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domingo 20 de septiembre del 2020
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5 Razones Porque las Personas Dejan las Iglesias!

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QUERIDA IGLESIA, ESTAS SON LAS RAZONES DEL PORQUÉ LA GENTE ESTÁ ALEJÁNDOSE DE TI!

Iglesia, ¿no es bonito estar en el otro lado del Éxodo, verdad?

Tal vez pienses que sabes por qué la gente te está dejando, pero no estoy seguro de que lo sepas.

Piensas que es “la cultura” que está tan perdida, tan perversa, tan lejos de cualquier ayuda que se van sin más.

Crees que ellos se han vuelto un oído sordo a la voz de Dios; en busca de dinero, sexo y cosas materiales. Piensas que gays, musulmanes, ateos y los artistas tienen tan dañada la moralidad del mundo que todos están abandonando la fe en manadas.

PERO, ESAS SON REALMENTE LAS RAZONES POR LAS CUALES LA GENTE TE ESTÁ ABANDONANDO?

Ellos no son el problema, Iglesia. Tú eres el problema!

Déjame elaborarlo en 5 puntos.

1- Tus producciones de los Domingos/Sábados de han desgastado.

Los escenarios y las luces,  las bandas o grupos musicales, y las pantallas de video, se han venido a convertir en nada más que ruido blanco para aquellos que están buscando un encuentro con Dios. Son un caramelo para los oídos y los ojos por una hora, pero tienen muy poca relevancia en la vida diaria de las personas que más y más de ellos lo dejan pasar.

Si, las canciones son bonitas, el show es genial, pero útilmente los Domingo o Sábado en la mañana no están haciendo en realidad ninguna diferencia con cualquier otro día de servicio o culto, cuando la gente está luchando con las incómodas, confusas, y dolorosas cosas en las trincheras de la vida; esos lugares con show de rock, cumbia, salsa y baladas no ayudan. 

Podemos ser entretenidos en cualquier lugar. Hasta que tú puedas darnos algo más que una función de temas cristianos, algo que nos permita un espacio y respirar, una conversación y una relación con los demás, muchos de nosotros nos vamos a ir a dormir y mantenernos alejados.

 

2- Hablas en una lengua extraña.

Iglesia, hablas y hablas y hablas, pero estás usando un lenguaje muerto. Te estás sosteniendo sobre palabras empolvadas que no tienen resonancia en el oído de las personas, sin darte cuenta de que simplemente diciendo esas palabras más alto no es la respuesta. Todas las palabras religiosas de moda que sirvieron hace 20 años atrás, no sirven más.

Este lenguaje espiritualizado puede darte alguna comodidad en un exterior que está cambiando, pero esas cosas no son más que ociosos recursos religiosos que están a la mano, y mantienen a las personas regulares a la distancia. Ellos necesitan que hables en un lenguaje que ellos puedan entender. Hay un mensaje que vale la pena ser compartido, pero es duro escucharlo de tu pirotecnia verbal.

LA gente no necesita ser deslumbrada con grandes palabras ecleciásticas, marcos escatológicos y sistemas teológicos. Háblales de plano sobre el amor, el regocijo, el perdón, la muerte, la paz, y Dios, y ellos serán todo oídos. Mantén tu lenguaje de iglesia y estarás pronto estarás hablando a un cuarto vacío.

 

3- Tu visión no puede ver pasando tu edificio.

La cafetería, los ricos muebles, las luces de alta tecnología, el ala para niños, el cheverísimo centro para adolescentes son todos de primera categoría… y costosos. De hecho, la mayoría de tu tiempo, dinero y energía se ve como si quisieras a traer a las personas hacia donde tú estás en vez de alcanzar a las personas donde ellos ya están (en el mundo)…. Te vez contento al crear franquicias de tu particular marca de cosas de Jesús, y esperar a que el mundo pecador derribe tus puertas.

Tu más grande campo misionero está solo a pocas millas o a pocos pies de tu propio lugar, y tú ni siquiera te das cuenta de eso. ¿Quieres alcanzar la gente que estás perdiendo? Sal del edificio.

