Anunciese Aquí

Registro automático

Acceder con Twitter Acceder con Linkedin Acceder con Facebook

top articulo
twitter
facebook
Rss
jueves 18 de julio del 2019
Lea, publique artículos gratis, y comparta su conocimiento
Usuario Clave ¿Olvidó su clave?
¿Iniciar sesión automáticamente en cada visita?
Inserte su correo electronico

La paratraducción dentro de la traducción

veces visto 1505 Veces vista   comentario 0 Comentarios

"La paratraducción se presenta aquí como una actividad que se ejerce en un espacio del libro cuando una cultura decide incorporar un bien cultural extranjero a su acervo. El traductor es el sujeto que realiza la experiencia del lenguaje a través de la lectura y de la interpretación de un discurso, aunque es la ideología dominante, la consciente y la inconsciente, la que en última instancia decide las elecciones de traducción." - Xoán Manuel
 
Traducir es trasladar, verter la información, el sentido de un contexto determinado. La traducción implica una serie de factores de considerable enumeración, como la influencia de la cultura, del mercado; la preparación del traductor, la obra del autor a traducir. Dentro de estos factores o elementos que constituyen la traducción de un texto, hay que delimitar el campo de estudio y, por qué no, hasta los temas a tratar. En nuestra agencia de traducción en España ofrecemos todo tipo de traducciones profesionales, y una muestra de los grandes traductores profesionales con los que trabajamos en este artículo.
 
La paratraducción o la traducción de paratextos -es decir, pequeños textos que acompañan al texto principal, por ejemplo, los títulos y pies de página- es la base para encontrar indicios y guiños que ayudan a comprender una obra, para no quedarse frustrado al tratar de traducir títulos de películas o de poemas y canciones, de una obra escultórica, pictórica, entre otras.
 
Traducir un título viene emparentado con traducir cultura, y esto no resulta nada sencillo. El traductor, sin embargo, se debe enfrentar a problemas complejos para comprender una obra titulada originalmente en una lengua distinta a la original, toda vez que hay que considerar el filtro de la cultura, de la ideología dominante, de un entorno particular. Para hallar el sentido de un texto, el traductor tiene que consultar varias fuentes: diccionarios, expertos o estudiosos de la traducción, de la edición de textos, de la literatura.
 
Si pensamos en que el título de una obra es de algún modo la síntesis de la obra, y si además vemos, desde una perspectiva literaria, que el título de una obra es como una minificción (un todo conformado por palabras iniciales sobre algún tema que se vierte en el tiempo y en el espacio). ¿Cómo traducir cultura, ideología, en un espacio tan reducido como lo supone las poquitas palabras que componen el título de una obra? ¿Qué importancia tiene el mercado, la oferta y la demanda, en el traductor, en el editor, para que un título se traduzca de una u otra manera? ¿Qué dicen los autores, los poetas, los cuentistas, los novelistas de la traición que supone modificar el cuerpo del título para transformarlo, adaptarlo a una cultura distinta sólo para que ese título (la síntesis de la obra: la obra) se venda en un mercado? ¿Se trata solamente de un producto del mercado o de una obra intocable, imborrable, imposibilitada para traducirse palabra por palabra?
 
Como vemos, hasta ahora únicamente he planteado el problema. Esto debe ser un gran error en este ensayo, pues debo plantear más bien la solución al problema. No pretendo resolver todas las cuestiones enumeradas sino aterrizar el problema. Hay que recordar que he adelantado que este asunto es complicado. Existen razones que pueden soslayar el problema: prejucios, creencias y normas acerca del concepto de ideología que en traducción es concepto importante para traducir el sentido de una obra al título (no digamos que se traduzca bien o mal, sino que se traduzca), que se dé a conocer y además refleje, en una mínima porción, la totalidad de la obra.
 
Debo admitir que soy traductor profesional, pero también las veces en las que me he enfrentado con diferentes problemas de traducir he fallado, y he terminado por traducir fragmentos dispersos aceptando que también necesitábamos apoyarnos en profesionales porque es una empresa difícil. En toda traducción hay que considerar: la cultura, la ideología, el papel del traductor.
 
