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martes 29 de septiembre del 2020
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Ciencia y Fe en el camino del equilibrio – (II)

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El célebre enunciador de la Teoría de la Relatividad, que acostumbraba advertir que "Dios no juega a los dados con el Universo”, no escondía su aptitud para la necesidad de liberar la mente, de forma que ella pueda alzar vuelos infinitamente más altos:— Pienso noventa y nueve veces y nada descubro; dejo de pensar, me sumerjo en un profundo silencio y he aquí que la verdad se me revela.Ahora, los silencios de Einstein fueron de gran valor para la evolución de la Humanidad.

La Voz del Silencio

Alziro Zarur, viejo conocedor de las cosas espirituales, comprendía bastante la elocuencia inspiradora del Silencio:

El Espíritu en todas las cosas

Frei Betto, uno de los mayores intelectuales de este País, en Mística y Espiritualidad (1994), teje esta consideración:

Más allá de la Vida

En el libro Más allá de la Muerte (1980), de Ísola Pisani, encontramos esta ilustrativa consideración de un renombrado profesor de Física, en Yale, Dr. Henry Margenau:

La Religión intuye y la Ciencia demuestra

En el libro Apocalipsis sin miedo*6, en el capítulo "El Hubble y el Más Allá” reproduje un fragmento que presenté en Folha de S.Paulo, en 1987, mostrando que una de las mayores dificultades para el gran abrazo entre Religión y Ciencia, que son hermanas, es la continuación, en el palco del saber, de un dios antropomórfico, caricaturesco, que no perjudica solamente al laboratorio, sino también al altar.

Simple Contribución

El I Foro Mundial Espíritu y Ciencia, una simple contribución de la LBV al gran abrazo que la Humanidad, esperanzada, espera ver consumarse definitivamente entre la Intuición y el Pensamiento Racional, se explica dentro de este juicio: lo que la Religión intuye, la Ciencia un día comprobará en el laboratorio. La Ciencia sin Religión puede volverse sequedad del Alma; Religión sin Ciencia puede desembocar hacia el fanatismo. Por eso, el día ideal que todos deseamos ver surgir en el horizonte de la Historia, la Ciencia (Cerebro), iluminada por el Amor (Religión, Corazón Fraterno), elevará al Ser Humano a la conquista de la Verdad.

Habla von Braun

Werner von Braun (1912-1977) fotografía la realidad que deseamos proyectar en este Foro en que la elegancia de la exposición del pensamiento será la característica marcante:

La carta de Galileo

La manifestación del ingeniero germano, naturalizado norteamericano, que también fue director del Centro Marshall de Vuelos Espaciales (EE.UU.), y la del filósofo francés viene al encuentro de las palabras de Su Santidad el Papa Juan Pablo II, en su Encíclica Fides et Ratio, de 14/9/1998:

La búsqueda de la solución

Atravesamos una era más de angustia e incluso están aquellos que piensan que jamás se encontrarán las soluciones suficientes para los problemas que afligen a la sociedad mundial. Hombres de la índole de Edgar Morin (autor de varios libros sobre Política, Sociología y Ciencias Humanas, Director de Investigaciones del Centre National de la Recherche Scientifique de France) exponen su tristeza abiertamente*7, como él lo hizo en Magazin Littéraire, de julio/agosto de 1993:

¿Fin de las certezas?

— Entramos en una época en que las certezas se deshacen. El mundo está en una etapa particularmente incierta, porque ya no sigue por las grandes bifurcaciones históricas. No se sabe hacia dónde va. No se sabe si habrá grandes regresiones, si se desarrollarán guerras en cadena. No se sabe si el proceso civilizador conducirá a una situación planetaria más o menos cooperativa. El futuro es muy incierto.

¿Dónde, el suelo?

Nos encontramos ante una realidad planetaria forjada por múltiples intereses, que no siempre tienen como meta el bienestar del Pueblo. A la Derecha, el Mercado soberano; a la Izquierda, el Estado centralizador; ¿centro de qué?

