Anunciese Aquí

Registro automático

Acceder con Twitter

top articulo
twitter
facebook
Rss
jueves 16 de julio del 2020
Lea, publique artículos gratis, y comparta su conocimiento
Usuario Clave ¿Olvidó su clave?
¿Iniciar sesión automáticamente en cada visita?
Inserte su correo electronico

Las crónicas del Hagakure II parte

veces visto 1310 Veces vista   comentario 0 Comentarios

Las crónicas del Hagakure  II parte

LEALTAD A LA MUERTE

 La absoluta lealtad respecto de la muerte debe ser puesta en práctica todos los días. Debemos comenzar cada amanecer meditando tranquilamente, pensando en el último momento e imaginando las diferente maneras de morir: muerto por una flecha, por un cañonazo, atravesado por un sable, sumergido por las olas, saltando en un incendio, golpeado por el rayo, aplastado por un terremoto, cayéndonos desde un risco, víctima de una enfermedad o súbitamente. Debemos comenzar la jornada pensando en la muerte. Como decía un anciano: "Cuando abandonáis vuestro tejado, entráis en el reino de los muertos; cuando abandonáis vuestro umbral, encontráis al enemigo." Esta sentencia no preconiza la prudencia sino la firme resolución de morir.

LA ACTITUD DURANTE LA TORMENTA

 Existe lo que se llama la actitud durante la tormenta. Cuando uno es sorprendido por una repentina tormenta, se puede o bien correr lo más aprisa posible o bien colocarse rápidamente bajo los aleros de las casas que bordean el camino. De todos modos nos mojaremos. Si uno ya estuviera preparado mentalmente a la idea de estar mojado, se estaría a fin de cuentas muy poco contrariado con la llegada de la lluvia. Se puede aplicar este principio con provecho en todas las situaciones.

ÉXITO Y FRACASO

 La bondad o la maldad del carácter de un individuo no se reflejan en el éxito momentáneo o en el fracaso. El éxito o el fracaso no son, a fin de cuentas, más que manifestaciones de la Naturaleza. El bien y el mal son, sin embargo, naturalezas humanas. No obstante, es cómodo, por razones didácticas, expresarse como si el éxito o el fracaso en el mundo fueran el resultado directo de un buen o mal carácter.

LA DESGRACIA

No es suficiente evitar simplemente sentirse desanimado cuando llega una prueba. Cuando llega una desgracia, el Samurái debe alegrarse y coger la suerte que le es ofrecida por poder emplear así su energía y su valentía. Tal actitud difiere radicalmente de la simple resignación. Cuando la marea sube, el barco flota...

 Cuando se ha oído hablar de las hazañas de un Maestro, pensar que cualquier cosa que uno haga no podrá jamás igualarlo, es señal de un alma mezquina. Se debe pensar, al contrario, que "si el Maestro es un hombre como yo, ¿por qué yo he de ser inferior?" En cuanto un Samurái se decide contestar a este desafío contra sí mismo, ya está en camino de la mejoría. Ittei Ishida ha dicho: "Un hombre reconocido como sabio por los otros, sólo adquiere esta reputación porque ha comenzado a profundizar sus conocimientos desde su más tierna edad. Nunca es el resultado de un aprendizaje tardío, incluso si éste es difícil." En otras palabras, en cuanto un ser toma la resolución de llegar a la perfección, puede esperar un día experimentar la iluminación. Un Samurái debe prestar atención a sus hechos y gestos para evitar cometer errores de conducta, no importa lo pequeños que aquellos sean. Ocurre que, por descuido, un Samurái no controla su mente y llega a pensar reflexiones de este tipo: "Decididamente, soy un cobarde" o "Si esto ocurre, corramos para preservar nuestras vidas" o "Cuán terrorífico es esto", "¡Ay!", Etcétera. Tales exclamaciones no deben ser jamás proferidas por un Samurái aunque sea para mofarse o reírse, ni por descuido, ni siquiera soñando, ni en ninguna otra situación. Un ser perspicaz adivinaría rápidamente la naturaleza verdadera de la persona que hubiera pronunciado tales palabras. Uno debe estar siempre en guardia. Se ha dicho que un hombre que acaba de ser decapitado todavía puede hacer algunos gestos. Esta historia ha sido transmitida por Nitta Yoshisada y Ono Moken.

 ¿Cómo un hombre puede ser inferior a otro hombre? Mitani Joyku decía: "Incluso cuando un hombre enferma mortalmente, puede sobrevivir dos o tres días más."

Las malas relaciones existentes entre los actuales gobernantes y los procedentes, entre el padre y el hijo, entre el hermano mayor y el pequeño están motivadas por razones egoístas. La prueba es que no hay tales relaciones entre maestro y servidor.

 asi llego con ustedes la segunda y ultima parte delo segmentos del libro del samurai en donde se comparte una mirada a este tan enigmatico tema.

Clasificación: 2.7 (19 votos)
Está prohibido copiar este artículo. Artículo.org no permite la sindicación de sus artículos.
Acerca del autor

"desde el cielo hasta la tierra de corazon palabra y pensamiento seguire mi camino"

¿Tiene comentarios o preguntas para el autor?

Lo sentimos, pero no podemos procesar su petición en este momento. Por favor pruebe mas tarde. Si el problema persiste, puede contactar con nosotros pinchando sobre el enlace aquí.