Anunciese Aquí

Registro automático

Acceder con Twitter

top articulo
twitter
facebook
Rss
martes 17 de mayo del 2022
Lea, publique artículos gratis, y comparta su conocimiento
Usuario Clave ¿Olvidó su clave?
¿Iniciar sesión automáticamente en cada visita?
Inserte su correo electronico

Megatendencias Siglo Veintiuno: El Conocimiento

veces visto 11709 Veces vista   comentario 0 Comentarios

Megatendencias Siglo Veintiuno: El Conocimiento

Los cambios vertiginosos ocurridos a lo largo del tiempo y, de manera especial, en los últimos años, se han dado en los diferentes campos, social, cultural y económico. Estos cambios se han visto impulsados por aspectos como la globalización, la apertura comercial, los diferentes tratados culturales y económicos y, más recientemente, por corrientes como la interculturalidad, la lucha contra algunos flagelos que afectan a la sociedad, tales como el narcotráfico, la trata, la explotación sexual comercial y la corrupción.

En ese contexto, se hacía obligatoria la existencia de herramientas y recursos que favorecieran el accionar de los involucrados responsables de los procesos sociales, industriales, comerciales, culturales y educativos, entre otros, de todos los países, tanto en el ámbito de la empresa privada, como de la administración pública. La carencia de tales herramientas y recursos implicaría un desfase crítico, en el desarrollo que, en los diferentes campos, se venía dando.

Dichosamente, hombre y mujeres intelectuales y estudiosos, se ocuparon de llenar cualquier vacío, dándose a la tarea de investigar y desarrollar, paralelamente, sistemas tecnológicos, hasta hace poco tiempo inimaginables; sistemas que combinan las ciencias de la información con la tecnología, poniéndolos a disposición de la sociedad en general. Así, hablar en la actualidad de cualquier tipo de desarrollo, lleva implícito, el desarrollo tecnológico, la disposición de la información y, consecuentemente, el alcance del conocimiento.

Todo lo anterior, ha venido a redundar en una mejor gestión en los diferentes campos en que se desenvuelven las personas, las familias, las empresas y los estados o países del mundo. Siendo parte de esa sociedad, se hace imperativo para todos los profesionales, involucrados en el desarrollo social y comercial, adquirir la mejor formación para el dominio de las herramientas y recursos tecnológicos que los estudiosos han puesto a nuestra disposición.

El conocimiento, guía de todo el proceso de relación con el mundo

El concepto del conocimiento, precede a la existencia del ser humano y, se evidencia en la sociedad con la aparición de éste. En uno de los libros más antiguos, la biblia, se lee “Entonces el SEÑOR Dios dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su mano y tomar también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre.

De la transcripción anterior se infieren dos aspectos importantes: primero, que el conocimiento del bien y del mal precede la existencia del ser humano y, por otra parte, que éste le permite al hombre decidir sobre alternativas, el bien o el mal. Lo anterior significa que, el conocimiento le permite al ser humano actuar, mediante una adecuada articulación de los diferentes sentidos que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición. Pero, algo importante y digno de anotar lo constituye el hecho de que las acciones llevadas a cabo mediante el conocimiento, debieran ser un reflejo de la realidad que éste le permite al ser humano percibir.

Por lo tanto, el buen accionar del ser humano deberá responder a una percepción de la realidad de los hechos y, ésta percepción, por su parte, deberá responder al conocimiento adquirido, mediante una transmisión deliberada del mismo por parte de nuestros mentores como padres, maestros, guías espirituales y otros, o bien, obtenido de manera sistematizada mediante el estudio, la lectura, la investigación o el que la propia experiencia nos ha dado.

