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miércoles 21 de octubre del 2020
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Las bases del lenguaje Portugués

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Las bases del lenguaje Portugués

La Lengua portugués, es una lengua románica. Como las demás integrantes del grupo, procede del latín vulgar, variante popular del latín que hablaban los soldados de las legiones romanas y que se distinguía del latín culto en determinados aspectos. Surge con entidad propia en el norte de Portugal y la Galicia española, desde donde se expandió a través del territorio que hoy configura Portugal. Se parece más al español que cualquier otra lengua románica, y a pesar de las diferencias gramaticales, fonéticas y léxicas que las separan, ambas se entienden.

Como el español, y otros idiomas del área, su léxico contiene gran número de arabismos, así como también helenismos y galicismos. También existen unas cuantas voces de origen fenicio, cartaginés y celta. La base de la lengua moderna culta la configura el dialecto de Lisboa. Portugal, Brasil, algunas islas del Atlántico, Angola, Mozambique, las antiguas colonias de África, Asia e Indonesia hablan portugués.

Es el idioma oficial de Brasil, al que también se conoce con el nombre de brasileiro. Desde un punto de vista estrictamente lingüístico, se trata de un dialecto del portugués que ofrece con respecto a él algunas diferencias fonológicas, sintácticas y léxicas. En general, el término portugués se aplica a las dos variedades. El portugués conserva aspectos gramaticales que no están presentes en las demás lenguas románicas. Por ejemplo, mantiene las dos formas de futuro para el subjuntivo, el perfecto y el imperfecto.

Como hacía el español antiguo, permite interponer el pronombre objeto entre el auxiliar y el participio del verbo que se conjuga. Es la única lengua románica que conserva la flexión personal en el infinitivo cuando la oración es subordinada sustantiva, como resto de las oraciones de infinitivo no concertado del latín. Por ejemplo, se puede decir partir y partir eu. Además conserva una forma simple para el pluscuamperfecto, directamente derivada de su equivalente latina amara que procede del latín amaveram, que significa había amado.

En los demás elementos su gramática es muy parecida a la del español. La terminación a suele ser marca de los nombres femeninos, en tanto que la o lo es de los masculinos, en los dos casos proceden de las terminaciones femeninas de la primera declinación y las masculinas de la segunda declinación del latín. La s final suele ser el signo de plural.

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