Anunciese Aquí

Registro automático

Acceder con Twitter

top articulo
twitter
facebook
Rss
viernes 03 de diciembre del 2021
Lea, publique artículos gratis, y comparta su conocimiento
Usuario Clave ¿Olvidó su clave?
¿Iniciar sesión automáticamente en cada visita?
Inserte su correo electronico

Investigación de actitudes sexistas en el alumnado

veces visto 4296 Veces vista   comentario 0 Comentarios

PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

Estudio de las actitudes sexistas en la Comunidad Autónoma de Murcia en el alumnado no universitario

1.- INTRODUCCIÓN

Si se observa el entorno en el que las personas están inmersas, se evidencia la gran complejidad de la sociedad porque está formada por seres humanos, y cada una de estas personas es diferente de las otras, diferente en el sexo, diferente en el físico, en el carácter, en la personalidad, en las conductas, e incluso los gemelos criados en el mismo ambiente, presentan características únicas, que los hace ser personas singulares. Es decir, en ella, en la sociedad, se da una diversidad apreciable, y aunque se intenta clasificar a las personas por grupos con características semejantes, solamente se puede realizar para su estudio y siempre de manera genérica, comprendiendo que nunca una persona es idéntica al grupo clase en el que se ha insertado.

En Educación se habla de Atención a la Diversidad como un Principio Fundamental que debe impregnar, tanto longitudinalmente como transversalmente, toda la Educación. Pero este principio, tan usado por los profesionales de la Educación, está confundiendo a muchos, porque se emplea para designar al alumnado que tiene necesidades educativas asociadas a discapacidad sensorial, motriz o psíquica, o al alumnado con desigualdades sociales, o al alumnado de escolarización tardía, o a los/las de altas capacidades, es decir, a todo el que tiene dificultades para su integración en el ámbito escolar. Pero en los Centros, hay un tanto por ciento pequeño de alumnos/as con estas características, no pudiendo incluir a la mayoría en ninguna de estas categorías.

Y entonces surgen una serie de preguntas como: ¿Y para la mayoría del alumnado no es válido el Principio de Atención a la Diversidad? ¿No se está utilizando este Principio de forma restrictiva? ¿Es que no son diversos el colectivo de los Centros Educativos? ¿Es que no tienen necesidades, intereses, motivaciones distintas? ¿No se dan otras categorías dentro del Principio de Atención a la Diversidad? ¿No es el sexo una categoría de diferenciación? ¿No se tendrá que atender a cada persona como única e intransferible a pesar de estas categorías?

Tras estas reflexiones se ve la necesidad de introducir en el Principio de Atención a la Diversidad como otra categoría de clasificación el ser niño o el ser niña, ya que cada sexo tiene unas características comunes que se podrán aplicar como mínimo a la mitad de los/las escolares, aunque siempre considerando a la persona como única y diferente.

Últimamente se está oyendo mucho la palabra género, generando controversia en muchos ámbitos y es necesario aclarar su significado en estos conceptos previos para centrar y aclarar el discurso posterior. Pero ¿cómo se define “el género”? El género lo define Light, Keller y Calhoun (1991) como “todas las características no biológicas asignadas a hombres y mujeres”, es decir, el asignar cualidades, roles, creencias, que no están en la persona por su sexo, sino que se asocian a la persona por lo que piensa y cree la sociedad donde nace. La elaboración del concepto de género es un avance cualitativo, es decir, el entender que los roles y las tareas asociadas a la mujer o al hombre se deben a la sociedad y no a las diferencias biológicas, ha supuesto analizar esos roles y esas tareas con otra óptica diferente. Ángeles Álvarez (2007) afirma: “Desde esta perspectiva el significado de ser hombre o de ser mujer, los contenidos de las relaciones entre hombre y mujeres, los deberes y las prohibiciones para las mujeres por ser mujeres y para los hombres por ser hombres, se entienden como pautas culturales que, por ser culturales y no naturales, son susceptibles de modificación.”

La misma autora comenta que el sistema de creencias es el factor clave en la aparición del sexismo, que discrimina a las mujeres y legitima la utilización de la violencia. Las creencias asociadas al género son fundamentales para que se produzcan actitudes sexistas y como la educación es fundamental para transmitir este sistema de creencias que condiciona las conductas, se debe prestar mucha atención en la educación de las nuevas generaciones para prevenirlas o para eliminarlas y erradicarlas si ya están asimiladas. Si se quiere erradicar la violencia contra las mujeres se debe erradicar el sexismo, y este sexismo se podrá eliminar si se eliminan las actitudes sexistas en la educación, si eliminamos el concepto peyorativo de género.

Antes de analizar si existe o no existe discriminación sexistas, es conveniente definir este concepto. En el año 1954, Allport señalaba que las mujeres eran consideradas como una especie diferente y generalmente inferior. Estas dos notas hacen que podamos considerar esta postura como un prejuicio, una actitud negativa y hostil hacia las mujeres.

Investigaciones posteriores alertaron que junto ante esta actitud negativa hacia las mujeres, había unas connotaciones positivas como lo demuestra el estudio realizado por Guttentag y Secard en 1983, donde se puso de manifiesto la dependencia del hombre, aunque era el grupo dominante, a las mujeres para la reproducción, el cuidado de los hijos y la satisfacción sexual. Y de esta constatación surgen las actitudes protectoras hacia las mujeres como esposas y madres. Es una mezcla de las dos actitudes antagónicas, por una parte una actitud hostil, y por otra una actitud protectora.

En el año 1996, Glick y Fiske definen el sexismo ambivalente donde ambas posturas están íntimamente relacionadas. Y en el año 1998, Expósito, Moya y Glick definen el sexismo de la siguiente manera: “Conceptualmente, toda evaluación en las dimensiones afectiva, cognitiva y conductual que se haga de una persona atendiendo a la categoría sexual biológica a la que pertenece puede se etiquetada como sexista, tanto si es negativa como positiva, y tanto si se refiere al hombre como a la mujer”. Es decir, tanto las posturas hostiles como las benévolas hacia la mujer son actitudes sexistas, y así mismo, si se aplican características o conductas al hombre por su sexo, son también actitudes sexistas.

Actualmente se dan formas de discriminación en la escuela, aunque la mayoría del profesorado niega reconocerlo, porque los estereotipos sexistas están interiorizados de tal manera, que no lo admiten, o ponen en duda los datos cuantitativos de los numerosos trabajos de investigación donde se confirma esta afirmación.

.En estas definiciones previas de conceptos para aproximarse a la violencia contra la mujer se ha partido de las discriminaciones actuales debido a las actitudes sexistas, a esas actitudes transmitidas por la familia, la propia escuela y la sociedad en general.

La mitad de la población es de sexo femenino, y si se quiere conseguir un mundo justo en el que todas las personas sean iguales, se debe empezar sensibilizando a toda la sociedad sobre este problema, y poner los medios para erradicar esos prejuicios. Y uno de los medios que más pueden influir en el cambio de mentalidad es la educación. Si se hace una sociedad más justa, se evitará la violencia contra la mujer que tanto daño está ocasionado, poniendo de manifiesto una sociedad no igualitaria.

La violencia ejercida contra la mujer busca dominar y someter a las mujeres, anularlas en el ámbito interpersonal, fracturar su identidad y su personalidad.

Las tácticas de ejercer esa violencia son muy variadas, y pueden ser actitudes de aislamiento progresivo, limitación de conductas, devaluación personal, agresiones verbales, negación de las emociones, como agresiones sexuales, agresiones físicas, coacciones, manipulación de los hijos, etc.

Esta violencia está íntimamente relacionada con las diferencias de género de estatus y poder entre los hombres y las mujeres y suele legitimarse.

La violencia hacia la mujer es independiente del estatus económico de la pareja, es decir, se da tanto en las clases con poder adquisitivo alto o con un nivel bajo y también depende de la edad. Hoy nadie duda la existencia de pautas culturales, ligadas a la educación de género, que se encuentran en la raíz de la violencia masculina. Se habla que de padres maltratadotes, los hijos suelen ser también maltratadores, es lo conocido como transmisión intergeneracional del maltrato. También hay investigaciones, realizadas por la profesora doctora María del Mar González de la Universidad de Sevilla, donde se puede leer que, en el caso de hijas maltratadas, cuando son mujeres adultas, la posibilidad de ser mujeres maltratadoras es cero o de frecuencia baja, y, de maltratar siempre, absolutamente siempre, lo hacen como defensa, con lo cual, ya no es maltrato sino defensa propia. Pero, en el caso de hijos maltratados, el porcentaje de que se conviertan en hombres adultos maltratadores es elevadísimo.

