Anunciese Aquí

Registro automático

Acceder con Twitter

top articulo
twitter
facebook
Rss
jueves 24 de septiembre del 2020
Lea, publique artículos gratis, y comparta su conocimiento
Usuario Clave ¿Olvidó su clave?
¿Iniciar sesión automáticamente en cada visita?
Inserte su correo electronico

Mezclar o batir en la cocina

veces visto 21086 Veces vista   comentario 0 Comentarios

Mezclar o batir en la cocina

Hola, hoy hablaremos de Mezclar o batir, es una de las tareas más frecuentes en toda cocina. Tanto para hacer la más elemental de las tortillas como el más sofisticado de los suflés, hay que batir. Con el socorrido tenedor, siempre a mano, saldremos del paso a buen seguro en muchas ocasiones, pero con cuanto esfuerzo y a veces incluso sin conseguir el resultado apetecido. Un sencillo batidor de cocina, es barato y supone una gran ayuda. No estará de más incluirlo entre tus utensilios de cocina.  

Los batidores de cocina.

Con los batidores de cocina, se realizan dos tipos  de trabajos básicos. En el primer caso, se trata únicamente de incorporar dos o más ingredientes hasta conseguir un producto homogéneo. El batidor aquí no es absolutamente indispensable pero lo cierto es que con él se consigue rapidez y perfección. No olvides que muchas mezclas se vuelven viscosas  si se revuelven  prolongadamente en sentido circular con una cuchara o tenedor. Esto no se evita utilizando un batidor. No obstante, si aún no lo tienes, anota este truquito.

Cuando revuelvas, procura hacerlo de abajo arriba o de lado a lado pero siempre con movimientos en forma de ocho. En el segundo caso con el batido propiamente dicho. Lo que se pretende generalmente, además de mezclar, es incorporar aire a los ingredientes para darles ligereza, como es el caso de la nata, el merengue y tantos postres o salsas. Aquí nada será tan útil como un batidor. Los hay de muy distintos tipos, cada uno con sus características peculiares. Se trata de que decidas cual es el que merece  un lugar en tu cocina. Incluso a lo mejor hay sitio para más de uno.

Batidor de globo.

El batidor de globo es el clásico de los clásicos, el más antiguo y también el que mejor se adapta a todos los usos, desde los tiempos de la bisabuela, hasta ahora mismo. Consiste en una serie de alambres curvados hacia atrás, cuyos extremos están sujetos con un mango. Este puede ser de madera o metálico. Los de metal suelen ser demasiado finos, se manejan mal producen cansancio en la mano, así que, siempre que sea posible, procura elegir uno con mango de madera y grueso. Son excelentes para montar claras y natas, y con ellos se consiguen el máximo volumen. Si eres una gran aficionada a la repostería, no te vendría mal tener dos. Uno pequeño para batir una clara, por ejemplo, y otro mayor para grandes cantidades. Y este tipo de batidores a lo que los cocineros de alto copete suelen llamar varillas.

Batidor en espiral.

 El batidor en espiral consta de un aro grande de alambre, redondeado al cual va otro en espiral, todo ello sujeto a un mango de madera. Su misión principal es la de aligerar y abrillantar salsas. Indispensables para los perfeccionistas, los menos exigentes podrán sustituirlo por el de globo en muchos casos. En cualquier caso, ni una salsa con nata debería ser el lema con el batidor.

Batidor giratorio.

Aunque hay muchos modelos distintos, básicamente se compones de dos aspas a un mango y movidas por una rueda que gira con una manivela. Y el trabajo con este batidor es más rápido y exige un esfuerzo mínimo. No obstante, hay que acostumbrarse a manejarlo. Sirve para montar claras y natas, y también para mesclar salsas o hacer mayonesa, pero como es muy rápido hay que tener cuidado para no excederse en el punto de batido.

Batidora eléctrica.

Aunque solemos llamar batidora a una multitud de electrodomésticos, todos ellos muy parecidos, que mesclan, baten, trituran o cortan, en sentido estricto, conviene hacer una distinción entre aquellos que están provistos de cuchillas, para picar o triturar, y los que solo poseen unas varillas para mesclar o batir, es decir las batidoras propiamente dichas. Merece la pena tener una de ellas, si se usa muy a menudo, pues trabajan con rapidez y eficacia, aunque ay que tener mucho cuidado con el punto, pues es muy fácil excederse en el batido, con lo cual algunas mesclas se estropean. Las hay de dos tipos: de mesa y de mano. Estas últimas resultan muy prácticas, ya que pueden llevarse de un lado a otro de la cocina; ni siquiera es indispensable usar el vaso, pudiendo emplearlas en cualquier recipiente o cacerola. Son muy útiles también para batir mesclas de baño maría y para hacer masas. Generalmente están provistas de varios juegos de varillas para los distintos usos.

Clasificación: 2.1 (41 votos)
Está prohibido copiar este artículo. Artículo.org no permite la sindicación de sus artículos.
Acerca del autor
No hay información sobre este autor.
¿Tiene comentarios o preguntas para el autor?

Lo sentimos, pero no podemos procesar su petición en este momento. Por favor pruebe mas tarde. Si el problema persiste, puede contactar con nosotros pinchando sobre el enlace aquí.