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jueves 09 de abril del 2020
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La Fe como Elemento Clave para El Éxito

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La Fe como Elemento Clave para El Éxito

La fe significa muchas cosas para diferentes personas. Generalmente se le asocia con creencias religiosas, agüeros y fetichismos,pero su significado global es mucho más amplio como para circunscribirlo a ciertas categorías específicas.

La Biblia en la cita de Hebreos 11 define la fe de la mejor manera posible: “La certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve”.

Lamentablemente la fe y su significado da lugar a toda una serie de propuestas, unas serias como su uso real y efectivo en una creencia religiosa, en la curación de enfermedades y en el logro de objetivos y metas; pero también en feticherías y supersticiones de multitud de charlatanes que utilizan la ignorancia e ingenuidad de muchas personas para lucrarse económicamente y de forma permanente.

La fe en general hace parte de lo que se encuentra fuera de nuestro umbral de consciencia y perceptividad.

El universo y su totalidad hasta ahora conocida sobrepasa cualquier nivel de percepción que de él tengamos, pero además de eso la realidad misma es una infinidad de impresiones sensibles. Y nuestra capacidad humana para detectarlas todas es muy limitada.

Como explicamos en otros artículos “La Mente Subconsciente como Centro de La Autoestima” nuestra mente se encuentra dividida en dos parte fundamentales:

  1. Parte consciente que a través de los cinco sentidos capta la información del medio y sólo puede registrar hasta siete variables o trozos de información al mismo tiempo. Esto se mide en estímulos o eventos simultáneos que ocurren a nuestro alrededor.
  2. Parte Inconsciente: compuesta por todas las funciones que controla el cerebro de manera involuntaria y que almacena la información en número mucho mayor a la parte consciente creando cadena de información.

De acuerdo con investigaciones hechas por científicos en Colorado Estados Unidos, actualmente se sabe que el sistema nervioso humano apenas detecta una parte entre mil millones de la energía del medio.

La realidad de hecho es muy vasta en emisiones y percepciones. Y eso se vé claramente en otros seres que habitan este planeta como los animales que nos aventajan grandemente en medios sensoriales para detectar y aprovechar lo que se escapa a nuestros sentidos y umbral de consciencia.

Las serpientes por ejemplo ven en infrarrojo y tienen sentidos caloríficos gracias a lo cual detectan a la presa sin posibilidad de que esta se esconda. Los murciélagos emiten y captan ultrasonidos lo cual hace que no choquen con los obstáculos del camino. Los elefantes por su parte también captan sonidos no audibles en el rango de frecuencia humana, y esto ha hecho entre otras cosas que se hayan salvado muchas vidas, como en el caso del famoso tsunami en Asia, que en el momento en el que iba a temblar la tierra, los elefantes percibieron la vibración subterránea que antecedió al movimiento telúrico y entraron en pánico histérico, mucho antes de que los radares y medios humanos confirmaran que estaba en camino una serie de olas gigantes que destruirían pueblos y ciudades enteras. Y fueron estas capacidades diferentes a las nuestras las que alertaron y salvaron vidas indefensas.

Todo lo anterior demuestra que nuestra limitada percepción del universo deja mucho campo para que ocurran fenómenos que escapan a nuestro nivel de consciencia y que por lo tanto deben ser reconocidos, determinados y valorados para aprovechar un mundo de opciones que no conocemos y que sabiéndolos aprovechar como por ejemplo con el ejercicio consciente de la fe puedan beneficiar nuestra vida y la de todos aquellos seres que nos rodean y quieran mejorar su calidad de vida.

En el tema de la fe existe un principio de partida muy claro que dice: “El mapa no es el territorio y el territorio no es el mapa“. Esto quiere decir que nuestro modelo del mundo, ése que nuestros sentidos captan y afirman, no es la totalidad de lo que ocurre. Ni siquiera es una parte importante.Más bien es una parte muy pequeña de lo que sucede en términos infinitésimos de tiempo a nuestro alrededor y en todo el cosmos.

El mundo científico como lo conocemos, en especial el de la ciencia física matemática tiene una serie de postulados y cálculos laboriosos que han definido el orden de los cuerpos en el espacio y las partículas fundamentales como el átomo y las partículas subatómicas. Sin embargo nuestro umbral de los sentidos no puede detectar o experimentar estos modelos a tan pequeña escala, como por nombrar el del átomo. Nadie nunca ha visto un átomo como es. Me refiero a verlo naturalmente con los ojos, sin utilizar medios electrónicos o tecnológicos que confirmen su presencia. Pero todos tenemos fe en que los átomos existen tal como los conocemos en los libros de ciencia aunque no podamos verlos.