Sin embargo, desconocemos el peso de este factor y en qué medida está presente en la historia de socialización de un adolescente.

Lo evidente actualmente es la existencia en los adolescentes de la violencia contra la mujer. La universidad de Almería siguiendo el modelo de Partto y Walter (2004), según el cual la violencia hacia las mujeres representa una forma de perpetuar el poder de los hombres y los roles de género establecidos, manteniendo inamovibles las desigualdades de poder percibidas por hombres y mujeres concluyen: “Un 12% de los adolescentes almerienses reconocía haber maltratado a su pareja. Aparecen en los chicos creencias y actitudes claramente sexistas.”

González García, J. L. (2006) concluye su trabajo sobre el conocimiento de las creencias y actitudes de los jóvenes cántabros ante la violencia de género con el objetivo de aplicar políticas preventivas y correctoras afirmando que el 23 % de las jóvenes con pareja tolera comportamientos que se pueden consideran como violencia de género, como maltrato físico, control de las llamadas de móvil, forzar relaciones sexuales…El 72% de los encuestados afirma haber recibido insultos verbales, psicológicos y físicos de su familia.

El trabajo realizado en Almería y la investigación de Cantabria confirman la existencia de actitudes sexistas en los jóvenes, consentidas en muchos casos por las adolescentes.

Entre los aspectos positivos del estudio merece mencionar que los/las jóvenes asumen la igualdad de valores y género como algo natural. Pero sigue existiendo esa violencia contra la mujer basada en creencias sexistas, no en el llamado sexismo hostil, todavía vigente, sino en el sexismo benevolente.

A lo largo de estas reflexiones se ha seguido una línea argumental resumida en unas pocas líneas:

“Las mujeres, desde el principio de la humanidad, han existido y han colaborado en el progreso y en las tareas de la vida diaria. Pronto se las relega al ámbito privado y a un estatus subordinado al varón. Las mujeres feministas denuncian esta situación, y a través de diferentes corrientes contrapuestas en los métodos, pero no en los fines, buscan la igualdad entre hombres y mujeres.

La subordinación establecida de la mujer, confundiendo esa conducta de sumisión como ligada al sexo y no a las costumbres y tradiciones transmitidas de generación en generación, dio lugar a actitudes sexistas, que menoscababan la dignidad de las mujeres, dignidad adquirida por el mero hecho de ser personas.

Estas actitudes sexistas, tanto hostiles como benevolentes, son entre otras, causas de la violencia contra la mujer, entendiendo ésta no sólo como la muerte, sino como toda conducta que atente contra sus derechos y provoca deterioro tanto físico como psicológico en la persona.

Para luchar contra la violencia hacia las mujeres es necesario educar en igualdad, eliminando las actitudes sexistas. Pero siempre que se propone una medida educativa es necesario analizar la realidad envolvente, para partir de la situación real donde se sitúa la comunidad educativa. Y precisamente el objetivo de este trabajo es “determinar el sexismo existente en los jóvenes de la Comunidad Autónoma de Murcia, y una vez detectado, proponer acciones para eliminar esas actitudes sexistas y establecer programas donde los valores prioritarios sean el de igualdad y justicia”.

2. INVESTIGACIÓN SOBRE ACTITUDES SEXISTAS

Lo que se propone esta investigación, es:

1º Evaluar si existen actitudes sexistas en la juventud de la Comunidad Autónoma Murciana.

2º Determinar las variables que influyen en las actitudes sexistas.

La hipótesis de trabajo de esta investigación es:

Que existen actitudes sexistas en el alumnado, y que en ellas influye el género, si son de Centro público o privado y la etapa educativa donde está escolarizado/a, así como la edad.

Como consecuencia de la comprobación positiva o negativa de esta hipótesis, se podrá conocer estas actitudes si existen, realizar una lista con ellas, darlas a conocer para incidir desde la educación a la eliminación de ellas, o la potenciación de las posturas positivas cuyo objetivo sea erradicarlas completamente las perniciosas.

3. METODOLOGÍA

Se ha adoptado una metodología de tipo descriptivo y de relación para poder determinar los objetivos propuestos, ya que se evalúa las actitudes sexistas en el alumnado utilizando números para caracterizar el grupo. Se trata de una investigación no experimental porque no se ha utilizado ninguna manipulación directa de las condiciones.

Se ha utilizado en la recogida de información un cuestionario para el alumnado. Este cuestionario permite recabar numerosos datos de un gran número de personas, identificar problemas, así como planificar posibles alternativas cuyo fin sea eliminar estas actitudes sexistas y tomar decisiones sobre los futuros programas de prevención.

Antes de iniciar la investigación se realizó un diseño y una búsqueda bibliográfica, bibliografía expuesta al final de esta investigación, para aportar luz a las cuestiones planteadas.

En el diseño se ha tenido en cuenta los siguientes pasos:

A Elaboración de la ficha técnica: características de la muestra.

B Selección del instrumento de medida

C Tiempo de aplicación y condiciones de aplicación del instrumento de medida.

D Tratamiento estadístico

El tipo de muestreo elegido ha sido el aleatorio estratificado; se estableció substratos coincidentes con las siguientes zonas establecidas en el Servicio de Inspección Educativa:

1º Cartagena y el Mar Menor

2º Zona de Noroeste y Altiplano

3º Guadalentín

4º Murcia Sur

5º Murcia Norte

Los Institutos de Enseñanza y los Colegios Concertados que forman la muestra se eligieron según el tamaño del Centro, la titularidad, las enseñanzas impartidas, para que esa muestra fuera representativa la población

Las distintas variables elegidas para valorar el objetivo previsto fueron:

A. sexo

B. nivel de escolarización y edad

C. centros de titularidad privada o pública.

D. profesión del padre y de la madre

El tamaño de la muestra total es de 1.782 alumnos/alumnas. Se entregaron 1.800 cuestionarios; se han eliminado 18 por no responder a todos los ítems y no poder contabilizarlos.

Se ha utilizado la escala elaborada por Patricia Recio, Isabel Cuadrado y Esther Ramos de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, publicada en la revista Psicothema 2007. Vol.19, Nº 3, pp 522-528.

Se denomina “Escala de Detección de Sexismo en Adolescentes” (DSA), cuyo objetivo fundamental es investigar el sexismo presente en el sistema de creencias, tanto en los planteamientos sexistas referidos a rasgos, como los referidos a roles. Así mismo miden el sexismo hostil, SH, (hace referencia al sexismo tradicional basado en una supuesta inferioridad de las mujeres como grupo) y el sexismo benevolente, SB, (expresa un deseo por parte de los hombres de cuidar de las mujeres, basado en una visión estereotipada y limitada de la mujer, aunque con un tono afectivo positivo).

El tratamiento estadístico de este trabajo se ha realizado en un ordenador personal con una base de datos creada para la investigación.

De esta manera se ha realizado con un programa estadístico y se ha obtenido las medias de los datos, los tantos por ciento y el coeficiente de correlación así como las desviaciones típicas.

4. NIVEL DE SEXISMO EN EL ALUMNADO NO UNIVERSITARIO EN LA COMUNIDAD AUTÓNOMA MURCIANA

Una vez recogidos los cuestionarios, procesados los datos, realizado el tratamiento estadístico necesario, se pudo conocer las creencias del alumnado en esta cuestión.

Al realizar el promedio de la escala y la desviación típica de ella, se obtiene el nivel de sexismo, nivel de sexismo del alumnado no universitario de la Comunidad Autónoma situado en:

NIVEL DE SEXISNO

Media del sexismo =2,6 Desviación .66

Este nivel de sexismo sitúa a los jóvenes de la comunidad autónoma en nivel medio de mismo.

NIVEL DE SEXISMO HOSTIL Y BENEVOLENTE

En el cuadro siguiente se presentan los datos obtenidos en este trabajo, en el alumnado de la Comunidad Autónoma de Murcia, las medias de los dos sexismos.

Sexismo Hostil Sexismo Benevolente

Media 2,19 DT.40 Media 3,96 DT.54

Todos los y las adolescentes presentan un sexismo benevolente superior al hostil.