Es importante tener claro que, aunque la diferencia pudiera parecer bastante sutil, y siendo que uno de los objetivos inmediatos del conocimiento es actuar, sí existe una diferencia entre el conocer y el saber, siendo el primero un concepto más concreto, más cercano a esa realidad con la que estamos involucrados y, sobre la cual, debemos actuar. Así, por ejemplo, si somos responsables de alguna acción social, como proteger a la niñez y a la adolescencia del consumo de drogas, no basta con que sepamos de la existencia de drogas en nuestra comunidad, debemos conocer de cerca los diferentes agentes proveedores, su modus operandi, las consecuencias de su consumo, etc., entonces así, podremos actuar en consecuencia. No sería suficiente para un educador, saber que en su salón de clase existen jóvenes que consumen drogas; para una acción efectiva de su parte como educador es necesario que los conozca. Solo así será válida la afirmación de que “el ser humano tiene al conocimiento como piedra angular, como guía de todo el proceso de relación con el mundo.”

Aun y cuando existe una clasificación para el conocimiento, el cual de manera teórica se clasifica en instrumental, personal y científico, es este último el que, en el contexto de las ciencias informáticas, podría interesarnos al presente, por cuanto es éste, el conocimiento científico, el que nos enfrenta con el mundo y la realidad a un nivel superior; lo que no significa, en absoluto, que se deba prescindir del conocimiento instrumental y personal, sino que, por el contrario se deberá hacer una adecuada articulación para su aplicación correcta en los diferentes campos en que nos desenvolvamos.

La gestión del conocimiento

Hablar de gestión del conocimiento, requiere, previamente, conocer qué se entiende por gestión. De manera práctica se podría decir que gestionar es hacer todas las cosas necesarias para lograr un propósito, así por ejemplo, se habla de contabilidad de gestión, gestión por competencias, indicadores de gestión, etc. Sin embargo; puede ser oportuno, observar la definición que, al respecto, nos da el diccionario Larousse. Indica éste, como Gestión: Acción y efecto de administrar. Siendo que, gestión es acción y efecto de administrar, conviene a nuestros propósitos, conocer qué es administración. Para Robbins y Coulter (2005), administración es “Coordinación de las actividades de trabajo de modo que se realicen de manera eficiente y eficaz con otras personas y a través de ellas.” (Robbins y Coulter, pp. 7).

Aplicado lo anterior al conocimiento, tenemos entonces que la gestión del conocimiento implica la utilización de este, mediante acciones debidamente coordinadas, de manera eficiente y eficaz, que conduzcan a la valoración de las competencias esenciales, personales, tecnológicas y organizativas, con una concentración altamente humanista. De esta manera, la gestión del conocimiento se convierte en una disciplina humanista, con el uso de la cual, las personas y empresas pueden gestionar su conocimiento de forma activa, a través de su propia experiencia, de forma reflexiva mediante el establecimiento de relaciones causa – efecto y de manera teórica, basándose en su estructura organizativa, desde el punto de vista de sus principios, visión-misión, normativa, ética organizacional, etc. Pudiendo también gestionar dicho conocimiento de manera pragmática, sobre la base de lo que podría serle útil en el corto plazo, tomando como desechable aquella información que no sea de su utilidad en el corto plazo.

La gestión del conocimiento conjuga conocimiento y recurso humano, convirtiéndolo en una simbiosis que da como resultado uno de los activos más importantes para las empresas en concordancia con las teoría de la administración moderna, a saber, el capital intelectual. Utilizando este activo en la gestión empresarial y compartiendo el conocimiento en todo el ámbito de la empresa, pudiendo concluir, en este apartado, que el interés de la empresa estará centrado en lo que las personas saben, entre otras razones, porque dichos conocimientos son transmisibles, interesando para este propósito aspectos de ética, estética y ciudadanía.

Lo anterior es lo que se conoce como valor intangible de las empresas que, para empresas de la magnitud de Microsoft, Google y otras similares, es más importante que otro tipo de activos, y así lo expresan continuamente, lo que conlleva a tratar de encajar el “capital intelectual” en los tradicionales libros de contabilidad, lo que, sin duda alguna constituye “un reto ante el que han sucumbido muchos estudiosos y eso que en una empresa basada en conocimientos, el sistema contable tradicional no capta en realidad nada.”