 

4- Escoges malas batallas.

Todos sabemos que te gusta pelear.

Cuando lo quieres, puedes salir  a la guerra con lo mejor que tienes. El problema es que tus batallas son demasiado pequeñas. Protestas sobre comida rápida, programas de televisión, reality shows… Pero esos no son más que tigres de papel para las personas aquí afuera con botas ensangrentadas en el suelo.

Cada día vemos un mundo sofocado por la pobreza, racismo, violencia, fanatismo y la intolerancia, el hambre; y en la cara de estas cosas te quedas terriblemente, miedosamente callada. Nosotros deseamos que seas más valiente en estas peleas, porque entonces nosotros vamos a sentir como que nos ponemos de tu lado, sentiríamos que vamos  a la guerra contigo.

Iglesia, necesitamos que dejes de ser belicosa con lo trivial y pacifista al encarar lo terrible.

 

5- Tu amor no luce como amor.

Pareciera que el amor es una gran cosa para ti, pero nosotros no lo estamos viendo de esa manera cuando las llantas tocan el camino De hecho, más y más, tu marca de “amor” parece ser increíblemente selectiva y decididamente estrecha; filtrando toda la lacra espiritual (desde tu punto de vista), que tristemente incluye a muchos de nosotros.

Se siente como una cosa de tire y jala; la publicidad de “Ven Tan Cual Como Eres” a tus reuniones, haciéndonos saber una vez que estamos dentro de tus puertas que realmente no podemos venir a ti tal cual como somos. Vemos a un Jesús en la Biblia que participaba con los de vida baja, las prostitutas, los rechazados, y los amó en ese mismo lugar, tal cual como eran, pero esa parece no ser tu taza de té.

Iglesia, ¿puedes amarnos aun si nosotros no marcamos con un visto todas las cajas sobre la doctrina, y no tenemos conocimiento sobre toda nuestra teología? No se ve de esa manera.

¿Puedes amarnos si en caos decimos palabrotas, o bebemos, o Dios nos perdone si votamos por los Demócratas? Lo dudo.

¿Nos puedes amar si es que no estamos seguros como definir el amor, el matrimonio, el cielo o el infierno? Es seguro que no se siente de esa manera.

Desde que conocemos sobre Jesús, pensamos que el loce como AMOR. Desafortunadamente, tú no luces mucho como Él.

Estas son parte de las razones del porqué la gente te está abandonado Iglesia.

Estas palabras te pueden poner seriamente muy enojada, y tal vez quieres saltar de un solo impulso a defenderte o atacar estas posiciones línea por línea, pero tenemos  la esperanza de que no lo harás.

Tenemos la esperanza de que simplemente te quedarás en quietud con estas palabras, porque como sea que creas si ellas son correctas o equivocadas, para nosotros ellas son reales, y ese es todo el punto que importa.

Nosotros somos los que nos estamos yendo.

Nosotros queremos importarte.

Queremos que nos escuches antes de que te pongas a debatir con nosotros.

Iglesia, danos una razón para quedarnos.

No eres tú, soy yo!

Así pareciera que estás diciendo iglesia.

Yo traté de compartir mi corazón contigo; mi corazón y el de miles y miles de personas que se están yendo lejos. Para hacerte saber del daño que estás haciendo y el legaod de dolor que estás dejando, y aparentemente, tú no eres el problema. (Lo cual por supuesto es todavía un problema)

He transmitido mi frustración con tu privilegiada retórica religiosa, y tu respondiste con un copiar y pegar de versos escogido al azar de la Escritura sobre “La novia de Cristo” y la “Sangre del Cordero,” insistiendo que el problema real es simplemente mi “ignorancia bíblica,” y sugiriendo que yo sólo necesito arrepentirme y conseguir una buena concordancia.