ROLES ASIGNADOS

Uno de los puntos más interesantes para realizar una prevención de la violencia contra la mujer es conocer si en la actualidad los/las adolescentes siguen atribuyendo los rasgos asignados a lo femenino y a lo masculino de forma tradicional.

En la escala aplicada, el nivel medio de rasgos, es decir, el promedio obtenido en el estudio de la aplicación de cualidades, según sexo, es

Media = 2,97 DT .91

Estos datos demuestran que aún hay un gran grupo de alumnado que asigna las cualidades tradicionales a la mujer por el hecho de nacer mujer.

ROLES ASIGNADOS EN FUNCIÓN DEL SEXO

En el concepto de sexismo interiorizado influyen las funciones asociadas al sexo simplemente por ser hombre o mujer.

En la cultura occidental y en los países desarrollados se ha ido gestando desde que la humanidad se hizo sedentaria y abandonó la vida nómada una división de las tareas y del espacio trasmitido de generación a generación. El hombre ocupó el espacio público y sus roles estaban orientados a proporcionar el sustento y la seguridad de su prole. La mujer, considerada siempre de segunda categoría, ocupaba el ámbito privado y sus tareas se reducen a su hogar, y al cuidado de los hijos. ¿Qué pasa en el siglo XX y en el XXI con esta separación? La mujer, por razones cada vez más de orden económico, se introduce en el ámbito público y asume roles diferentes a la tradición.

La media de sexismo del alumnado en relación a los roles asignados a las mujeres es de 2,72, es decir se sitúa en una media baja, ya que la máxima puntuación estaría en 6.

Se comprueba la existencia de un 29 % de alumnado que tiene estos roles muy interiorizados.

CREENCIAS SOBRE LA AUTORIDAD EN LAS RELACIONES DE PAREJA

En las actitudes sexistas hay unas creencias interiorizadas implicadas en el modo de entender las relaciones de pareja de forma asimétrica, siendo el varón la persona dominante y la mujer la persona dominada.

Este ámbito de estudio es muy importante porque la violencia de género está muy ligada a esta relación asimétrica, y si el estudio realizado pretende prevenir la violencia contra la mujer será necesario dar una atención preferente a estas creencias.

Si se analiza dichas preguntas se obtiene:

Media % DT

Pregunta nº 10: Hay que poner a las mujeres en su lugar para que no dominen al hombre.

1,81 2,6 0,58

Pregunta nº 16: El marido es el cabeza de familia y la mujer debe respetar su autoridad.

2,09 3,0 0,56

Pregunta nº 23: Los hombres deben tomar las decisiones más importantes en la vida de la pareja.

1,95 2,8 0,52

Pregunta nº 26: Un hombre debe dirigir con cariño, pero con firmeza, a su mujer.

2,85 4,2 0,40

La media total de estas creencias en la población no universitaria de la Comunidad Autónoma de Murcia es:

Media = 2.18 DT .41

Se concluye afirmando que es preciso trabajar con el 19 % del alumnado que tiene interiorizado las relaciones de pareja asimétricas ya que será el más propicio a desarrollar conductas violentas contra la pareja. Si se quiere prevenir este tipo de violencia basada en estos prejuicios será necesario detectar lo más pronto posible al alumno o alumna con esta manera de pensar, y trabajar el valor de la igualdad de forma exhaustiva para modificar estos contravalores asumidos y desterrar estas actitudes.

CONCLUSIONES

1º El nivel de sexismo interiorizado del alumnado de la Comunidad Autónoma de Murcia es similar al nivel de sexismo del alumnado de otras Comunidades Autónomas. Así mismo, se puede afirmar que el nivel de sexismo interiorizado en el alumnado no universitario de la Comunidad de Murcia está situado en un intervalo medio bajo.

2º Presentan mayor nivel de sexismo benevolente que de sexismo hostil.

3º Existe un 18% de alumnado que está totalmente de acuerdo con el sexismo benevolente expresado en el sentido paternalista, con cualidades complementarias al hombre y con sentido intimista.

4º Hay un 8,2 % de alumnado con creencias sexistas de tipo hostil, rechazando al otro sexo, con efectos negativos para la pareja.

5º También se comprueba la existencia de un 17,51 % del alumnado que cree que la mujer es más sensible, abnegada, paciente, tolerante, que el hombre etc., es decir, asigna a la mujer cualidades y rasgos tradicionales. La media obtenida por el alumnado en asignar cualidades tradicionales a las mujeres es de 2,97 sobre 6 puntos.

6º El sexismo interiorizado que asigna roles a las personas según el sexo es de 2,71 sobre 6 puntos. Al atribuirle roles a la mujer las que menos puntuación han obtenido son las relacionadas con el trabajo de la mujer en la casa, debido a que gran parte de las madres realizan trabajos fuera del hogar y los hijos y las hijas lo tienen asumido, ya que es una realidad evidente.

El atribuirle roles relacionados con la maternidad ha obtenido la puntuación más alta.

7º Se constata la existencia de un 29 % de alumnado con la creencia de asignar los roles según el sexo.

8º Al analizar los ítems sobre la autoridad ejercida dentro de la pareja el alumnado está más de acuerdo con las preguntas pertenecientes al llamado sexismo benevolente porque tanto las mujeres como los varones lo aceptan mejor. Su nivel de sexismo teniendo en cuenta las relaciones de pareja es de 2,18 sobre 6, expresando este porcentaje que, aunque hay un rechazo a la forma autoritaria y dominante en la relación en las parejas, hay aún un 19% del alumnado de creencias sexistas con un alto porcentaje de ejercer violencia contra la pareja.

APLICACIONES PEDAGÓGICAS

Toda investigación educativa tiene debe tener una aplicación práctica cuyo fin fundamental sea elevar la calidad educativa y ayudar al perfeccionamiento del alumnado.

Las conclusiones derivadas de este trabajo se pueden resumir en los siguientes puntos:

1º Es necesario elaborar un plan preventivo para eliminar la violencia contra la mujer que abarque todos lo ámbitos. Uno de estos ámbitos de actuación debe ser la prevención en la escuela.

2º Para hacer desde el ámbito educativo prevención de esta violencia se debe elaborar un Programa para eliminar las creencias sexistas asumidas por el alumnado. Este programa aglutinará todas las iniciativas de la Comunidad Educativa.

3º Se debe concienciar al profesorado, no de manera impositiva, sobre esta violencia, transmitida de manera inconsciente desde la escuela.

4º Una vez concienciado el profesorado se le debe dar formación sobre el cómo trabajar, enseñando habilidades, herramientas y proporcionando instrumento para poder utilizar en el aula, trabajando las actitudes, los valores y las normas, así como los conocimientos necesarios para formar a alumnos y alumnas en Igualdad.

5º Para poder tener éxito en cualquier empresa propuesta, es necesario partir de cómo piensan los y las adolescentes sobre este tema. Este trabajo de investigación puede servir de base para conocer al alumnado de esta Comunidad.

6º Para elaborar el Programa de intervención cuyo objetivo sea la prevención del sexismo interiorizado se debe trabajar tanto el sexismo benevolente como hostil, detectando en el aula al alumnado de creencias más sexistas, para combatirlas de forma rápida e impedir que adquieran mayor relevancia.

7º En el programa de intervención se deben trabajar las creencias respecto a las cualidades, a los roles o a las funciones así como el concepto de autoridad interiorizado por el alumnado.

.

8º Si una de las causas fundamentales de la violencia contra la mujer es precisamente el nivel de sexismo arraigado en el alumnado, y siendo una de las manifestaciones de este sexismo la concepción asumida de las relaciones asimétricas de la parejas, uno de los concepto más importantes para trabajar en el aula es el concepto de autoridad y pertenencia.

9º Se deberá trabajar estas actitudes sexistas desde el comienzo de la escolarización, desde la etapa de Educación Infantil, ya que cuanto antes se inicie la formación sobre igualdad, antes se erradicará estas creencias sexistas, y se combatirá mejor la violencia contra la mujer.

10º El programa deberá ser cíclico, trabajando todos los contenidos en todas las etapas, adaptándolos a las características del alumnado en cuanto a la edad y a los conocimientos adquiridos.