Las universidades surgieron en la Edad Media

Ya hubo (o todavía hay) quien considerase que nos aproximamos a otro período de tinieblas, y citan el medioevo... No dejan de tener cierta razón, porque muchos y crecientes peligros rondan nuestra vida cotidiana: pestes, hambres, guerras, señales en el cielo, pobreza, exclusión, fanatismo, drogas, prostitución infantil, esclavitud a la vera del Tercer Milenio, violencia de todo tipo, polución electromagnética, bioterrorismo, guerra cibernética, degradación ambiental... Sin embargo, como la Esperanza debe permanecer viva y activa, conviene recordar que, en la opinión de gente eminente, fue en la Edad Media que surgieron las universidades. Eso significa que, incluso en "épocas de sombras”, la luz de la Inteligencia y de la Sabiduría siempre ha de brillar. Razón por la que culturas aparentemente conflictivas, por fuerza de eventualidades poderosas que encaminan el progreso de los hombres, con ellos o a pesar de ellos, se manifiestan produciendo beneficios para la civilización, como estos descriptos por L. Massignon e R. Arnaldez, citados por J. Burlot, en su libro La Civilización Islámica:

Por más remoto...

En el Corán igualmente encontramos este expresivo versículo:

¿Camino sin regreso?

Permanentemente, nunca el atraso logró detener el progreso. No obstante, la sociedad hoy no retrocederá sobre sus propios pasos, a no ser bajo el riesgo de no encontrar el camino de regreso, por cuanto son por demás poderosos los medios de destrucción en la actualidad. Con todo, los pueblos han sido muy hábiles en la capacidad de subsistir. Finalmente, continuamos aquí sobrevivientes. Y eso es la fuerza del Espíritu.

La defensa de todos nosotros

Escribió el gran educador negro norteamericano Booker T. Washington (1865-1915), fundador de la legendaria Escuela de Tuskegee, decidido a crear condiciones superiores de progreso para los esclavos y sus descendientes (y para los indígenas por los cuales también trabajó), a partir principalmente de la educación: 

"En las más Altas Esferas, oímos: ‘Aquellos que entraron en el Silencio sintieron su Paz y recibieron su Fuerza’. Esta enseñanza es un punto iniciático. Quien no tiene Silencio no puede sentir la Paz.

"Saber entrar en el Silencio es la capacidad de aislarse y de integrarse en el Todo-Poderoso. (...)

"Cuando entra en el Silencio, Usted oye la voz de Dios y dialoga con Él. Quien entra en el Silencio, penetra en el Espíritu de Dios y es sublimado por Él. Todo lo que aprendemos de eterno viene de ese Silencio. Nuestras más lindas frases fueron conocidas en confidencia por Él. Él nos dijo en secreto esas enseñanzas.

"Antes, el discípulo iba al desierto. Hoy, para prepararnos espiritualmente, no necesitamos ir al Sahara: entramos en el Silencio (...). He aquí por qué Ustedes tienen que ingresar en él, para sentir su Paz y recibir su Fuerza”.

La vanguardia de una Ciencia que elevará al Ser Humano a razonamientos hoy inconcebibles para la mayoría, dirige su mirada hacia la Espiritualidad.

Aunque todavía muchos no lo crean o no lo comprendan, el hecho es que el conocimiento humano camina en esa dirección.

El Espíritu en todas las cosas

Frei Betto, uno de los mayores intelectuales de este País, en Mística y Espiritualidad (1994), teje esta consideración:

— La Humanidad comienza a entrar, desde el punto de vista científico, en una nueva visión de la realidad, de lo que sea la materia, de lo que sea el macro y el micro.

Incluso en la misma obra, el respetado teólogo, profesor y escritor Leonardo Boff comenta:

— Como la Biblia afirma: el Espíritu se mueve en todas las cosas, en todo penetra, recrea la faz de la Tierra. Espiritualidad es captar ese movimiento del mundo, su dinamismo, la presencia del Espíritu en todas las cosas.

