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miércoles 26 de junio del 2019
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Testimonios de pastoral segunda parte

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La experiencia más relevante para mí, es la que a continuación empezaré a relatar: el testimonio patente, de esta realidad tan maravillosa, como es el encuentro con Jesús.

 Mi esposa seguía asistiendo al grupo de oración y en una oportunidad, llevó a la casa un libro que le habían alquilado en este grupo. Debe resaltar en esta parte de la narración, que en la casa solamente teníamos una Biblia que nos había regalado la señora Teresa Massi, (agente pastoral) y para esto yo nunca leí nada más que eso con relación a la Iglesia, y me dije “vamos a ver que dice este libro”

 El título del libro era: “JESÚS ESTA VIVO”, escrito por el padre Emiliano Tardif. Contaba cómo fue curado por el Señor de un mal físico, por medio de un grupo carismático que entró a su cuarto de hospital, y cómo después recibiría de una manera divina el ministerio de sanación.

 Y aquí viene lo bueno, la experiencia, el encuentro con Jesús vivo, y resucitado. Al avanzar con la lectura estando por la mitad, sentí en mi paladar, el sabor y la sensación de una hostia.  Todos sabemos que los sabores se reconocen inmediatamente, y eso era lo que me estaba pasando. Era Jesús que estaba conmigo, me estaba acompañando en mi lectura, estaba penetrando mi corazón, estaba habitando en mí, y lo estaba haciendo para quedarse para siempre.  

 Los libros, y las lecturas vendrían poco a poco, propios, prestados, fotocopias, separatas, música, partituras, etc.   Lo que sí  compré inmediatamente, fue el Catecismo de la Iglesia Católica, que en mi parroquia lo vendían a un precio que estaba a mi alcance, y aproveché la oportunidad.

La Iglesia es Una, Santa, Apostólica, y Católica, y en uno de estos puntos “Santa”, me quiero detener un poco para reflexionar.  ¿Por qué es Santa la Iglesia? ¿Por qué todos somos santos e irreprochables?, La Iglesia es Santa, porque Cristo es la cabeza, y en ella habita el Espíritu Santo.

 Es muy importante comprender y analizar esto, para que podamos perdonar las aptitudes y comportamientos que todos tenemos dentro de la Iglesia. Sólo Dios puede juzgar y condenar. Pero ojo, nosotros si podemos cuestionar e interpelar a nuestros hermanos en la fe. No por el hecho, de que te perdono, ya puedes hacer lo que te da la gana, y seguir ofendiendo a dios y a tu hermano. –un momentito- podemos decir: “Oye mira, lo que estás haciendo, está mal, recapacita y cambia de modo de actuar”. Pero claro esto lo tenemos que hacer con todo el amor posible, con mucha caridad. De esta manera nos ayudamos a recorrer el camino de la constante conversión. En esta parte quiero hacer un pequeño ensayo de lo que considero son los mecanismos del perdón.

Los mecanismos del perdón.-

El tema del perdón se mueve y se maneja con dos mecanismos o dinamismos, y cada uno va con dos aspectos ligados entre sí:

1.- Perdonar.- perdonar pero (no por eso vamos a olvidar). No guardar rencor dentro de nosotros. Y su segundo aspecto consiste en reconocer que nosotros no podemos juzgar a los demás, porque solo Dios es quien juzga, pero si podemos cuestionar a la persona, interpelarla, un llamado de atención en su conducta negativa.

2.- Pedir perdón.- y su segundo aspecto, preguntar que es lo que estoy haciendo mal.

Estamos acostumbrados a pedir perdón sólo a Dios, pero no a nuestros hermanos. En mi humilde interpretación sobre este asunto, pienso que lo segundo debe ser lo primero.  

 Para relatar mi llegada al coro parroquial de la misa de 12 del día, es necesario que relate lo referente a la Misión Jubilar en sus inicios en nuestra Parroquia.

 Desde el año 1999, se comenzó a anunciar en los avisos parroquiales, el comienzo de la Misión Jubilar en toda la IGLESIA UNIVERSAL CATÓLICA, para el año 2000.   Para tal efecto se invitaba a toda la feligresía a participar de dicho evento, y fue así que mi esposa y yo, nos inscribimos para participar.

 La Misión en nuestra Parroquia tenía varios momentos: encuentros, charlas, reuniones, etc. Y en sus comienzos fue que nos comprometimos a animar cantando con la guitarra. Fue en esa oportunidad que conocimos a Juan Carlos Medina (hijo), que dirigía el coro de la misa de 12 del día.  Es así, como ya después, nos invitó a participar en el coro de la misa de esa hora.

 El Señor nos va llamando poco a poco, y se vale de las personas para hacer este llamado, es por eso que debemos saber  discernir en qué momento nos llama. También tenemos que tener presente que toda iniciativa que tengamos de acercarnos a los Sacramentos de la Iglesia, y todo compromiso que asumamos dentro de las pastorales, (si bien es cierto que es decisión nuestra por nuestra facultad de libertad que Dios nos ha dado), es El mismo Jesús que despierta en nosotros esa inquietud, Él nos mueve a hacerlo.

 El coro Parroquial de ese entonces, era el encargado de acompañar y animar las misas principales de la Parroquia, esas misas eran las de Semana Santa y las de Navidad. Siempre se pensaba que este coro era el principal, porque no existían otros coros de servicio similar en la Parroquia.

 Por primera vez tocaría en la misa de Navidad con el coro Parroquial, y estaba muy emocionado. Me comprometí en llevar mi equipo de sonido para esa ocasión tan importante. Para  esto se hicieron arreglos musicales, Para acompañar con el teclado musical (sintetizador), y guitarra. Los ensayos fueron continuos y con una participación mayoritaria de todos los integrantes, una gran alegría se manifestaba en las personas que participaban, y en la noche del 24 de Diciembre a las 9.00 se celebró la Misa de Gallo como es costumbre en nuestra Parroquia. Para mí era algo emocionante y que nunca había experimentado en una noche víspera de Navidad.

 Siempre creí que esta fecha era la más importante en la vida de la Iglesia, pero descubrí más adelante, profundizando un poco más en el asunto, que existía el calendario litúrgico y pude leer y estudiar un poco como es que antiguamente el mismo comenzaba en Semana Santa, siendo esta fecha la más importante. Ya más adelante se modificó para que comenzara como es hasta hoy día, con el tiempo de Adviento.

Para las personas que leen este pequeño relato de experiencias y testimonios, los invito a que profundicen y lean un poco acerca del Calendario Litúrgico de nuestra Iglesia Católica, no se van a arrepentir.

 Continua.

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Acerca del autor

Andrés Arbulú Martínez

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