En el siglo XXI, se debería acabar contra toda violación de los Derechos Humanos potenciando la dignidad de las personas, acabar contra todo tipo de discriminaciones, entre las que se encuentra la falta de igualdad real entre hombres y mujeres en los países occidentales y la falta de igualdad en todos los aspectos de la vida de las mujeres de los países en vías de desarrollo.

Y si se cree en el poder de la educación, es posible con ella cambiar montañas, cambiar las discriminaciones existentes, la falta de justicia y potenciar cambios positivos en la sociedad actual.

Elisa COOK afirmaba un concepto de educación que resume la idea expresada en esta investigación: “Mejor es construir aulas para el niño que celdas y patíbulos para el hombre.”

Y no hay más que una educación, y esta educación es el ejemplo.

BIBLIOGRAFÍA

• Alcalá, V.; Camacho, M.; Ginés D.; Ginés, J. e Ibáñez E. (2006) “Afectos y genero: un estudio con la pana-x”. En Psicothema v.18, nº 1.

• Amorós, C. (1994). “Igualdad e identidad”. En A. Valcarcel, El concepto de igualdad. Madrid: Pablo Iglesias.

• Araya, S. (2003). “Relaciones sexistas en la educación”. Revista de Educación. 27.

• Araya, S. (2004). “Hacia una educación no sexista”. Actualidades investigativas en educación v 4 nº 2.

• Barragán, F.; De la Cruz, J. M.; Doblas, J. J. et al. (2001). Violencia de género y currículum. un programa de las relaciones interpersonales y la resolución de conflictos. Archidona (Málaga): Aljibe.

• Castañeda M. (2002) El machismo invisible. Mexico: Grijalbo.

• Cladellas R. (2005) Diferencias entre hombres y mujeres en una prueba computarizada de rotación mental en función de la velocidad y de la exactitud. Barcelona:

• Iberpsicología

• Díaz Aguado, MJ.(2002): Prevenir la violencia contra las mujeres. construyendo la igualdad. Madrid. Instituto de la mujer.

• Díaz Aguado, M. J. (2003) “Adolescencia, sexismo y violencia de género” Papeles del psicólogo 23 (84,35-44

• Díaz Aguado, M. J. y Martínez, A. (2001) “La construcción de la igualdad y la previsión de la violencia contra la mujer desde la educación secundaria”. Madrid: Instituto de la Mujer.

• Díaz Aguado, M. J.( 1996) . Programas para la tolerancia y prevención de la violencia en los jóvenes, Sevilla: Injuve

• Expósito, F.; Moya M. (2005) “Violencia de género”. En F. Expósito y M. Moya (coord.); Aplicando la psicología social (pp. 201-227). Madrid: Pirámide.

• Expósito, F., Moya, M., y Glick, P. (1998). “Sexismo ambivalente: medición.” Revista de Psicología Social, 13,159-170.

• Gómez Bueno C. y otros (2000) “Identidades de género y feminización del éxito académico”. Catálogo de investigaciones educativas. CIDE

• Gómez Sola L .y otros (2001). Guía para la igualdad nº 2 Violencia de género Puestollano: Ayuntamiento de Puertollano.

• Grañenas M. y otros (2007) “La prevención de la violencia contra mujeres desde la educación: investigaciones y actuaciones educativas públicas y privadas”. Revista de educación, 342. enero-abril.189-209.

• Grañeras, M.; Mañeru, A.; Martín R.; De la Torre, C; Alcalde A. (2007): “La prevención de la violencia contra las mujeres desde la educación: investigaciones y actuaciones educativas y privadas” Revista de educación, 342.

• Grañeras Pastrana M. y otros (1997) “Catorce años de investigación sobre las desigualdades en educación en España.” Catálogo de investigaciones educativas. CIDE.

• Instituto de la Mujer (1998a): Plan de acción contra la violencia doméstica 1998 -2000. Madrid.

• Instituto de la Mujer (1998b) “Prevenir la violencia. una cuestión de cambio de actitud” Serie cuadernos de educación no sexista nº 7, Madrid.

• Instituto de la Mujer (2001): II plan integral contra la violencia doméstica 2001-2004. Madrid.

• Instituto de la Mujer (2002) Estudios sobre las medidas adoptadas por los estados miembros de la unión europea, para luchar contra la violencia hacia las mujeres. Madrid: Instituto de la Mujer.

• Instituto de la Mujer (2003) “La violencia ejercida contra las mujeres”. Revista del ministerio de trabajo y asuntos sociales, 42,227-240.

• Jaramillo Guijarro, c. (1999): Formación del profesorado: igualdad de oportunidades entre chicas y chicos. Madrid Instituto de la Mujer.

• Lameiras M. , Rodríguez Y(2003) “Evaluación del sexismo ambivalente en estudiantes gallegos/as” Acción Psicológica, 2003, vol. 2, n.° 2, 131-136

• Lameiras, M y Rodríguez, Y (2002) Evaluación del sexismo moderno en los adolescentes. Revista de Psicología Social 17(2)119-127.

• Lasa Aristu, A; Vallejo Pareja, MA. y Domínguez Sánchez, J. (2007) “Género y respuesta emocional inducida mediante imaginación” Psicothema 2007. vol. 19, nº 2, pp. 245-249

• López Valero. A y otros (1999) “La transmisión de estereotipos sexistas en la escuela obligatoria: análisis del discurso docente y del alumnado y propuestas metodológicas que fomenten la igualdad de oportunidades entre ambos sexos en el área de lengua castellana y literatura.” Estudios e investigaciones. Ministerio de trabajo y asuntos sociales.

• MEC (1990). La coeducación., Madrid: MEC

• Montero, A. (2006) “Adolescencia y violencia” en Revista de estudios de juventud nº 73

• Moreno, JM. (1997): "La cara oculta de la escuela". Informe español a la 1ª conferencia comunitaria sobre violencia escolar, abril.

• Moya, M; Páez, D; Glick, P.; Fernández, I. y Poeschl, G. (1997) “Sexismo, masculinidad, feminidad y factores culturales” en Revista electrónica de motivación y emoción. volumen:4 nº 8-9

• Ortega Ruiz, R. (1992): “Relaciones personales en la educación. el problema de la violencia escolar”, en revista El siglo que viene, nº 14, 1992, pp.23-26.

• Rambla X.; Rovira, M: y Tomé, A. “Ocho trajes a medida” en Cuadernos de pedagogía nº 284..

• Rivera Garretas, MM. (2001): “Yo también soy una mujer maltratada”, en mujeres en relación. Feminismo 1970- 2000. Barcelona: Icaria.

• Sánchez Álvarez P. y otros (2005); Coeducación. Todos y todas somos iguales. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. y otros; (2005). Violencia de género, Murcia: Nausica

• .Sánchez Álvarez P. (2005); Tareas de orientación en educación secundaria, Murcia: Diego Marín.

• Sánchez Álvarez P. (2002) Educación moral, liberlibro.

• Sánchez Álvarez P. cood. (2003) Salud emocional. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. cood; (2004) Influencia del autoconcepto en el rendimiento escolar. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. y otros (2002); Aplicación de los derechos humanos a la educación secundaria Liberlibro

• Sánchez Álvarez P. y otros(2003):;Canon para la convivencia. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. y otros(1997):;Educación para la salud, Cieza: Rios

• Sánchez Álvarez P. y otros (1998); ¿Qué haces con tu salud? Cieza: Rios

• Sánchez Álvarez P. y otros(2000) Afectividad y sexualidad. Cieza: Rios

• Sánchez Álvarez P. y otros (2001); Alimenta tu salud. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. (1999) y otros; Educación afectivo sexual. Cieza: Ríos.

• Sánchez Álvarez P. y otros (2004); Escuela promotora de salud Murcia Nausica

• .Sánchez Álvarez P. (2007); Empoderamiento .Recursos para conseguir la Igualdad. Murcia: Diego Marín.

• Sarasua, B; Zubizarreta, I. Echeburúa, E y De Corral, P. (2007) “Perfil psicopatológico diferencial de las víctimas de violencia de pareja en función de la edad.” Psicothema vol. 19, nº 3, pp. 459-466.

• Sau, V. (2002): Diccionario ideológico feminista

• Sendón. V. (1998) Feminismo holístico. Madrid: Cátedra.

• Subirats M. (1998) “La educación de las mujeres: de la marginalidad a la coeducación” Serie mujer y desarrollo. Comisión económica para América latina y el caribe. Santiago de Chile.