Más allá de la Vida

En el libro Más allá de la Muerte (1980), de Ísola Pisani, encontramos esta ilustrativa consideración de un renombrado profesor de Física, en Yale, Dr. Henry Margenau:

— Cerca del fin del último siglo, se consideró que todas las interacciones implican objetos materiales. Hoy ya no se cree en eso. Las interacciones mecánicas cuánticas de los campos físicos "psi” (es interesante y tal vez curioso notar que el "psi” del físico tiene algo en común con el "psi” del parapsicólogo: un cierto carácter de abstracción y de vacío) son totalmente no materiales, y, no obstante, ellas son descriptas por las ecuaciones más importantes, fundamentales de la mecánica actual de los cuanta...

En la misma provocadora publicación de Ísola Pisani, rescaté este fragmento del "Capítulo III — Investigaciones”:

"(...) Sin embargo, las investigaciones sobre los seres y sobre su universo continúan. Todavía hay mucho que aprender. (...)

"Los métodos experimentales de investigación fueron de una contribución considerable en el estudio ‘vida-muerte’. No obstante, en nuestros países de cultura europea, permanece esencialmente un abordaje metafísico, psíquico y psicológico.

"Una investigación paralela se desarrolló en los países del este, después de la Segunda Guerra Mundial. Su paso, retomado por los investigadores americanos, está mucho más desarrollado de lo que el materialismo cartesiano podría concebir. El materialismo cartesiano niega o recusa. El materialismo marxista estudia. (...)

"San Agustín ya había pensado que el milagro era, tal vez, solamente la manifestación de una fuerza mal conocida; Avicena también lo había considerado; así, el católico y el musulmán se encuentran como los precursores de las corrientes más avanzadas de nuestro tiempo.

"Esta fuerza del Espíritu, según los investigadores de la vanguardia Este-Oeste, es indisociable del principio de energía vital. ¿Consiguieron ellos aislarla de los diferentes fenómenos fuerzas conocidos (magnéticos, electromagnéticos, termodinámicos, etc.)? ¿Distinguieron verdaderamente la energía-vida-conciencia de los otros campos de fuerza? ¿Discernieron, más allá de eso, las propiedades y especialmente la eternidad?

"Un importante profesor de filosofía marxista que interrogué, porque tenía curiosidad sobre su opinión en cuanto a la vida después de la muerte, me respondió: ‘Luego de que los hechos establecieron indiscutiblemente la eternidad de la vida individual más allá de la muerte, nosotros, marxistas, adaptaremos nuestra visión del mundo y la modificaremos, estamos listos para eso’.

"Es necesario ser rigurosamente honesto: sí, la energía vital es una energía específica; específica en su esencia, está, en forma personal, en cada ser animal, vegetal, celular.

"Estas últimas verificaciones son controversias. Las interpretaciones contradictorias se asientan, como es habitual, sobre el número de sabios y de laboratorios que ‘observaron’, sobre la repetición de las observaciones y sobre el rigor científico de los análisis, de las técnicas y del material utilizado.

"Sin embargo, sin disputas, el rigor es adquirido: esta energía vital escapa a las leyes físicas elementales; ella no está prisionera de una forma física”. (...)

La Religión intuye y la Ciencia demuestra

En el libro Apocalipsis sin miedo*6, en el capítulo "El Hubble y el Más Allá” reproduje un fragmento que presenté en Folha de S.Paulo, en 1987, mostrando que una de las mayores dificultades para el gran abrazo entre Religión y Ciencia, que son hermanas, es la continuación, en el palco del saber, de un dios antropomórfico, caricaturesco, que no perjudica solamente al laboratorio, sino también al altar.

