les está violando su "derecho constitucional" y no son pocas las demandas que ha atendido la Corte en éste sentido a partir de 1991.

Por otra parte, ¿será posible tener y ejercer la autonomía universitaria sin autonomía financiera? Siendo el Estado, en particular la nación, el que aporta la mayor parte del presupuesto para la educación superior en Colombia, en el caso de las universidades públicas, será el mismo Estado representado por el gobierno y el congreso de la república quienes determinen las condiciones, buenas o malas, que deben cumplir éstas instituciones de educación superior. Entonces, ¿dónde queda la autonomía? ¿Si aparecen nuevos actores que aportarán recursos y si las instituciones podrán ser con ánimo de lucro, hacia dónde se orientará el ejercicio de la autonomía?

El panorama no es claro; sin duda, durante el presente debate, se deben contemplar diferentes escenarios con el fin de definir el más adecuado a las condiciones de nuestro país, orientado a la búsqueda de una educación superior que responda a unos requisitos de alta calidad que le permita competir en nuestro mundo globalizado.

Tomado de: Vanguardia Liberal

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Acerca del autor

Comp. Javier Mejía T. www.exagonobibliotecario.blogspot.com

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