• Togneri Pastor, M. (1998): La violencia contra las niñas: el abuso sexual Madrid: Ceapa,

• Tomé, A. (1998): “La convivencia y el conflicto en los centros escolares”,en Revista trabajadora/es de la enseñanza, nº 194, junio.

• Torrego, JC. (2000) Mediación de conflictos en instituciones educativas., Madrid: Narcea

• Vallés,; y Vallés, C(2000). Inteligencia emocional: aplicaciones educativas. Madrid: editorial EOS.

• Vega, A. (1996) “Exclusión y dominación sexista en la escuela coeducadora” en Cuadernos de Pedagogía nº 245

• Wolf, V. (1983) Tres guineas Barcelona: Lumen

• Yanes, JM. y González, R . (2000) “Correlatos cognitivos asociados a la experiencia de violencias interparental”. Psicothema. Vol. 12 nº 1 41-27

• Zabala, I (2006) El banco mundial y su influencia en las mujeres y en las relaciones de género. Victoria: Hegoa

• Zabala. I. (2001).”Mujer y globalización” globalización, inmigración y cuestión nacional”. Cuadernos de formación ipes. Bilbao

• Zambrano, M. (1996): "Educación para la paz"; en Revista de educación nº 309.

ANEXOS

En el cuadro se presentan los promedios de todas las preguntas que forman la escala DSA y así mismo el peso en % que tiene cada pregunta en el sexismo global de alumnado.

Cuadro nº 1: Promedios, Tantos por ciento y Desviación Típica de cada pregunta en el sexismo global

Preguntas Promedios % de cada preg. D T

1. Las mujeres son, por naturaleza, más paciente y tolerantes que los hombres. 3,93 5,7 0,37

2 El lugar más adecuado para la mujer es su casa con su familia. 2,32 3,4 0,49

3. El afecto y el cariño son más importantes para las mujeres que para los hombres. 3,2 4,7 0,23

4. Las mujeres son más débiles que los hombres en todos los aspectos. 2,38 3,5 0,45

5. Una medida positiva para acabar con el paro sería que las mujeres se quedaran en casa. 1,64 2,4 0,59

6. Las mujeres están mejor dotadas que los hombres para complacer a los demás (estar atentas a lo que quieren y necesitan). 3,41 5,0 0,17

7. Es más natural que sean las hijas y no los hijos las que se hagan cargo de los padres ancianos. 2,02 3,5 0,46

8. Por su mayor sensibilidad, las mujeres son más compasivas que los hombres hacia su pareja. 3,53 5,1 0,19

9. Atender bien la casa es obligación de la mujer.

2,02 2,9 0,55

10. Hay que poner a las mujeres en su lugar para que no dominen al hombre.

1,81 2,6 0,58

11. Nadie como las mujeres saben criar a sus hijos.

3,71 5,4 0,23

12. Las mujeres sin manipuladoras por naturaleza.

2,56 3,7 0,43

13. Las mujeres tienen mayor capacidad para perdonar los defectos de su pareja que los hombres. 3,29 4,8 0,18

14. El hombre debe ser la principal fuente de ingresos de su familia.

2,54 3,7 0,47

15. Para un hombre una mujer frágil tiene un encanto especial.

2,89 4,2 0,29

16. El marido es el cabeza de familia y la mujer debe respetar su autoridad.

2,09 3,0 0,56

17. Las mujeres poseen por naturaleza una sensibilidad superior a la de los hombres. 3,75 5,5 0,19

18. No es propio de hombres encargarse de las tareas del hogar.

2,33 3,4 0,48

19. Las mujeres razonan peor que los hombres.

1,95 2,8 0,53

20. Los hombres están más capacitados que las mujeres para lo público (por ejemplo, la política, los negocios etc.) 2,26 3,3 0,52

21 Las mujeres son insustituibles en el hogar.

3,13 4,6 0,29

22. La mujer que trabaja fuera de casa tiene desatendida a su familia.

1,86 2,7 0,54

23. Los hombres deben tomar las decisiones más importantes en la vida de la pareja. 1,95 2,8 0,52

24. Por naturaleza, las mujeres están mejor dotadas que los hombres para soportar el sufrimiento. 2,69 3,9 0,44

25. Una mujer debe estar dispuesta a sacrificarse por el éxito profesional de su marido. 2,08 3,0 0,48

26. Un hombre debe dirigir con cariño, pero con firmeza, a su mujer. 2,85 4,2 0,40

Nota: En esta escala hay 6 anclajes siendo1 =totalmente en desacuerdo y 6 totalmente de acuerdo

ANEXO Nº 2

Gráfico: Media de cada pregunta

ANEXO 3

Comparación entre ambos sexismos

ANEXO IV

Las cualidades medidas en el alumnado de la comunidad de Murcia, aplicadas a la mujer, son

Paciencia y Tolerancia

La afectividad

La debilidad de la mujer

Prestar más atención al que lo necesita

Sensibilidad

Manipulación de los demás

Capacidad de perdonar

Fragilidad

La capacidad de razonar pero que el hombre

Volubilidad e inconstancia

Capacidad de sufrimiento

Auto-postergación y entrega

ANEXO V

A continuación se analiza algunos ITEMS relacionadas con los roles de la mujer presentando la media y la desviación típica.

? El lugar más adecuado para la mujer es su casa con su familia.

Media 2,32; DT .49

? Una medida positiva para acabar con el paro sería que las mujeres se quedaran en casa.

Media 1,64; DT .59

? Es más natural que sean las hijas y no los hijos las que se hagan cargo de los padres ancianos.

Media 2,4; DT .46

? Atender bien la casa es obligación de la mujer.

Media 2,02; DT .55

? Nadie como las mujeres saben criar a sus hijos.

Media 3,71 DT .23

? Las mujeres son insustituibles en el hogar.

Media 3,13; DT .29

? La mujer que trabaja fuera de casa tiene desatendida a su familia.

Media 1,86; DT .54

ANEXO VI

Aunque hay un rechazo a esta forma de relación entre las parejas hay aún un 19% del alumnado, con creencias sexistas con un alto porcentaje de ejercer violencia contra la pareja por la falsa creencia de dominio de una persona sobre otra.

PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

Estudio de las actitudes sexistas en la Comunidad Autónoma de Murcia en el alumnado no universitario

Pilar Sánchez Álvarez

IES la Basílica

1.- INTRODUCCIÓN

Si se observa el entorno en el que las personas están inmersas, se evidencia la gran complejidad de la sociedad porque está formada por seres humanos, y cada una de estas personas es diferente de las otras, diferente en el sexo, diferente en el físico, en el carácter, en la personalidad, en las conductas, e incluso los gemelos criados en el mismo ambiente, presentan características únicas, que los hace ser personas singulares. Es decir, en ella, en la sociedad, se da una diversidad apreciable, y aunque se intenta clasificar a las personas por grupos con características semejantes, solamente se puede realizar para su estudio y siempre de manera genérica, comprendiendo que nunca una persona es idéntica al grupo clase en el que se ha insertado.

En Educación se habla de Atención a la Diversidad como un Principio Fundamental que debe impregnar, tanto longitudinalmente como transversalmente, toda la Educación. Pero este principio, tan usado por los profesionales de la Educación, está confundiendo a muchos, porque se emplea para designar al alumnado que tiene necesidades educativas asociadas a discapacidad sensorial, motriz o psíquica, o al alumnado con desigualdades sociales, o al alumnado de escolarización tardía, o a los/las de altas capacidades, es decir, a todo el que tiene dificultades para su integración en el ámbito escolar. Pero en los Centros, hay un tanto por ciento pequeño de alumnos/as con estas características, no pudiendo incluir a la mayoría en ninguna de estas categorías.

Y entonces surgen una serie de preguntas como: ¿Y para la mayoría del alumnado no es válido el Principio de Atención a la Diversidad? ¿No se está utilizando este Principio de forma restrictiva? ¿Es que no son diversos el colectivo de los Centros Educativos? ¿Es que no tienen necesidades, intereses, motivaciones distintas? ¿No se dan otras categorías dentro del Principio de Atención a la Diversidad? ¿No es el sexo una categoría de diferenciación? ¿No se tendrá que atender a cada persona como única e intransferible a pesar de estas categorías?