Simple Contribución

El I Foro Mundial Espíritu y Ciencia, una simple contribución de la LBV al gran abrazo que la Humanidad, esperanzada, espera ver consumarse definitivamente entre la Intuición y el Pensamiento Racional, se explica dentro de este juicio: lo que la Religión intuye, la Ciencia un día comprobará en el laboratorio. La Ciencia sin Religión puede volverse sequedad del Alma; Religión sin Ciencia puede desembocar hacia el fanatismo. Por eso, el día ideal que todos deseamos ver surgir en el horizonte de la Historia, la Ciencia (Cerebro), iluminada por el Amor (Religión, Corazón Fraterno), elevará al Ser Humano a la conquista de la Verdad.

Como notificó el reportero Claudio Eli, en Tribuna da Imprensa, de Río de Janeiro, del 14 y 15 de octubre de 2000: "Los debates girarán en torno de la veracidad y de la comprobación de los fenómenos espirituales ante la Ciencia, la Física y la Religión”.

Muchos otros componentes de los medios se manifestaron sobre el acontecimiento. Desde ya, nuestros agradecimientos.

Habla von Braun

Werner von Braun (1912-1977) fotografía la realidad que deseamos proyectar en este Foro en que la elegancia de la exposición del pensamiento será la característica marcante:

— La Ciencia y la Religión no son antagónicas, sino hermanas. Ambas buscan la última verdad.

Lo mismo hace la filosofía, en la definición de Blaise Pascal (1625-1662), filósofo, físico y matemático:

— Sólo la verdad ofrece seguridad; sólo la búsqueda sincera de la verdad concede reposo.

La carta de Galileo

La manifestación del ingeniero germano, naturalizado norteamericano, que también fue director del Centro Marshall de Vuelos Espaciales (EE.UU.), y la del filósofo francés viene al encuentro de las palabras de Su Santidad el Papa Juan Pablo II, en su Encíclica Fides et Ratio, de 14/9/1998:

— Galileo (1564-1642) declaró explícitamente que las dos verdades, de la Fe y de la Ciencia, no pueden nunca contradecirse, "procediendo igualmente del Verbo Divino a la Escritura Santa y la Naturaleza, la primera dictada por el Espíritu Santo, la segunda como ejecutora fidelísima de las órdenes de Dios”, según él escribió en su carta al Padre Benedetto Castelli, el 21 de diciembre de 1613. El Concilio Vaticano II no se expresa de modo diferente; retoma incluso expresiones semejantes, cuando enseña: "La investigación metódica en todos los campos del saber, cuando es llevada a cabo (...) según las normas morales, nunca será realmente opuesta a la Fe, ya que las realidades profanas y las de la Fe tienen origen en el mismo Dios”. (Gaudium et spes, 36).

Galileo manifiesta, en su investigación científica, la presencia del Creador que lo estimula, que se anticipa a sus intuiciones y colabora en ellas, operando en lo más profundo de su Espíritu.

La búsqueda de la solución

Atravesamos una era más de angustia e incluso están aquellos que piensan que jamás se encontrarán las soluciones suficientes para los problemas que afligen a la sociedad mundial. Hombres de la índole de Edgar Morin (autor de varios libros sobre Política, Sociología y Ciencias Humanas, Director de Investigaciones del Centre National de la Recherche Scientifique de France) exponen su tristeza abiertamente*7, como él lo hizo en Magazin Littéraire, de julio/agosto de 1993:

¿Fin de las certezas?

— Entramos en una época en que las certezas se deshacen. El mundo está en una etapa particularmente incierta, porque ya no sigue por las grandes bifurcaciones históricas. No se sabe hacia dónde va. No se sabe si habrá grandes regresiones, si se desarrollarán guerras en cadena. No se sabe si el proceso civilizador conducirá a una situación planetaria más o menos cooperativa. El futuro es muy incierto.

Con todo el respeto al profesor Morin, expongo lo que escribí en el libro El Capital de Dios, capítulo:

¿Dónde, el suelo?

