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jueves 23 de mayo del 2019
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Inaceptable

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Cada vez que alguien escribe algo acerca de su vida, despierta curiosidad en los lectores, sobre todo si lo que narra el que escribe, es algo sórdido o asuntos personales y de difícil difusión. Asuntos relacionados con drogas sexo o alcohol. Y ¿Cuál sería el objetivo, del que escribe sobre estos temas? ¿Despertar el morbo en el lector?, ¿hacerse conocido por sus experiencias conflictivas en sus relaciones humanas?

Todo esto lo digo, porque quiero en esta oportunidad, narrar una pequeña parte de mi vida, pero el objetivo de mi relato, no tiene nada que ver con ninguno de los antes mencionados. El objetivo de mí relato, es que el lector a lo mejor, se sienta identificado con él. Y de alguna manera observar como el que escribe afronta esta situación.

Somos tres hermanos que a muy temprana edad, nuestro padre nos dejó, al morir víctima de un asesinato. Hijos de una madre viuda, que tuvo que salir adelante sola para terminar de educar a sus tres hijos. Cuando nuestro padre murió, mi hermano mayor tenia, 15 años; mi hermano menor 6 meses de nació, y el que escribe, 10 años de edad. El mayor llegó a alcanzar la profesión de contador público, y el menor: bachiller en ingeniería. El único que fue “la oveja negra de la familia”, fui yo, porque decidí optar por el arte. Me doy este apelativo, porque mi madre siempre menciona que el único que no quiso estudiar, fui yo.

Al optar por el arte y en especial la música, lamentablemente me vi envuelto en mi juventud, en el problema de las drogas y luego con el alcohol, temas que gracias a Dios son parte de mi pasado y que hace mucho tiempo fueron superados. Mi vida cambio radicalmente al momento de contraer matrimonio. La responsabilidad que nos enseñó mi madre, se dio a conocer en mi persona. Tuve la suerte y como repito, gracias a Dios, de mantener de una manera estable mí matrimonio, (hasta el día de hoy) un matrimonio sin hijos por voluntad divina.

Mis hermanos, no tuvieron la oportunidad de mantener estables sus relaciones conyugales. Aparte de esto, el mayor decidió volverse evangélico y el menor hasta la fecha, consumidor “social” de licor. (Uso este término que se les da a las personas que ingieren licor los fines de semana). Siempre me pregunto esto: ¿Qué fue lo que pasó, si los tres estudiamos en colegio católico, y colegio de sacerdotes?

Mi madre en la actualidad vive con mi hermano mayor, y lamentablemente está a una distancia considerable a la mía; es por ese motivo que se me hace muy difícil poder visitarla, pero no imposible. Menciono este aspecto, porque son constantes los reclamos de mis hermanos, el no visitarla con frecuencia. Mi mamá y mis hermanos piensan que el motivo principal, de este hecho, es que soy un “saco largo” “un pisado por su esposa” y “que mi esposa me impide ir a visitar a mi madre”. ¿Por qué hago esta afirmación?

Hace algunos meses atrás, mi hermano menor (pasado de copas) llamó por teléfono a mi casa, y en mi ausencia, le dijo a mi esposa, que ella era una m…. porque no me dejaba ir a visitar a mi mamá. Mi hermano menor tiene más oportunidades de visitar a mi madre, por no tener una vida conyugal estable. Mi esposa decidió no ir a visitar a mi madre conmigo, para no cruzarse con mi hermano. Desde esa fecha trato de visitar más seguido a mi mamá; pero voy solo.

El día que le comenté este incidente a mi mamá, me dijo lo siguiente: “caramba, tu hermano cada vez que está pasado de copas, se comporta así de esa manera, habla todo lo que tiene dentro de su corazón, ya le he dicho que debe comprender a su hermano, que su hermano es débil y debe comprenderlo”. Lamento mucho que mi madre piense que soy débil, pero ¿débil en qué? Según el contexto de la apreciación: “débil de carácter” creo más bien que “débil” hubiera sido, al ver que no podía tener hijos con mi esposa, hubiera buscado hijos “en la calle” con otra mujer. Pero mi madre es una persona de avanzada edad y por consideración, no podría, yo, entrar en discusión detallada.

Para no juzgar a nadie, (y menos si se trata, mi madre y mis hermanos) tendría que hacer una apreciación, fría y analítica del acontecimiento.

Pienso que es inaceptable, el hecho de saber que la oveja negra de la familia, el que tenía problemas de drogas en su juventud, el que siempre se mostro irresponsable; llegara a mantener una relación estable de matrimonio. Trataré siempre de mantener esta idea, para poder comprender a mi madre y hermanos; y así de esta manera nunca tener que juzgarlos, ni reprocharles nada.

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Acerca del autor

Andrés Arbulú Martínez

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