Tras estas reflexiones se ve la necesidad de introducir en el Principio de Atención a la Diversidad como otra categoría de clasificación el ser niño o el ser niña, ya que cada sexo tiene unas características comunes que se podrán aplicar como mínimo a la mitad de los/las escolares, aunque siempre considerando a la persona como única y diferente.

Últimamente se está oyendo mucho la palabra género, generando controversia en muchos ámbitos y es necesario aclarar su significado en estos conceptos previos para centrar y aclarar el discurso posterior. Pero ¿cómo se define “el género”? El género lo define Light, Keller y Calhoun (1991) como “todas las características no biológicas asignadas a hombres y mujeres”, es decir, el asignar cualidades, roles, creencias, que no están en la persona por su sexo, sino que se asocian a la persona por lo que piensa y cree la sociedad donde nace. La elaboración del concepto de género es un avance cualitativo, es decir, el entender que los roles y las tareas asociadas a la mujer o al hombre se deben a la sociedad y no a las diferencias biológicas, ha supuesto analizar esos roles y esas tareas con otra óptica diferente. Ángeles Álvarez (2007) afirma: “Desde esta perspectiva el significado de ser hombre o de ser mujer, los contenidos de las relaciones entre hombre y mujeres, los deberes y las prohibiciones para las mujeres por ser mujeres y para los hombres por ser hombres, se entienden como pautas culturales que, por ser culturales y no naturales, son susceptibles de modificación.”

La misma autora comenta que el sistema de creencias es el factor clave en la aparición del sexismo, que discrimina a las mujeres y legitima la utilización de la violencia. Las creencias asociadas al género son fundamentales para que se produzcan actitudes sexistas y como la educación es fundamental para transmitir este sistema de creencias que condiciona las conductas, se debe prestar mucha atención en la educación de las nuevas generaciones para prevenirlas o para eliminarlas y erradicarlas si ya están asimiladas. Si se quiere erradicar la violencia contra las mujeres se debe erradicar el sexismo, y este sexismo se podrá eliminar si se eliminan las actitudes sexistas en la educación, si eliminamos el concepto peyorativo de género.

Antes de analizar si existe o no existe discriminación sexistas, es conveniente definir este concepto. En el año 1954, Allport señalaba que las mujeres eran consideradas como una especie diferente y generalmente inferior. Estas dos notas hacen que podamos considerar esta postura como un prejuicio, una actitud negativa y hostil hacia las mujeres.

Investigaciones posteriores alertaron que junto ante esta actitud negativa hacia las mujeres, había unas connotaciones positivas como lo demuestra el estudio realizado por Guttentag y Secard en 1983, donde se puso de manifiesto la dependencia del hombre, aunque era el grupo dominante, a las mujeres para la reproducción, el cuidado de los hijos y la satisfacción sexual. Y de esta constatación surgen las actitudes protectoras hacia las mujeres como esposas y madres. Es una mezcla de las dos actitudes antagónicas, por una parte una actitud hostil, y por otra una actitud protectora.

En el año 1996, Glick y Fiske definen el sexismo ambivalente donde ambas posturas están íntimamente relacionadas. Y en el año 1998, Expósito, Moya y Glick definen el sexismo de la siguiente manera: “Conceptualmente, toda evaluación en las dimensiones afectiva, cognitiva y conductual que se haga de una persona atendiendo a la categoría sexual biológica a la que pertenece puede se etiquetada como sexista, tanto si es negativa como positiva, y tanto si se refiere al hombre como a la mujer”. Es decir, tanto las posturas hostiles como las benévolas hacia la mujer son actitudes sexistas, y así mismo, si se aplican características o conductas al hombre por su sexo, son también actitudes sexistas.

Actualmente se dan formas de discriminación en la escuela, aunque la mayoría del profesorado niega reconocerlo, porque los estereotipos sexistas están interiorizados de tal manera, que no lo admiten, o ponen en duda los datos cuantitativos de los numerosos trabajos de investigación donde se confirma esta afirmación.

.En estas definiciones previas de conceptos para aproximarse a la violencia contra la mujer se ha partido de las discriminaciones actuales debido a las actitudes sexistas, a esas actitudes transmitidas por la familia, la propia escuela y la sociedad en general.

La mitad de la población es de sexo femenino, y si se quiere conseguir un mundo justo en el que todas las personas sean iguales, se debe empezar sensibilizando a toda la sociedad sobre este problema, y poner los medios para erradicar esos prejuicios. Y uno de los medios que más pueden influir en el cambio de mentalidad es la educación. Si se hace una sociedad más justa, se evitará la violencia contra la mujer que tanto daño está ocasionado, poniendo de manifiesto una sociedad no igualitaria.

La violencia ejercida contra la mujer busca dominar y someter a las mujeres, anularlas en el ámbito interpersonal, fracturar su identidad y su personalidad.

Las tácticas de ejercer esa violencia son muy variadas, y pueden ser actitudes de aislamiento progresivo, limitación de conductas, devaluación personal, agresiones verbales, negación de las emociones, como agresiones sexuales, agresiones físicas, coacciones, manipulación de los hijos, etc.

Esta violencia está íntimamente relacionada con las diferencias de género de estatus y poder entre los hombres y las mujeres y suele legitimarse.

La violencia hacia la mujer es independiente del estatus económico de la pareja, es decir, se da tanto en las clases con poder adquisitivo alto o con un nivel bajo y también depende de la edad. Hoy nadie duda la existencia de pautas culturales, ligadas a la educación de género, que se encuentran en la raíz de la violencia masculina. Se habla que de padres maltratadotes, los hijos suelen ser también maltratadores, es lo conocido como transmisión intergeneracional del maltrato. También hay investigaciones, realizadas por la profesora doctora María del Mar González de la Universidad de Sevilla, donde se puede leer que, en el caso de hijas maltratadas, cuando son mujeres adultas, la posibilidad de ser mujeres maltratadoras es cero o de frecuencia baja, y, de maltratar siempre, absolutamente siempre, lo hacen como defensa, con lo cual, ya no es maltrato sino defensa propia. Pero, en el caso de hijos maltratados, el porcentaje de que se conviertan en hombres adultos maltratadores es elevadísimo.

Sin embargo, desconocemos el peso de este factor y en qué medida está presente en la historia de socialización de un adolescente.

Lo evidente actualmente es la existencia en los adolescentes de la violencia contra la mujer. La universidad de Almería siguiendo el modelo de Partto y Walter (2004), según el cual la violencia hacia las mujeres representa una forma de perpetuar el poder de los hombres y los roles de género establecidos, manteniendo inamovibles las desigualdades de poder percibidas por hombres y mujeres concluyen: “Un 12% de los adolescentes almerienses reconocía haber maltratado a su pareja. Aparecen en los chicos creencias y actitudes claramente sexistas.”

González García, J. L. (2006) concluye su trabajo sobre el conocimiento de las creencias y actitudes de los jóvenes cántabros ante la violencia de género con el objetivo de aplicar políticas preventivas y correctoras afirmando que el 23 % de las jóvenes con pareja tolera comportamientos que se pueden consideran como violencia de género, como maltrato físico, control de las llamadas de móvil, forzar relaciones sexuales…El 72% de los encuestados afirma haber recibido insultos verbales, psicológicos y físicos de su familia.

El trabajo realizado en Almería y la investigación de Cantabria confirman la existencia de actitudes sexistas en los jóvenes, consentidas en muchos casos por las adolescentes.

Entre los aspectos positivos del estudio merece mencionar que los/las jóvenes asumen la igualdad de valores y género como algo natural. Pero sigue existiendo esa violencia contra la mujer basada en creencias sexistas, no en el llamado sexismo hostil, todavía vigente, sino en el sexismo benevolente.

A lo largo de estas reflexiones se ha seguido una línea argumental resumida en unas pocas líneas:

“Las mujeres, desde el principio de la humanidad, han existido y han colaborado en el progreso y en las tareas de la vida diaria. Pronto se las relega al ámbito privado y a un estatus subordinado al varón. Las mujeres feministas denuncian esta situación, y a través de diferentes corrientes contrapuestas en los métodos, pero no en los fines, buscan la igualdad entre hombres y mujeres.

La subordinación establecida de la mujer, confundiendo esa conducta de sumisión como ligada al sexo y no a las costumbres y tradiciones transmitidas de generación en generación, dio lugar a actitudes sexistas, que menoscababan la dignidad de las mujeres, dignidad adquirida por el mero hecho de ser personas.