Lo visto hasta aquí conduce al análisis de la transición que se da de la Economía Política a la Economía del Conocimiento, en donde los elementos transcienden de lo material a lo inmaterial (lo tangible da paso a lo intangible); mientras que los factores tradicionales de la economía la constituyen la producción, el consumo y el intercambio, en la economía del conocimiento, haya preponderancia el conocimiento, con la creación de éste, y su uso, para la productividad de las empresas como centro de producción de la sociedad. Esto ha generado también, problemas de identificación de los actores que intervienen en la economía, presentándose problemas de diferenciación entre vendedores, compradores, brokers o agentes, etc.

Una adecuada gestión del conocimiento o, si se puede decir, del capital intelectual, tendrá como resultado una máxima optimización del rendimiento, redundando en un gran apoyo para todas las áreas de la organización, siendo que la información y el conocimiento es un activo que no solo se equipara a los demás activos de la empresa, pudiendo en ocasiones, superarlos, ya que se constituyen en herramientas que, junto con la tecnología, convertirán los diferentes datos de que es provista la empresa en información y conocimiento, suministrándola como apoyo para la toma de decisiones.

Aquí encuentra un papel altamente relevante la tecnología, que ayudará al proceso de convertir los datos en información y ésta en conocimiento. Solo con este último estará la empresa en capacidad de tomar las mejores decisiones y su personal de asimilarlas y aceptarlas de acuerdo con las circunstancias.

Nos encontramos así, con lo que se ha denominado la sociedad de la información, que puede ser considerado como un fenómeno social de la economía, en el que la productividad dependerá de la adecuada aplicación del conocimiento, a la gestión integral de la empresa, a la correcta comunicación de resultados y, al análisis de la misma. Sociedad, en la que juegan un papel preponderante las tecnologías de información y comunicación, compuesta de herramientas físicas y lógicas, así como del soporte brindado para la transmisión de la información.

A todo lo anterior no escapa, el surgimiento de figuras como gestores del conocimiento, como encargados de la adecuada articulación de todos los procesos que integran el desarrollo de espacios, herramientas, y acciones para la aplicación del conocimiento. Por otra parte, conceptos como entornos virtuales, producto del desarrollo de la gran red de internet estarán presentes en nuestras vidas y en nuestras acciones, sin posibilidad alguna de un retroceso en esas formas de gestión, en la que no se puede pasar por alto el aprendizaje virtual, o lo que también se conoce como e-learning o aprendizaje en línea.

Conclusión

En un mundo moderno, en el cual, muchos paradigmas han cambiado, un tema como el que nos ocupa no puede menos que ser recibido con la mayor aceptación y, por qué no, con alegría, por parte de los estudiantes, de una carrera que aunque su nombre sea específico, no lo es, en absoluto, todo lo que involucra. Por cuanto hablar de técnico en informática, va mucho más allá del mero uso de una computadora o algunos de los recursos que le son afines, como el internet, etc.

Involucra, como lo hemos estudiado, el campo empresarial y la economía de forma integral, mediante la aplicación del conocimiento, visto éste como uno de los más grandes activos que pueden tener las personas y, a través de éstas, las empresas. Por lo tanto, la utilidad que este tema representa para el estudiante en general es invaluable y su ampliación, mediante la investigación, tal como lo indica el documento de estudio, se convierte en una “obligación” personal.

Bibliografía

BibliografíaGéne sis 3:27, La BiblibaDiccionario Larousse

Acón M, Ariana. Unidad N° 1, El Conocimiento. Área, Comunicación & Tecnología, UNEDRobbins, Stephen P. y Coulter, Mary. Administración. 8° Edición, Editorial Pearson Educación, México, 2005.

Clasificación: 2.1 (32 votos)
Está prohibido copiar este artículo. Artículo.org no permite la sindicación de sus artículos.
Acerca del autor

Félix Miranda Quesada Consultor de Negocios Contador Público Autorizado http://www.grupomiranda.co.cr Te espero en nuestra empresa para que crezcamos juntos: Félix Miranda Quesada http://www.felixmiranda.com

¿Tiene comentarios o preguntas para el autor?

Lo sentimos, pero no podemos procesar su petición en este momento. Por favor pruebe mas tarde. Si el problema persiste, puede contactar con nosotros pinchando sobre el enlace aquí.