Tampoco podemos ver el sonido, ni la energía que se desprende de los cuerpos y otros muchos tantos fenómenos que acontecen en cada momento.

Este breve análisis científico que hemos hecho deja ver claramente que aún la ciencia que utiliza métodos más avanzados de razonamiento y comprobación, también utiliza la fe como principio, porque no es posible para el ser humano percibir directamente muchos de estos eventos y fenómenos que ocurren a cada instante, aunque los cálculos intelectuales demuestren que ocurren siempre.

Retomando el tema del éxito y de mejorar la calidad de vida de las personas,  hoy por hoy se habla mucho del poder de la atracción o de la ley de la atracción que funciona claramente como lo afirman. Sin embargo muchas de las personas que reciben esta información privilegiada, no la pueden aplicar de manera correcta y completa para utilizar la fe como catalizador para lograr la atracción de fenómenos y eventos favorables a su vida.

Y esto ocurre fundamentalmente porque hay un conflicto entre la parte consciente de la mente asociada con el hemisferio izquierdo del cerebro que utiliza la lógica y el razonamiento limitados con una información limitada percibida por los cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato, y la parte incosciente asociada con el hemisferio derecho del cerebro donde se encuentra la imaginación, la intuición perceptiva y la creatividad.

Sin entrar en detalles muy técnicos diremos que el requisito básico para lograr una fe permanente y efectiva es proporcionarle información clara y básica sobre lo limitado del modelo de percepción humano como el que que hemos compartido en este artículo al hemisferio izquierdo del cerebro que es lógico, crítico y escéptico, para aprender a reconocer nuestros modelos sensoriales y mentales como adecuados pero siempre limitados en cuanto al conjunto infinito de variables de información que ocurre a nuestro alrededor y aceptar la fe como un heho real que desafía constantemente nuestro sistema de realidad, pero que confirma sus resultados con eventos extraordinarios que siempre llegan a nuestras vidas y que si no entrenamos y expandimos nuestro nivel de consciencia, seguirán pasando desapercibidos y desperdiciados como tanta veces ha ocurrido en las vidas de muchas personas.

Y por otro lado entrenando al hemisferio derecho con recursos como el que ofreceremos en la parte final de este artículo para descubrir y utilizar mecanismos altamente efectivos que predispongan nuestro estado de ánimo y consciencia para acercar a nuestra vida todo aquello que anhelamos y necesitamos.

De acuerdo con lo expuesto anteriormente ofrecemos unas directices importantes para conocer y aplicar la fe con resultados efectivos:

  1. Toma consciencia de lo ilimitado del universo, no sólo en sus manifestaciones sino también en sus reacciones.
  2. Considera claramente que una parte consciente como la humana que apenas percibe hasta siete variables de información a un mismo tiempo y un sistema nervioso que detecta apenas una parte entre mil millones de la energía que te rodea, no son instrumentos confiables como para asegurar que todos los fenómenos reales de percepción del universo acaban ahí. Comprende que la fe no es una creencia impotente, por cuanto no se le puede conceptualizar, sino que es una manera efectiva de comunicación entre tu hemisferio cerebral derecho y tu ser interior o alma que intuye y percibe realidades mucho mayores del universo como las que no se pueden ver pero que están aquí presentes en lugar de las que ofrece el hemisferio izquierdo que se encarga de la lógica y racionalidad limitadas.
  3. Utiliza el poder de la fé creyendo y afirmando en que lo que no puedes ver está teniendo lugar en estos momentos y enfócate en la realización de una meta, no en su cuestionamiento.
  4. En lo que tiene que ver con el poder de la atracción, no te preocupes de cómo vas a obtener lo que deseas. Deja eso a un poder que es mucho más grande que tú.
  5. No utilices la fe para cultivar agüeros y fetichismos. Más bien para desarrollar una relación armónica con tu ser creador, Dios que te alimenta y sostiene.
  6. Utiliza y ejercita el poder de las declaraciones y afirmaciones en tu vida para aumentar tu fe que es vital para lograr cualquier nivel de éxito genuino. No de suerte.
  7. Aplica la fe a todos aquellos deseos y logros que construyan tu vida y la de otros.

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Acerca del autor

Camilo Parrado M. Director Crear Futuro Global www.crearfuturoglobal.com

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