Anunciese Aquí

Registro automático

Acceder con Twitter Acceder con Linkedin Acceder con Facebook

top articulo
twitter
facebook
Rss
sábado 22 de febrero del 2020
Lea, publique artículos gratis, y comparta su conocimiento
Usuario Clave ¿Olvidó su clave?
¿Iniciar sesión automáticamente en cada visita?
Inserte su correo electronico

El color en imagen - Parte 1

veces visto 1589 Veces vista   comentario 0 Comentarios

El color en imagen - Parte 1

EL COLOR EN IMAGEN

 

Continuamente clasificamos a las personas, consciente o inconscientemente, según su apariencia; es un acto que transcurre con cierto automatismo en fracciones de segundo. El aspecto personal resulta un punto de partida para determinar cualidades de las personas de nuestro entorno, quizás su posición social o económica, si nos gustaría conocerle o no, e incluso puede que tengamos emociones positivas o negativas con respecto a personas desconocidas ¿Cómo es posible? Interpretamos los numerosos códigos que percibimos y, aunque a veces pueda ser injusto, éste es un mecanismo importante de supervivencia; elaboramos información de todo cuanto nos rodea con suma rapidez para poder reaccionar o tomar las decisiones pertinentes.

 

Sin duda alguna, la imagen es una forma de comunicación, y ya que es inevitable tener una imagen, más nos vale que cuidemos de ella lo mejor posible. Mediante nuestro aspecto personal, que se conforma de innumerables elementos, proporcionamos información a los demás; pero ahora hablaremos solo del color ya que es uno de los más significativos por ser el que mayor y más inmediato impacto causa. Cuando alguien viene hacia nosotros lo primero que percibimos, incluso a notable distancia, son los colores: el color de su ropa, del cabello, del rostro, de algún accesorio como las piedras semipreciosas... Y cuanto más se acerca, más espacio ocupan esos colores en nuestro campo visual y mayor efecto causan en nosotros.

 

Como el camaleón o las serpientes, las personas podemos cambiar nuestra piel para adaptarnos al entorno. De hecho, tenemos que saber hacerlo para conseguir o mantener el éxito. Si nuestra ropa o joyas semipreciosas no entran dentro de la gama reconocida de colores para una situación concreta, llama la atención, generalmente de forma desfavorable. Un niño sabe que su camaleón se pondrá marrón al colocarlo sobre la tierra, y si no se vuelve marrón, la mascota está enferma. Pues de igual manera, si uno de nuestros colegas de trabajo empieza a venir a la oficina con colores discotequeros y actitud festiva, le miraremos con cierta preocupación y sospecha. Como no vuelva a vestirse de beige, azul marino o gris en un plazo razonable de tiempo, sabremos que le quedará poco tiempo por allí.

 

Ciertamente, no podemos ignorar que las propiedades psicológicas del color dependen de la cultura y también de la experiencia individual del individuo. Veamos un ejemplo. Imagina que necesitas la opinión de un médico competente para un asunto importante y debes elegir entre tres médicos, uno de ellos con bata negra y los demás con bata blanca, ¿en cuál de estos médicos depositarías tu confianza? Es bastante probable que descartes al caballero de la bata negra porque estamos condicionados culturalmente; y en nuestra cultura occidental asociamos el color negro de la vestimenta al luto y a la muerte, mientras que asociamos el blanco a la pureza y a la limpieza. Sin embargo, nótese que en la cultura hindú, por ejemplo, la muerte no se asocia al color negro, sino al blanco.

 

De cualquier forma y a pesar de lo anterior, la percepción del color no es pura cuestión cultural pues el color actúa sobre el sistema nervioso interviniendo en nuestras emociones. Por ejemplo, los colores cálidos, como los rojos y los amarillos, tienen amplias longitudes de onda; de manera que para procesarlos, al incidir en el ojo y en el cerebro, es necesario un mayor nivel de energía y mayor velocidad metabólica. Esto se refleja en nuestro organismo causando cierta excitación. Por el contrario, la menor longitud de onda de los colores fríos como el azul topacio, el verde esmeralda y el violeta amatista requiere mucha menos energía para ser procesada, lo que permite una ralentización de nuestro metabolismo y provoca un efecto sedante.

Sin entrar en tecnicismos complicados, deberíamos conocer los atributos básicos que definen al Color. Veámoslos a continuación:

 

Color o Tinte: Cuando hablamos de Color o Tinte nos referimos al nombre con el cual identificamos un color, incluso sus mezclas.

 

Tono o Matiz: Utilizamos los términos Tono o Matiz para referirnos a la inclinación de un color hacia otro.

 

Saturación o Intensidad: La Saturación o Intensidad se refiere al grado de pureza de un color. Un color está más saturado o es más intenso a medida que sean menos los tonos que componen su mezcla y cuanto más se parezca a los colores básicos. Cualquier color pierde saturación si se le añade a su composición el color gris. Llamamos Colores Intensos o Vibrantes a los más saturados, a los que poseen mayor grado de pureza; y Colores Apagados, a los que resultan de la adición de gris o son producto de las mezclas.

 

Luminosidad, Valor o Brillantez: El grado de luminosidad que tiene un color se mide en función de su acercamiento al blanco o al negro (el color rosa tiene más luminosidad o valor que el rojo). Cuanto más claro o luminoso, más alto es su valor y por el contrario, cuanto más oscuro, más bajo es su valor. El color amarillo tiene el valor más alto de luminosidad mientras que el violeta tiene el valor más bajo de luminosidad.  

 

En la vestimenta profesional la luminosidad es importante. Supongamos que se nos avecina una importante cita de negocios en la que queremos proyectar una imagen poderosa, seria y formal; entonces deberíamos optar por una vestimenta más bien oscura.

 

Temperatura: La Temperatura del color es una cualidad subjetiva y empírica. Consideramos como Colores Cálidos a aquellos que llevan en su composición rojo o amarillo por asociación con el fuego y la luz solar. Y como Colores Fríos a aquellos que contienen buena proporción de azul por asociación con el agua, el cielo y la luz lunar.

 

Los Colores Cálidos son llamativos, brillantes y bastante agresivos. Constituyen el grupo de colores que más atrae nuestra atención y despierta nuestras emociones primarias. Los Colores Fríos reducen el metabolismo del cuerpo. Tienen la cualidad positiva de sugerir limpieza, serenidad y equilibrio. Pero evocan distancia, mientras que los cálidos atraen.

 

Para proyectar accesibilidad y comprensión, elige un color cálido. Pero si lo que necesitas proyectar es objetividad y competitividad, elige uno frío. Ejemplos: La gama de los cálidos favorece la comunicación entre un psicólogo y su paciente. En cambio, para exponer ante nuestro jefe los resultados estadísticos de un estudio que hemos llevado a cabo, sería bastante más recomendable la gama de los fríos porque lo que pretendemos es que ese señor se concentre de forma objetiva en los datos.

Espero que les haya gustado el artículo, nos vemos en la segunda parte.

 

Clasificación: 3.5 (10 votos)
Está prohibido copiar este artículo. Artículo.org no permite la sindicación de sus artículos.
Acerca del autor

Deziris - Piedras semipreciosas

¿Tiene comentarios o preguntas para el autor?

Lo sentimos, pero no podemos procesar su petición en este momento. Por favor pruebe mas tarde. Si el problema persiste, puede contactar con nosotros pinchando sobre el enlace aquí.