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lunes 26 de octubre del 2020
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Provoleta, el acompañante del asado argentino

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Provoleta, el acompañante del asado argentino

De sobra es conocido que el asado es el rey de la gastronomía Argentina, pero ¿Sabes que tiene un acompañante, no tan popular, llamado Provoleta? Provoleta es un queso que suele servirse como aperitivo mientras la carne termina de asarse. En algunos lugares de Argentina se sirve acompañando a la parrillada y suele colocarse encima de la carne resultando una combinación deliciosa. Siempre que se habla de Provoleta surgen dudas: forma de cocinarlo, características, marcas, aliños… Existen muchos trucos y consejos sencillos para que este queso parrillero consiga esa crujiente capa tan característica, y tan difícil de conseguir. Uno de los recursos más utilizados es dejar el queso a temperatura ambiente, un par de horas, para que se forme una especie de corteza que mantendrá su forma redonda y se dorará más fácilmente. Sellarla previamente en una sartén es otro de los trucos más recurridos, aunque podemos correr el riesgo de quemar demasiado la corteza y que el queso quede excesivamente duro. Otro procedimiento, para evitar que se funda y se escurra en la parrilla, es pasar las rodajas de Provoleta por harina. Depende del queso y la marca que utilicemos puede quedarnos un plato sencillo y rico o un auténtico desastre. La razón es que muchos de estos quesos que nos encontramos en el mercado no usan hilado en su masa, y a la hora de cocinarlos se derriten con excesiva facilidad. Hay que utilizar un fuego no muy fuerte, podemos ponerlo en una esquina de la parrilla mientras se hace nuestra carne. En unos quince minutos debe de estar dorado por ambos lados y listo para degustar. Algunos lo toman sin nada, con ese rico sabor ahumado de la parrilla, y otros, entre los que nos incluimos, lo cubren con una capa de aceite de oliva virgen extra y orégano. El resultado es exquisito y ha dejado de ser un mero acompañante para convertirse en un aperitivo con nombre propio.

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