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martes 07 de abril del 2020
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El efecto de Mozart en la salud

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Además de entretenimiento, ¿podría haber algo más en la música de Mozart? Es posible, ya que de acuerdo a numerosos estudios, científicos de todo el mundo afirman que su música hace a las personas más inteligentes y les mejora la salud; y hasta beneficia a vacas y plantas. Incluso una empresa alemana dice, “¡deberías tocar música de Mozart en alcantarillados!".

Vamos a echar un vistazo a los diversos estudios e investigaciones del llamado efecto Mozart.

Inteligencia

El término “Efecto Mozart” fue acuñado en 1995 por científicos de la Universidad de California, después de descubrir que un grupo de estudiantes mejoró en sus pruebas especiales de IQ después de escuchar música de Mozart. Los científicos también experimentaron con música trance, música minimalista, libros de audio y las instrucciones de relajación, ninguno de los cuales tuvo efectos positivos.

Frances Rauscher, Gordon Shaw y Katherine Ky, del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y Memoria, escribieron en Cartas de Neurociencia que "36 estudiantes escucharon por 10 [minutos] la Sonata de Mozart para dos pianos, k. 448, y obtuvieron de 8 a 9 puntos más altos en los sub-exámenes de IQ especiales en la Escala de Inteligencia Stanford-Binet, que después de escuchar una grabación de instrucciones de relajamiento o solo silencio. Estas pruebas fueron sólo de 10 y 15 minutos".

En cinco días de prueba con 79 estudiantes, también se observó "un espectacular aumento del 62%, desde el día 1 al día 2 para el grupo de Mozart, versus 14% para el grupo de silencio, y el 11% para el grupo mixto [el grupo que escuchó a otros tipos de música y grabaciones]". El estudio concluyó en que, "quizás la respuesta de la corteza a la música es un hito para el 'código' o el lenguaje interno de las funciones cerebrales más elevadas".

Producción de leche

Como se informó en un artículo de 2007 del medio español El Mundo, las vacas de una finca de Villanueva de Pardillo, España, producen de 30 a 35 litros de leche diarios, en comparación con sólo 28 litros de otras granjas. Según el propietario Hans-Pieter Sieber, esto es gracias al Concierto Mozart para flauta y arpa en D, que sus 700 vacas Friesian escuchan en el momento de ordeñe. También se afirma que la leche tiene un sabor más dulce.

Se dice que los monjes en Bretaña, Francia, fueron los primeros en descubrir que a las vacas les gusta Mozart, según noticias de la ABC. Ahora, los agricultores desde Israel a Inglaterra tocan música clásica a sus vacas.

Salud en bebés prematuros

En enero de 2010, la revista Pediatrics publicó un estudio de científicos israelíes que demuestra que Mozart ayudó a bebés prematuros a ganar peso rápidamente. Los investigadores dedicaron 30 minutos de Mozart a 20 recién nacidos prematuros en el Tel Aviv Sourasky Medical Center durante dos días consecutivos, los cuales presentaron aumento de peso en comparación con otro grupo que no escuchó ninguna música.

Los médicos señalaron que los bebés se calmaron después de escuchar la música, por eso el descanso redujo el gasto de energía (o REE).

"La exposición de la música de Mozart disminuye significativamente el REE en niños prematuros saludables. Especulamos que este efecto de la música en REE y en el mejoramiento de peso, podría tratarse del "efecto Mozart", concluyeron los investigadores en sus reportajes.

Tratamiento en alcantarillados

En 2010, un tratamiento de una planta para aguas residuales cerca de Berlín, Alemania, proveyó un sistema con sonidos de Mozart, hecho por la compañía alemana Mundus. Durante la experiencia, la música de “Flauta Encantada” fue tocada para microbios que comen biomasa. Después de unos meses, la planta casi había cancelado el experimento, pero después de un año, cuando llegó el momento para limpiar el lodo, la planta encontró que sólo tuvo que transportar 6 mil metros cúbicos, en lugar de los 7 mil metros cúbicos habituales.

Detlef Dalichow, especialista en tratamiento de aguas residuales, dijo al periódico Märkische Allgemeine: "Tenemos significativamente menos lodo para remover".

La empresa había ahorrado un estimado de 10 mil euros por costo de transporte de lodo. Mundus dice que sus parlantes intentaron repetir con exactitud el sonido de una sala de conciertos.