Nos encontramos ante una realidad planetaria forjada por múltiples intereses, que no siempre tienen como meta el bienestar del Pueblo. A la Derecha, el Mercado soberano; a la Izquierda, el Estado centralizador; ¿centro de qué?

No obstante (...), está sucediendo un hecho importante: parámetros antiguos que ya no eran utilizados para nada más, casi son nuevos paradigmas, y todavía nadie sabe bien por qué.

Lord Keynes*8 (1883-1946) tiene una buena respuesta:

— La dificultad no está en las ideas nuevas, sino en librarnos de las antiguas.

Las universidades surgieron en la Edad Media

Ya hubo (o todavía hay) quien considerase que nos aproximamos a otro período de tinieblas, y citan el medioevo... No dejan de tener cierta razón, porque muchos y crecientes peligros rondan nuestra vida cotidiana: pestes, hambres, guerras, señales en el cielo, pobreza, exclusión, fanatismo, drogas, prostitución infantil, esclavitud a la vera del Tercer Milenio, violencia de todo tipo, polución electromagnética, bioterrorismo, guerra cibernética, degradación ambiental... Sin embargo, como la Esperanza debe permanecer viva y activa, conviene recordar que, en la opinión de gente eminente, fue en la Edad Media que surgieron las universidades. Eso significa que, incluso en "épocas de sombras”, la luz de la Inteligencia y de la Sabiduría siempre ha de brillar. Razón por la que culturas aparentemente conflictivas, por fuerza de eventualidades poderosas que encaminan el progreso de los hombres, con ellos o a pesar de ellos, se manifiestan produciendo beneficios para la civilización, como estos descriptos por L. Massignon e R. Arnaldez, citados por J. Burlot, en su libro La Civilización Islámica:

El Islam desempeñó un papel muy importante en el despertar científico de la alta Edad Media (...). Los árabes hicieron más que transmitir la Ciencia: despertaron el gusto por ella y comenzaron a confrontar los conceptos griegos con la experiencia... Emprendieron una inmensa actividad de observaciones críticas que se pueden considerar, muy justamente, como un prodigioso despertar de la razón científica.

Por más remoto...

En el Corán igualmente encontramos este expresivo versículo:

— Buscad la Ciencia desde el origen hasta el sepulcro, aunque sea en la China.

"Aunque sea en la China", esto es, por más distante que sea...

¡Cuántas rutas a ser recorridas! ¡Cuántos desafíos a vencer! Por eso, es necesario prestar atención a estas palabras del notable profesor y misionero metodista Stanley Eli Jones (1884-1973), que busqué en el libro Apocalipsis sin miedo:

La humildad es la esencia de la Creación Divina. La primera providencia para el encuentro con Dios es terminar con el orgullo. Cuando la pretensión termina, el poder comienza.

¿Camino sin regreso?

Permanentemente, nunca el atraso logró detener el progreso. No obstante, la sociedad hoy no retrocederá sobre sus propios pasos, a no ser bajo el riesgo de no encontrar el camino de regreso, por cuanto son por demás poderosos los medios de destrucción en la actualidad. Con todo, los pueblos han sido muy hábiles en la capacidad de subsistir. Finalmente, continuamos aquí sobrevivientes. Y eso es la fuerza del Espíritu.

La defensa de todos nosotros

Escribió el gran educador negro norteamericano Booker T. Washington (1865-1915), fundador de la legendaria Escuela de Tuskegee, decidido a crear condiciones superiores de progreso para los esclavos y sus descendientes (y para los indígenas por los cuales también trabajó), a partir principalmente de la educación:

— No hay defensa o seguridad para ninguno de nosotros, a no ser en la inteligencia y desarrollo superior de todos.

Es evidente que esto, hoy, se aplica a toda la Raza Humana, el Capital de Dios.

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Acerca del autor

José de Paiva Netto Presidente de la Legión de la Buena Voluntad.

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