Te dejé saber cuan juzgado y ridiculizado me siento estoy contigo, como un extraño sin esperanza en la periferia de tu juzgadora comunidad, y procedes a decirme cuan “perdido” estoy, cuan desesperanzadamente enamorado estoy de  mis pecados debo ser al dejarte recordándome que nunca he pertenecido a ti de cualquier manera.

A la vista de cada reclamo y cada agravante, has dejado claro que el asunto real es que yo soy de cualquier manera pecador, hereje, inmoral, engañado, sin iluminación, egoísta, consumista o ignorante.

Tantos días y aun ni siquiera estoy seguro si es que estoy en desacuerdo contigo.

Tal vez tengas razón Iglesia.

Tal vez yo soy el problema.

Tal vez soy yo, pero yo es todo lo que soy capaza de ser en este momento, y es ahí en donde yo estaba realmente esperando que tú me conocieras.

Es aquí, en mi defectuoso, dañado, herido, dubitativo, y desilusionado yo que he estado esperando que des un paso con el supuestamente implacable, audaz “amor de Jesús” del que escucho tanto, y que lo hagas real.

Iglesia, yo sé cuánto desprecias la palabra Tolerancia, pero justo ahora, lo que realmente necesito es que me toleres; tolera a aquellos de nosotros quienes que para todo tipo de razones tu tal vez sientas que no son justificados, que están luchando por quedarse.

Estamos tan cansados de sentirnos como nada más que una agenda religiosa; un argumento para ganar, un punto para hacer, una cusa que defender, un alama que salvar.

Queremos ser más que un hueco en el tu cinturón de salvación; otro número tus seguidores de Twitter, y terminar en tus hojas de estadísticas de fin de año.

Necesitamos ser más que utilería que se llama al altar, que son aplaudidos y felicitados por el pasillo, y olvidados una vez que los cantos han terminado.

Hemos estado orando por ti para que pares de evangelizarnos y predicarnos, y de pelear contra nosotros, juzgándonos, y diagnosticando nuestros pecados por largo tiempo para que simplemente nos escuches, aun si nosotros fuéramos el problema.

Aun si fuéramos la mujer en adulterio, o el seguidor dudoso, o el pródigo rebelde, o el joven endemoniado, no podemos ser algo más que lo que somos en este momento; y en este momento, necesitamos una Iglesia lo suficientemente grande y fuerte, y amante; no sólo por lo que nosotros podamos ser algún día, más bien por nosotros como lo que somos ahora.

Nosotros aun creemos que Dios es suficientemente grande y fuerte y amante aun si tu no lo eres, y esa es el porqué de aunque nos alejemos de ti, eso no significa que nos alejemos de nuestra fe; es solo que en justo ahora pareciera que la fe es más alcanzable en cualquier otro lugar que la Iglesia.

Yo sé que vas a discutirme que estás haciendo y diciendo todas estas cosas porque nos amas y te importamos, pero desde los zapatos en los que estamos parados, necesitas saber que se siente cada vez menos como si nos amaras y te importáramos y más como espacio vacío y silencio.

Si alguien está frustrado, decirle que está mal por estar frustrado es en realidad muy muy frustrante.

Solo se cosecha distancia con esto.

Si alguien te comparte que su corazón está herido y dolido, esa persona no quiere escuchar que esta equivocada al estar herida.

Eso es ponerle un alto a la conversación.

Si alguien te dice que esta hambriento por compasión, relación, y autenticidad lo último que necesita es ser corregido por esa hambre.

Es una patada en el trasero al salir de una puerta.

Así que si, Iglesia, aun si eres quien está correcto, aun si estamos totalmente equivocados, aun si somos triviales, mezquinos, centrados en nosotros mismos, hipócritas, criticones, y lo diré Pecadores, estamos aún en busca de un ligar donde podamos ser conocidos y pertenecer, un lugar donde se sienta que Dios vive, y ustedes son los que pueden enseñarnos esto.

Aun si el problema soy yo, soy yo a quien deberías estar tratando de alcanzar, Iglesia.

Así que por, el amor de Dios, Alcánzame ya.

Original en Inglés. John Pavlovitz

Traducido por, Israel García.

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I. García

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