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martes 29 de noviembre del 2022
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Breve historia de la creacion del Mandatario Automotor en Argentina

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BREVE HISTORIA DEL MANDATARIO DEL AUTOMOTOR EN LA REPUBLICA ARGENTINA. "por Eduardo Mascheroni Torrilla (abogado, doctor en cs. Jurídicas y sociales, docente de cursos de formación de mandatarios del automotor, publicista"

La profesión del mandatario del automotor o mandatario registral del automotor, o gestor de trámites relativos a los automotores, tiene su origen remonto citando  al derecho romano y que sin importantes modificaciones:  como la figura jurídica que representa a terceros en cuestiones negociables y actos jurídicos (por ejemplo; el matrimonio por poder), a su vez, es trasvasada al derecho francés, y en tiempo contemporáneos receptada por nuestro codificador, el prestigioso jurista cordobés en los arts. 1869 a 1935 del Código civil (1869/71).

En dicho artículo se enmarca la figura contractual del mandato, su característica onerosa, su modalidad del ejercicio de la profesión; además muestra su carácter oneroso, renunciable, revocable, el anticipo de gastos, la rendición de cuentas, la pérdida por fuerza mayor atribuible al mandante y no al mandatario, etc y tantas otras figuras comunes y habituales en la práctica diaria del mandatario que allí tienen su raigambre, que llega a nuestros días. Y allí también se define a la labor del mandatario, como lo que es, una verdadera profesión en aras de los derechos e intereses del tercero representado.

Siguiendo con la legislación, y su historia, en nuestro ordenamiento jurídico,  el mandatario civil toma a su cargo los trámites relacionados con automotores con el surgimiento de éstos, y la necesidad fundada en la tutela del derecho de propiedad sobre los mismos y la asunción de responsabilidad civil por el dueño o guardián del vehículo, de proceder a matricularlos y conocer quien ejerce el dominio de los mismos, lo que da origen a los registros municipales de antaño. Con el correr del tiempo se suma la tarea tributaria de determinar y pagar el impuesto a la patente automotor creado en los años ’30 del siglo pasado, y basado en dichos registros locales.

Siempre acompaña a esta evolución la figura del mandatario, imprescindible para llevar a cabo los trámites de dichas matriculaciones, por su idoneidad específica para ello,  al extremo tal que cuando luego que la jurisprudencia en forma pacífica y uniforme establece en el año 1949, la necesidad de contar con un registro nacional unificado de la propiedad automotor, para evitar los fraudes y robos en el tráfico negocial del automotor, lo que desemboca en el dictado del aún vigente Decreto ley nacional nº 6582/58 ( ratificado por ley 14467, hoy t.o. por decreto PEN nº 1114/97) , éste mismo reconoce dicha actividad profesional en la parte final del art. 13º, indicando su modalidad de ejercicio , ya con poderes especiales y de validez temporal limitada o con poderes generales e ilimitados en el tiempo, salvo su revocación expresa por el mandante o su conclusión por las causales fijadas en el código civil. Su reglamentación específica es volcada en el registro nacional de mandatarios, en el digesto de normas técnico registrales (actual t.I,cap. XII conforme Disposición DN nº 88/03).

De allí en más, el mandatario está presente y acompañando la evolución del derecho registral del automotor y de sus órganos de aplicación, tanto la Dirección Nacional del registro de la propiedad automotor y crédito prendario como los registros seccionales, los que comienzan a implementarse en el año 1964 en la hoy ciudad autónoma de Buenos Aires y casi junto con ellos surgen las organizaciones profesionales que nuclean a mandatarios, algunas reconociendo antecedentes anteriores al vigente RJA (quizás sea la hora de una historia detallada al respecto, como la que ha esbozado el eminente dr. Roberto Dalla Croce para el Colegio de Gestores de la provincia de Buenos Aires, al comienzos de este siglo, vide su cita en Manual del mandatario, Ed. Carcos, 3º ed, 2008, de este autor) las que se aprecian en la por entonces Capital Federal, Rosario, Córdoba, Bahía Blanca, Entre Ríos , etc.

Todas ellas conformaron instituciones federales e incluso dieron lugar a colegios profesionales en algunas provincias.

Lo que importa destacar es que la del mandatario del automotor, es una profesión con todas las letras y sus condiciones comunes a las demás profesiones análogas (abogados , procuradores, contadores, martilleros)y que resulta joven , si tomamos en cuenta que su auge se produce con los registros seccionales hoy conocidos como tales, a mediados de los años 60 del siglo XX, pero tiene sus raíces en la especie, en los registros preexistentes en los municipios, al RJA y en el género en la figura del mandato civil, de origen romanista nada menos.

Saludemos y revaloremos,  entonces a esta vieja joven profesión, que tiene antecedentes de 27 siglos de historia y desarrollo y en cuanto refiere al automotor lo acompaña desde el comienzo de su uso y del reconocimiento del derecho de propiedad (y otros derechos reales conexos como la prenda), desde hace ya poco mas de un siglo, con una historia renovada allí de menos de medio siglo, que hoy demuestra toda su pujanza.

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Mandatario Automotor DNRPA

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