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lunes 06 de abril del 2020
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Esas Cosas Inútiles son las más Valiosas

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El sentido de la utilidad es bastante relativo. Algo que unas veces puede servirnos, en otras circunstancias resulta totalmente inútil. Siempre estamos a la caza de todo aquello que puede constituir algún recurso interesante, alguna idea valiosa que nos saque hacia delante.

Vivimos en un mundo muy práctico que nos ha llevado a la confusión. Muchos hemos llegado a pensar de forma equivocada. Tal parece que son solamente las cosas que demuestran su utilidad inmediata las que guardan algún valor.

Pero es precisamente ahí donde está el gran error. Se olvida con frecuencia que lo que ahora no encontramos como útil, en el futuro tendremos que desempolvarlo y retomarlo. Ha pasado muchas veces en la historia. Posiblemente también ha pasado en tu vida. Has tenido que volver sobre tus propios pasos y regresar a hacer aquello que creías no servía para nada. A la larga encuentras que lo que parecía tiempo perdido representa la única posibilidad de alcanzar tus objetivos.

No obstante, todo ese pragmatismo es solamente una pequeña parte de la cuestión. Y no hemos mencionado la causa fundamental que hace que muchas personas se vuelvan infelices cuando tienen todo lo necesario para vivir en la plena autorrealización.

Se trata de que confunden totalmente los significados de "útil" y de "valioso". Llegan a creer en serio que solo tiene valor aquello que reporta alguna utilidad práctica. Olvidan asombrosamente que la inmensa mayoría de las cosas que nos son valiosas no sirven para nada.

Sí, vale repetirlo: la mayoría de las cosas que nos son valiosas no sirven para nada. Nos han tratado de educar en el error de desechar todo aquello que no cumple una función tangible. Pero eso nos lleva a la triste situación de desprendernos de nuestra esencia como seres humanos. Nos incapacita para disfrutar de la dicha que solo puede dar la espiritualidad.

Para qué sirve por ejemplo saber que el Sol está como promedio a 144 millones de kilómetros. ¿Pensamos alguna vez visitar al Sol? ¿Tenemos pensado discutir sobre el tema? Para qué nos sirve saber a la mayoría de nosotros que los insectos son el grupo animal más numeroso del planeta. ¿Tenemos algún plan con los insectos? ¿Es que acaso vamos a comercializar hormigas? No, no nos sirve para nada pero lo necesitamos; necesitamos saber y comprender.

Para qué sirve nuestro pasado, ese de que muchos se lamentan. Es tan inútil para algunos que hasta proponen tratar de olvidarlo como única forma de alcanzar la felicidad. Pero es de verdad lamentable vivir sin conocer nuestro pasado, sin conocer nuestra identidad. Una de las situaciones más angustiosas que se pueden experimentar es perder la memoria, vivir con amnesia. Y lo saben muy bien quienes la padecen.

¿Estarías dispuesto a olvidar todas esas cosas que alguna vez te hicieron pasar buenos momentos? ¿Estarías incluso de acuerdo con olvidar aquellas que no fueron tan afortunadas pero que te distinguen como persona y que forman parte de tu historia?

La mayoría de los miembros de nuestra familia son inútiles. Sí, no tengamos vergüenza de decirlo, son inútiles; no nos sirven para nada. Incluyendo a nuestros padres y abuelos cuando son ancianos. Pero atención: tienen para nosotros MUCHO MÁS VALOR que todo el oro y las riquezas del mundo. Necesitamos de ellos para ser felices aun cuando no revistan ninguna utilidad práctica. Cuando irremediablemente los perdemos, sentimos un enorme vacío y nos llenamos de profunda tristeza. He ahí cuánto valor representaban para nosotros.

Pero eso no son más que ejemplos. Hay miles de ellos, de cosas que son inútiles en sí, pero que no estaríamos dispuestos a renunciar a ellas. Van desde esa persona que amamos que tal vez solo nos hace sufrir de amor hasta aquellas más cotidianas que solo la echamos en falta cuando no están.

No olvidemos esa gran verdad, no aceptemos ser gente tan práctica. Hay una gran fuerza en la espiritualidad humana. Y de todas esas "inutilidades" es que se alimenta la felicidad. Jamás renuncies a ellas.

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Acerca del autor

Alejandro Capdevila

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