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martes 18 de febrero del 2020
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Cuáles de todas las prendas de tu clóset, pueden salir ya de él.

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Cuáles de todas las prendas de tu clóset, pueden salir ya de él. Las mujeres más que los hombre pasamos por la etapa… con qué me quedo de mi guardaropa, todo sirve según nosotras, pero en realidad es cierto esto? Hay prendas que nunca usamos o muy rara vez, los pretextos son muchos, es para una ocasión especial y esa ocasión aunque llegue pensamos… habrá otra aún más, no nos queda pero; ahora que baje de peso lo usaré, es el regalo de un ser querido, etc. Lo cierto es que a querer que no, para hacer espacio o por salud mental, lo mejor es hacer una limpieza de nuestro closet, ver lo que sí nos sirve de la forma más objetiva posible y sobre todo para dar paso a lo nuevo.   Aquí compartimos unos tips que esperamos sean de utilidad para la limpieza y renovación de tu armario. Así que a limpiar!!!   1. Identifica si la ropa está manchada, rota o desgastada. Es útil aceptar que no te pondrás algo nuevamente por una de éstas razones. Ya sabes, un satinado que no brilla; una mancha que no sale ni mandándola a lavar; cuando los colores de algo ha ido a menos; cuando blancos amarillentos se quedarán así para siempre; botones que faltan o detalles rotos que demeritan; negros muy esclarecidos por las lavadas.    2. Retira la ropa que ya no es de tu talla. Ya sea por desgaste, o por el acostumbrado "guajolocombo" de los viernes, hay que aceptar cuando algo ya no te queda: es decir, alguna de las tres categorías de la talla equivocada: se te ve chico, grande o mejor no le busques más. Recuerda que vestir tu talla es la clave de la elegancia. Los jeans que ya no cierran o donde ya no cabes; la blusa o playera que es muy ajustada; un suéter muy ajustado que no logras ponerte blusa debajo; cuando la talla original se pierde y algo se ve sin forma y de tallas mayores; prendas demasiado grandes con las que no te ves favorecida; cuando una prenda de lana encoje y se vuelve inservible para tí; hasta cuando algo se queda nuevo por que una parte de tu cuerpo se sale; o cuando no puedes agacharte o respirar con una prenda, por mucho que te guste.    3. Desapégate de la ropa pasada de moda. Lo que tiene características de moda de otros momentos, y que es difícil que vuelva, por atemporal, o por que tienes un apego al pasado y necesitas ir al psicólogo. Identifica cuando en sus días algo te pareció muy mono pero ya no más; ver cuando tú no vas bien en un tipo de figura y no te late el corte de una prenda; cuando hoy día eres incapaz de meterte en ese peto rosa que te había resultado único en su época; cuando ves con nostalgia esa prenda con diamantina y brillitos que sabes que ya no van a volver; cuando ves algo ya muy pasado, escucha tu voz fashionista interna; cuidado con los estampados, cuando alguno te parece que ya no va, quítalo; modera el valor sentimental con el buen gusto, ¡no te arriesgues!; cuando consideras que te ha pasado un poco la edad para ponerte algo que lleva años en tu armario; cuando te compraste algo de segunda mano, le has dado más vida que ha Frankenstein y crees que ya pasaron sus mejores días. También despégate de los uniformes que ya no uses.    4. Prendas que hace mucho que no te pones. ¿Y cuándo es hace mucho? Bueno, tú llevas un ritmo que no es igual al de muchas. Evalúa con sentido práctico, cuando ya no te pones algo, por descartarlo -desde hace mucho- en tus elecciones diarias. Este apartado opera cuando ves algo, y dices, no me lo pongo hace 3, 4 ó más años; cuando ves algo y le dices, ya tuviste tu momento y creo que vas a pasar a mejor vida; cuando algo está casi nuevo, por que, por que, no te lo has puesto casi nada.    5. Ropa que nunca te ha quedado bien, y casi nunca te la has puesto. ¡A cuántas nos ha pasado eso! Por que no te has visto favorecida por los colores o por la forma, fuera; o por ese color que no te da nada de vida a la cara, y no lo usas por eso; y esa prenda que te pusiste una sola vez para una ocasión equis, y no lo volviste a usar; cuando algo se te ve rarísimo y no va bien con tu fisonomía o complexión; o cuando siempre guardas ese vestido que compraste en un viaje, y te parece hermoso, pero en realidad nunca te has puesto.    En verdad, te recomendamos esta sana práctica de desapego, liberación de espacio y limpieza en nuestras vidas, y en especial, en nuestro guardarropa; para llenarlo -por qué no- de cosas nuevas.

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Acerca del autor

Empresa con 10 años de experiencia en la industria alimenticia, turística y restaurantera. Línea: empanizadores, condimentos, aderezos, sazonadores y más.

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