Anunciese Aquí

Registro automático

Acceder con Twitter

top articulo
twitter
facebook
Rss
viernes 30 de octubre del 2020
Lea, publique artículos gratis, y comparta su conocimiento
Usuario Clave ¿Olvidó su clave?
¿Iniciar sesión automáticamente en cada visita?
Inserte su correo electronico

El ahorro de costes y la calidad del producto

veces visto 1882 Veces vista   comentario 0 Comentarios

¿Cómo conseguir un ahorro de costes sin renunciar a la calidad de nuestro producto?

Podríamos reformular esta pregunta de maneras muy similares pero todas vendrían a decir más o menos lo mismo, y es que en el mundo empresarial en el que nos ha tocado vivir el ahorro de costes es primordial a la hora de vender un producto y ser competitivos.

No podemos obviar que el mercado está tan saturado que encontramos determinados operadores que se dedican a luchar por vender más a un precio mucho más reducido, dejando en la cuneta a incautos vendedores que no quieren, o no pueden adaptarse a los tiempos que corren. La norma no escrita dice que, por norma general, siempre son los mismos los que se llevan el gato al agua.

Parece que a nadie le extraña que una simple barra de pan cueste salvo excepciones puntuales más o menos lo mismo en una gran superficie y en una panadería de barrio siendo el coste de producción aparentemente tan diferente.

Está claro que los centros comerciales pueden permitirse reducir el margen de determinados productos y hace unos años no digo que los dos panes no fueran muy diferentes en lo que a calidad se refiere pero ¿No creéis que hoy por hoy se parecen demasiado?. ¿Cómo puede ser que las panaderías ajusten sus precios y el negocio siga siendo rentable?. La respuesta a esta incógnita muy posiblemente esté en el pan congelado de algunas, no todas, panaderías que pueden competir con panes relativamente aceptables a precios relativamente competitivos. Aquí tenéis un pequeño ejemplo de cómo el ahorro de costes puede salvar más de un negocio.

Parece que el pez grande siempre se come al chico, o al menos eso es lo que podríamos pensar pero lo cierto es que podemos competir en calidad con una política de ahorro de costes. Ahora bien, ¿qué cantidad de calidad estamos dispuestos a sacrificar por ofrecer un precio mucho más ajustado? La respuesta es obvia, lo justo y necesario, ni más, ni menos.

Estos son los pasos que deberías seguir si quieres conseguir un ahorro de costes en alguno de los productos que comercializas.

¿Qué pasos debemos seguir si queremos conseguir un ahorro de costes en nuestro producto?

 1.-Listar la totalidad de costes de producción, tanto los costes directos como los indirectos.

2.-Ordenar los factores de mayor a menor impacto en la calidad final de nuestro producto o servicio.

3.-Eliminar aquellos que no estén directamente relacionados con la calidad del producto o servicio. (Bastante más frecuente de lo que podría parecer a simple vista).

4.-Analizar los costes de producción de alto impacto y buscar alternativas más económicas     &am p;am p;nb sp; observando si los futuros cambios de proveedor pueden influir de manera significativa en la calidad final de nuestro producto.

5.-Cálcular el nuevo coste de producción y ajustar el precio de venta.

6.-Realizar el seguimiento de las ventas.

El análisis de las ventas del producto es el más importante de todos los apartados. El seguimiento tiene que medir el número de ventas en relación a las ventas anteriores, el grado de satisfacción de los clientes y la evolución de las ventas futuras.

Un aumento en las ventas puede estar provocado por una disminución del precio de venta pero una disminución posterior de las mismas puede  deberse a la insatisfacción puntual o general por parte de los  consumidores.

Este sencillo ejercicio de ahorro de costes que a priori puede parecer simple y lógico puede resultar muy complicado si tenemos en cuenta el número de variables que entran en juego a la hora de fabricar un producto. En el caso que explicábamos con anterioridad acerca de la comercialización de barras de pan, podemos encontrarnos costes tan diversos como pueden ser el alquiler de un local, el precio del kilovatio/hora, el salario de un ayudante, el  precio de la harina, etc… Muchos de estos costes son indirectos e imprescindibles para elaborar nuestro producto o servicio pero otros pueden ajustarse de tal manera que el cliente quede igualmente satisfecho sin necesidad de sacrificar un alto grado de calidad. Al final, como siempre, la coherencia juega un papel muy importante.

Clasificación: 2.3 (16 votos)
Está prohibido copiar este artículo. Artículo.org no permite la sindicación de sus artículos.
Acerca del autor

Alejandro García, Asesor fiscal y consultor financiero en Abanza Business Management, S.L.

¿Tiene comentarios o preguntas para el autor?

Lo sentimos, pero no podemos procesar su petición en este momento. Por favor pruebe mas tarde. Si el problema persiste, puede contactar con nosotros pinchando sobre el enlace aquí.