Estas actitudes sexistas, tanto hostiles como benevolentes, son entre otras, causas de la violencia contra la mujer, entendiendo ésta no sólo como la muerte, sino como toda conducta que atente contra sus derechos y provoca deterioro tanto físico como psicológico en la persona.

Para luchar contra la violencia hacia las mujeres es necesario educar en igualdad, eliminando las actitudes sexistas. Pero siempre que se propone una medida educativa es necesario analizar la realidad envolvente, para partir de la situación real donde se sitúa la comunidad educativa. Y precisamente el objetivo de este trabajo es “determinar el sexismo existente en los jóvenes de la Comunidad Autónoma de Murcia, y una vez detectado, proponer acciones para eliminar esas actitudes sexistas y establecer programas donde los valores prioritarios sean el de igualdad y justicia”.

2. INVESTIGACIÓN SOBRE ACTITUDES SEXISTAS

Lo que se propone esta investigación, es:

1º Evaluar si existen actitudes sexistas en la juventud de la Comunidad Autónoma Murciana.

2º Determinar las variables que influyen en las actitudes sexistas.

La hipótesis de trabajo de esta investigación es:

Que existen actitudes sexistas en el alumnado, y que en ellas influye el género, si son de Centro público o privado y la etapa educativa donde está escolarizado/a, así como la edad.

Como consecuencia de la comprobación positiva o negativa de esta hipótesis, se podrá conocer estas actitudes si existen, realizar una lista con ellas, darlas a conocer para incidir desde la educación a la eliminación de ellas, o la potenciación de las posturas positivas cuyo objetivo sea erradicarlas completamente las perniciosas.

3. METODOLOGÍA

Se ha adoptado una metodología de tipo descriptivo y de relación para poder determinar los objetivos propuestos, ya que se evalúa las actitudes sexistas en el alumnado utilizando números para caracterizar el grupo. Se trata de una investigación no experimental porque no se ha utilizado ninguna manipulación directa de las condiciones.

Se ha utilizado en la recogida de información un cuestionario para el alumnado. Este cuestionario permite recabar numerosos datos de un gran número de personas, identificar problemas, así como planificar posibles alternativas cuyo fin sea eliminar estas actitudes sexistas y tomar decisiones sobre los futuros programas de prevención.

Antes de iniciar la investigación se realizó un diseño y una búsqueda bibliográfica, bibliografía expuesta al final de esta investigación, para aportar luz a las cuestiones planteadas.

En el diseño se ha tenido en cuenta los siguientes pasos:

A Elaboración de la ficha técnica: características de la muestra.

B Selección del instrumento de medida

C Tiempo de aplicación y condiciones de aplicación del instrumento de medida.

D Tratamiento estadístico

El tipo de muestreo elegido ha sido el aleatorio estratificado; se estableció substratos coincidentes con las siguientes zonas establecidas en el Servicio de Inspección Educativa:

1º Cartagena y el Mar Menor

2º Zona de Noroeste y Altiplano

3º Guadalentín

4º Murcia Sur

5º Murcia Norte

Los Institutos de Enseñanza y los Colegios Concertados que forman la muestra se eligieron según el tamaño del Centro, la titularidad, las enseñanzas impartidas, para que esa muestra fuera representativa la población

Las distintas variables elegidas para valorar el objetivo previsto fueron:

A. sexo

B. nivel de escolarización y edad

C. centros de titularidad privada o pública.

D. profesión del padre y de la madre

El tamaño de la muestra total es de 1.782 alumnos/alumnas. Se entregaron 1.800 cuestionarios; se han eliminado 18 por no responder a todos los ítems y no poder contabilizarlos.

Se ha utilizado la escala elaborada por Patricia Recio, Isabel Cuadrado y Esther Ramos de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, publicada en la revista Psicothema 2007. Vol.19, Nº 3, pp 522-528.

Se denomina “Escala de Detección de Sexismo en Adolescentes” (DSA), cuyo objetivo fundamental es investigar el sexismo presente en el sistema de creencias, tanto en los planteamientos sexistas referidos a rasgos, como los referidos a roles. Así mismo miden el sexismo hostil, SH, (hace referencia al sexismo tradicional basado en una supuesta inferioridad de las mujeres como grupo) y el sexismo benevolente, SB, (expresa un deseo por parte de los hombres de cuidar de las mujeres, basado en una visión estereotipada y limitada de la mujer, aunque con un tono afectivo positivo).

El tratamiento estadístico de este trabajo se ha realizado en un ordenador personal con una base de datos creada para la investigación.

De esta manera se ha realizado con un programa estadístico y se ha obtenido las medias de los datos, los tantos por ciento y el coeficiente de correlación así como las desviaciones típicas.

4. NIVEL DE SEXISMO EN EL ALUMNADO NO UNIVERSITARIO EN LA COMUNIDAD AUTÓNOMA MURCIANA

Una vez recogidos los cuestionarios, procesados los datos, realizado el tratamiento estadístico necesario, se pudo conocer las creencias del alumnado en esta cuestión.

Al realizar el promedio de la escala y la desviación típica de ella, se obtiene el nivel de sexismo, nivel de sexismo del alumnado no universitario de la Comunidad Autónoma situado en:

NIVEL DE SEXISNO

Media del sexismo =2,6 Desviación .66

Este nivel de sexismo sitúa a los jóvenes de la comunidad autónoma en nivel medio de mismo.

NIVEL DE SEXISMO HOSTIL Y BENEVOLENTE

En el cuadro siguiente se presentan los datos obtenidos en este trabajo, en el alumnado de la Comunidad Autónoma de Murcia, las medias de los dos sexismos.

Sexismo Hostil Sexismo Benevolente

Media 2,19 DT.40 Media 3,96 DT.54

Todos los y las adolescentes presentan un sexismo benevolente superior al hostil.

ROLES ASIGNADOS

Uno de los puntos más interesantes para realizar una prevención de la violencia contra la mujer es conocer si en la actualidad los/las adolescentes siguen atribuyendo los rasgos asignados a lo femenino y a lo masculino de forma tradicional.

En la escala aplicada, el nivel medio de rasgos, es decir, el promedio obtenido en el estudio de la aplicación de cualidades, según sexo, es

Media = 2,97 DT .91

Estos datos demuestran que aún hay un gran grupo de alumnado que asigna las cualidades tradicionales a la mujer por el hecho de nacer mujer.

ROLES ASIGNADOS EN FUNCIÓN DEL SEXO

En el concepto de sexismo interiorizado influyen las funciones asociadas al sexo simplemente por ser hombre o mujer.

En la cultura occidental y en los países desarrollados se ha ido gestando desde que la humanidad se hizo sedentaria y abandonó la vida nómada una división de las tareas y del espacio trasmitido de generación a generación. El hombre ocupó el espacio público y sus roles estaban orientados a proporcionar el sustento y la seguridad de su prole. La mujer, considerada siempre de segunda categoría, ocupaba el ámbito privado y sus tareas se reducen a su hogar, y al cuidado de los hijos. ¿Qué pasa en el siglo XX y en el XXI con esta separación? La mujer, por razones cada vez más de orden económico, se introduce en el ámbito público y asume roles diferentes a la tradición.

La media de sexismo del alumnado en relación a los roles asignados a las mujeres es de 2,72, es decir se sitúa en una media baja, ya que la máxima puntuación estaría en 6.

Se comprueba la existencia de un 29 % de alumnado que tiene estos roles muy interiorizados.

CREENCIAS SOBRE LA AUTORIDAD EN LAS RELACIONES DE PAREJA

En las actitudes sexistas hay unas creencias interiorizadas implicadas en el modo de entender las relaciones de pareja de forma asimétrica, siendo el varón la persona dominante y la mujer la persona dominada.

Este ámbito de estudio es muy importante porque la violencia de género está muy ligada a esta relación asimétrica, y si el estudio realizado pretende prevenir la violencia contra la mujer será necesario dar una atención preferente a estas creencias.

Si se analiza dichas preguntas se obtiene:

Media % DT

Pregunta nº 10: Hay que poner a las mujeres en su lugar para que no dominen al hombre.

1,81 2,6 0,58

Pregunta nº 16: El marido es el cabeza de familia y la mujer debe respetar su autoridad.

2,09 3,0 0,56

Pregunta nº 23: Los hombres deben tomar las decisiones más importantes en la vida de la pareja.