Las plantas crecen

Desde la década de 1970, las plantas han escuchado todo tipo de música, incluso aman ciertas melodías, aunque hay otras que las matan. Sin embargo, la música de Mozart ha sido una de las favoritas.

Uno de los primeros experimentos con plantas y música se hizo en 1973, cuando la pre-graduada Dorothy Retallack utilizó el control de cámaras del “College Biotronic” de Colorado, en el tópico “plantas para estaciones de radio diferentes”. En una cámara, las plantas escucharon música rock durante tres horas al día. En la otra cámara, la radio fue ajustada a una música suave durante tres horas al día.

Las plantas sujetas a música suave crecieron en forma sana, y sus tallos empezaron a doblarse hacia la radio. Las plantas que escucharon rock, sin embargo, tenían hojas chicas y se alejaron de la radio; crecieron altas y desgarbadas, y la mayoría murió en 16 días.

Retallack pasó a experimentar una variedad de estilos de música. Las plantas se inclinaron apartándose de Led Zeppelin y Jimi Hendrix, pero parecían apreciar el jazz y la música de órgano de Bach, aunque la melodía favorita era de música clásica del norte de India tocada con una cítara. Ellas mostraron indiferencia completa a la música country.

Campos de viñedos

En 2001, investigando una manera ecológica de mantener lejos a las plagas de sus viñedos, el amante de música Carlo Cignozzi, utilizó altavoces a lo largo de su viñedo toscano de 10 mil hectáreas conocido como Il Paradiso di Frassina. Comenzó a tocar por 24 horas al día una selección de música clásica, incluyendo a Mozart, y notó que los viñedos parecían madurar más rápido. Cignozzi dijo que los viñedos más cercanos a los parlantes maduraron más rápido e insistió en tocar música clásica, en lugar de pop o rock.

En 2006, un equipo de investigación de la Universidad de Florencia amplió la investigación. De acuerdo al profesor de agricultura, Stefano Mancuso, debido al sonido, los viñedos maduraron más rápido que los no expuestos a la música. La música también tuvo efectos positivos sobre el crecimiento de la vid y área total de hojas por viñedo.

Ratas en laberintos

Frances Rauscher, uno de los científicos que participó en el estudio original de "Efecto Mozart" en 1995, comenzó a estudiar el efecto en ratas en 1998. Un grupo de ratas fue expuesto a la música de Mozart mientras estaban en el vientre de su madre, y por otros 60 días después de su nacimiento. Se constató que estas ratas fueron mejores navegadoras dentro de laberintos que otros grupos de ratas que habían sido mantenidas en silencio o expuestas al ruido blanco o música del discreto compositor Philip Glass.

El estudio realizado en la Universidad de Wisconsin, junto a Desix Robinson y Jason Jans, y publicado en la revista de investigaciones neurológicas, informó que "para el día 3, las ratas expuestas a la obra de Mozart completaron el laberinto más rápidamente y con menos errores que las ratas asignadas a otros grupos. La diferencia aumenta en magnitud a través del día 5. Esto sugiere a que la exposición repetida por la música compleja, induce a un mejor aprendizaje espacial temporal en ratas, similar a lo que ocurre con los seres humanos".

Científicos aún buscan explicación

Durante mucho tiempo, los científicos han estado buscando una explicación para el potencial efecto de Mozart en los seres humanos, animales y plantas. Algunos teorizan que Mozart ha incorporado a la secuencia de Fibonacci, una fórmula matemática que se encuentra en la naturaleza. Algunos dicen que las frecuencias presentes en la música tienen un efecto sobre los seres vivos.

En estos días, el efecto Mozart ha ido mucho más allá de una peculiar teoría científica. Ahora es una industria que lucra con él; tienes Mozart para bebés, vino de arroz fermentado por el sonido de Mozart, Mozart bananas (sí, tienen todo tipo de cosas en Japón), sin dejar de mencionar a Mozart para gatos y perros.

Pero hemos recorrido un largo camino desde que el legendario intérprete de Bach, el pianista Glenn Gould, tomó al cantante Mahler para que cante a las vacas y ópera a elefantes.

Entonces ¿qué cosas son puramente comerciales y cuales están respaldadas por la ciencia? ¿Deben las embarazadas asistir a conciertos? ¿Deben los padres apagar MTV y reproducir un CD de "La flauta encantada" para sus infantes? Independientemente de los beneficios, no se pierde nada con probarlo.

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