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jueves 18 de agosto del 2022
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Legrado: tipos y riesgos

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El legrado es un procedimiento quirúrgico que se realiza con el fin de evitar una fuerte hemorragia y prevenir una posible infección en la matriz. Conocido también como raspado de la matriz, esta intervención consiste en extraer el endometrio, la capa más delgada del útero, utilizando un instrumento conocido como legra. Existe dos tipos de legrado: el ginecológico y el obstétrico. El primero se realiza para obtener muestras y realizar estudios posteriores en mujeres que padecen ciclos menstruales abundantes o irregulares, o que sangran tras la menopausia. El obstétrico es un legrado que se realiza para eliminar los restos de tejido que permanecen tras un aborto espontáneo o un parto.

Para diagnosticar si una mujer que ha sufrido un aborto espontáneo presenta restos ovulares en la matriz es necesario que se realice una ecografía. Tras tener un resultado del estudio se procede, si es necesario, a la realización de un legrado, esto para evitar una hemorragia y prevenir una infección.

Luego de la administración de anestesia general, el procedimiento del legrado es breve, entre  10 y 15 minutos. Enseguida, el ginecólogo dilata el cuello de la matriz con unos instrumentos conocidos como dilatadores; posteriormente introduce un pequeño aspirador a través del cuello del útero y succiona el contenido uterino o emplea la legra para extraer de manera manual los restos abortivos, si este es el caso de la intervención.

La recuperación para las mujeres que se han sometido a esta intervención es por lo general sencilla, se recuperan rápidamente y pueden incorporarse a sus labores en pocos días; sin embargo se recomienda consultar al especialista en caso de presentar sangrado abundante con coágulos, dolor intenso en el bajo vientre, flujo vaginal de mal olor o fiebre. 

Entre las complicaciones o riesgos que conlleva una intervención de esta naturaleza pueden ser la posibilidad de perforar el útero debido a que la matriz está muy débil; evacuación incompleta, es decir que algunos restos de tejido permanezcan dentro de la matriz lo que puede provocar hemorragia o infección y la necesidad de una nuevo legrado. Otro riesgo es el Síndrome de Asherman, que se refiere a la incapacidad del útero para producir endometrio, el cual es causado por un legrado excesivo del endometrio durante un procedimiento de limpieza obstétrica o por infección intrauterina.

Si se ha de someterse a este procedimiento, es muy importante que sea en una clínica reconocida y bajo la supervisión de personal médico capacitado y responsable.  Hay que considerar que existen alternativas al legrado como medicamentos que provocan que la matriz se contraiga y se vacíe; sin embargo en ocasiones todavía es necesario recurrir a la intervención quirúrgica para vaciar el útero por completo.

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