Traducir un título encierra un problema, lleva implícito una dificultad: la cultura a la que se traduce. Ante esto, hay que estar conscientes de la definición de cultura, conformémonos, por ahora, que cultura es lo que la gente hace y piensa. Basta esta definición somera de “cultura” para enfrentar el reto de la traducción de un título, es decir, la traducción de un paratexto, la paratraducción (aunque la paratraducción no se limita únicamente a abordar la traducción de elementos superficiales o secundarios que componen un libro, vemos que también extiende sus límites y su campo de estudio a la influencia que ejerce la ideología sobre la traducción de algún título o paratexto).
 
Tomemos un ejemplo: el título de un libro, de una obra literaria. Este ejemplo, veremos, enfrenta varias posibilidades de traducción. Cuando en mi primer acercamiento a la lectura de una obra literaria traducida de otra lengua, supuso el acercamiento a otra forma de hacer y de pensar, me vi inmerso en un caos al intentar comprender una lengua que había pasado ya por un filtro que no era ni el inglés ni el español, sino que era el inglés vertido al español. Estaba inmerso en estos pensamientos cuando vi pasar a dos chicas estudiosas del inglés, y les hablé e invité a charlar sobre estos asuntos tan complicados para un hispanohablante como yo. Sacamos a colación el libro de Aldous Huxley, Brave New World, que se tradujo en varias ediciones como Un Mundo Feliz.
 
Ahora bien, analicemos este título bajo las acepciones y ejemplos de dos diccionarios: el Oxford registra la siguiente acepción: brave (adj.) valiente; (v. t.) afrontar; (n.) guerrero; A Brave New World: Un mundo feliz.
 
Confrontemos estas acepciones y ejemplo con las que ofrece el diccionario Smart (Ed. Océano): brave (adj.) 1 Valiente, esforzado. 2 (lit.) Magnífico, espléndido. 3 (v. t.) Afrontar, arrostrar, encarar (una situación difícil). 4 (s. c.) Bravo, guerrero (indio). 5 Brave New World, utopía, mundo lleno de progreso y felicidad.
 
Entendido “brave” como ejemplo para nominar, tomemos pues la acepción de esta palabra como sustantivo. Ahora ¿por qué se llamó Un mundo feliz y no un Valiente nuevo mundo o Utópico mundo?
 
El contexto de la obra, pero además el del lenguaje, el de la lengua en que fue originada la obra podemos deducir que el inglés asume un Brave New World como una frase hecha. ¿Y cómo debemos traducirlo al español? Un error común es traducir literalmente. En esta traducción del título (Brave New World) vemos que se tradujo sentido, no palabra por palabra. Para traducir el sentido acudimos a diversas acepciones (de tres palabras que componen este título) de dos diccionarios, a la obra (referida someramente para mostrar un ejemplo), y al contexto.
 
Al traducir el sentido, ¿tradujimos también ideología? La respuesta es sí, estamos traduciendo la ideología del inglés, es decir, la forma de pensar y hacer del inglés, la cultura inglesa. De lo contrario hubiéramos caído en acepciones y referencias equivocadas y traducciones erróneas (no malas traducciones) al traducirnos un sentido no pertinente al contexto que se plantea.
 
La paratraducción, desde este punto de vista, engloba un par de elementos imprescindibles que están implícitos en la obra: Ideología y traductor (mediador intercultural). Con razón decía Monterroso (en “Sobre la Traducción de algunos títulos”) que las modificaciones que algunos títulos experimentan al pasar de una lengua a otra generalmente no son yerros del traductor.
 
Fuentes de consulta
 
• Garrido Vilariño, Xoán Manuel. “Ideología y traducción: la paratraducción”, en Lenguas en contexto. No. 4, otoño de 2007. Revista de la Facultad de Lenguas de la BUAP, pp. 52-59.
 
• Smart. Diccionario Español-Inglés, English-Spanish. Océano, Dirección editorial: Marta Bueno. Barcelona, 1991.
 
• Oxford. Español-Inglés, Inglés-Español, Dir. Edit. Beatriz Galimberti Jarman, Roy Russell. Oxford University Press, 1994.
 

Clasificación: 1.8 (5 votos)

Está prohibido copiar este artículo. Artículo.org no permite la sindicación de sus artículos.
Acerca del autor

Nuestra agencia de traducción, La Xabrica Traducciones, es una empresa en España, concretamente, en Santa Cruz de Tenerife, que ofrece servicios de traducción en más de 15 idioma

¿Tiene comentarios o preguntas para el autor?

Lo sentimos, pero no podemos procesar su petición en este momento. Por favor pruebe mas tarde. Si el problema persiste, puede contactar con nosotros pinchando sobre el enlace aquí.