1,95 2,8 0,52

Pregunta nº 26: Un hombre debe dirigir con cariño, pero con firmeza, a su mujer.

2,85 4,2 0,40

La media total de estas creencias en la población no universitaria de la Comunidad Autónoma de Murcia es:

Media = 2.18 DT .41

Se concluye afirmando que es preciso trabajar con el 19 % del alumnado que tiene interiorizado las relaciones de pareja asimétricas ya que será el más propicio a desarrollar conductas violentas contra la pareja. Si se quiere prevenir este tipo de violencia basada en estos prejuicios será necesario detectar lo más pronto posible al alumno o alumna con esta manera de pensar, y trabajar el valor de la igualdad de forma exhaustiva para modificar estos contravalores asumidos y desterrar estas actitudes.

CONCLUSIONES

1º El nivel de sexismo interiorizado del alumnado de la Comunidad Autónoma de Murcia es similar al nivel de sexismo del alumnado de otras Comunidades Autónomas. Así mismo, se puede afirmar que el nivel de sexismo interiorizado en el alumnado no universitario de la Comunidad de Murcia está situado en un intervalo medio bajo.

2º Presentan mayor nivel de sexismo benevolente que de sexismo hostil.

3º Existe un 18% de alumnado que está totalmente de acuerdo con el sexismo benevolente expresado en el sentido paternalista, con cualidades complementarias al hombre y con sentido intimista.

4º Hay un 8,2 % de alumnado con creencias sexistas de tipo hostil, rechazando al otro sexo, con efectos negativos para la pareja.

5º También se comprueba la existencia de un 17,51 % del alumnado que cree que la mujer es más sensible, abnegada, paciente, tolerante, que el hombre etc., es decir, asigna a la mujer cualidades y rasgos tradicionales. La media obtenida por el alumnado en asignar cualidades tradicionales a las mujeres es de 2,97 sobre 6 puntos.

6º El sexismo interiorizado que asigna roles a las personas según el sexo es de 2,71 sobre 6 puntos. Al atribuirle roles a la mujer las que menos puntuación han obtenido son las relacionadas con el trabajo de la mujer en la casa, debido a que gran parte de las madres realizan trabajos fuera del hogar y los hijos y las hijas lo tienen asumido, ya que es una realidad evidente.

El atribuirle roles relacionados con la maternidad ha obtenido la puntuación más alta.

7º Se constata la existencia de un 29 % de alumnado con la creencia de asignar los roles según el sexo.

8º Al analizar los ítems sobre la autoridad ejercida dentro de la pareja el alumnado está más de acuerdo con las preguntas pertenecientes al llamado sexismo benevolente porque tanto las mujeres como los varones lo aceptan mejor. Su nivel de sexismo teniendo en cuenta las relaciones de pareja es de 2,18 sobre 6, expresando este porcentaje que, aunque hay un rechazo a la forma autoritaria y dominante en la relación en las parejas, hay aún un 19% del alumnado de creencias sexistas con un alto porcentaje de ejercer violencia contra la pareja.

APLICACIONES PEDAGÓGICAS

Toda investigación educativa tiene debe tener una aplicación práctica cuyo fin fundamental sea elevar la calidad educativa y ayudar al perfeccionamiento del alumnado.

Las conclusiones derivadas de este trabajo se pueden resumir en los siguientes puntos:

1º Es necesario elaborar un plan preventivo para eliminar la violencia contra la mujer que abarque todos lo ámbitos. Uno de estos ámbitos de actuación debe ser la prevención en la escuela.

2º Para hacer desde el ámbito educativo prevención de esta violencia se debe elaborar un Programa para eliminar las creencias sexistas asumidas por el alumnado. Este programa aglutinará todas las iniciativas de la Comunidad Educativa.

3º Se debe concienciar al profesorado, no de manera impositiva, sobre esta violencia, transmitida de manera inconsciente desde la escuela.

4º Una vez concienciado el profesorado se le debe dar formación sobre el cómo trabajar, enseñando habilidades, herramientas y proporcionando instrumento para poder utilizar en el aula, trabajando las actitudes, los valores y las normas, así como los conocimientos necesarios para formar a alumnos y alumnas en Igualdad.

5º Para poder tener éxito en cualquier empresa propuesta, es necesario partir de cómo piensan los y las adolescentes sobre este tema. Este trabajo de investigación puede servir de base para conocer al alumnado de esta Comunidad.

6º Para elaborar el Programa de intervención cuyo objetivo sea la prevención del sexismo interiorizado se debe trabajar tanto el sexismo benevolente como hostil, detectando en el aula al alumnado de creencias más sexistas, para combatirlas de forma rápida e impedir que adquieran mayor relevancia.

7º En el programa de intervención se deben trabajar las creencias respecto a las cualidades, a los roles o a las funciones así como el concepto de autoridad interiorizado por el alumnado.

.

8º Si una de las causas fundamentales de la violencia contra la mujer es precisamente el nivel de sexismo arraigado en el alumnado, y siendo una de las manifestaciones de este sexismo la concepción asumida de las relaciones asimétricas de la parejas, uno de los concepto más importantes para trabajar en el aula es el concepto de autoridad y pertenencia.

9º Se deberá trabajar estas actitudes sexistas desde el comienzo de la escolarización, desde la etapa de Educación Infantil, ya que cuanto antes se inicie la formación sobre igualdad, antes se erradicará estas creencias sexistas, y se combatirá mejor la violencia contra la mujer.

10º El programa deberá ser cíclico, trabajando todos los contenidos en todas las etapas, adaptándolos a las características del alumnado en cuanto a la edad y a los conocimientos adquiridos.

En el siglo XXI, se debería acabar contra toda violación de los Derechos Humanos potenciando la dignidad de las personas, acabar contra todo tipo de discriminaciones, entre las que se encuentra la falta de igualdad real entre hombres y mujeres en los países occidentales y la falta de igualdad en todos los aspectos de la vida de las mujeres de los países en vías de desarrollo.

Y si se cree en el poder de la educación, es posible con ella cambiar montañas, cambiar las discriminaciones existentes, la falta de justicia y potenciar cambios positivos en la sociedad actual.

Elisa COOK afirmaba un concepto de educación que resume la idea expresada en esta investigación: “Mejor es construir aulas para el niño que celdas y patíbulos para el hombre.”

Y no hay más que una educación, y esta educación es el ejemplo.

BIBLIOGRAFÍA

• Alcalá, V.; Camacho, M.; Ginés D.; Ginés, J. e Ibáñez E. (2006) “Afectos y genero: un estudio con la pana-x”. En Psicothema v.18, nº 1.

• Amorós, C. (1994). “Igualdad e identidad”. En A. Valcarcel, El concepto de igualdad. Madrid: Pablo Iglesias.

• Araya, S. (2003). “Relaciones sexistas en la educación”. Revista de Educación. 27.

• Araya, S. (2004). “Hacia una educación no sexista”. Actualidades investigativas en educación v 4 nº 2.

• Barragán, F.; De la Cruz, J. M.; Doblas, J. J. et al. (2001). Violencia de género y currículum. un programa de las relaciones interpersonales y la resolución de conflictos. Archidona (Málaga): Aljibe.

• Castañeda M. (2002) El machismo invisible. Mexico: Grijalbo.

• Cladellas R. (2005) Diferencias entre hombres y mujeres en una prueba computarizada de rotación mental en función de la velocidad y de la exactitud. Barcelona:

• Iberpsicología

• Díaz Aguado, MJ.(2002): Prevenir la violencia contra las mujeres. construyendo la igualdad. Madrid. Instituto de la mujer.

• Díaz Aguado, M. J. (2003) “Adolescencia, sexismo y violencia de género” Papeles del psicólogo 23 (84,35-44

• Díaz Aguado, M. J. y Martínez, A. (2001) “La construcción de la igualdad y la previsión de la violencia contra la mujer desde la educación secundaria”. Madrid: Instituto de la Mujer.

• Díaz Aguado, M. J.( 1996) . Programas para la tolerancia y prevención de la violencia en los jóvenes, Sevilla: Injuve

• Expósito, F.; Moya M. (2005) “Violencia de género”. En F. Expósito y M. Moya (coord.); Aplicando la psicología social (pp. 201-227). Madrid: Pirámide.

• Expósito, F., Moya, M., y Glick, P. (1998). “Sexismo ambivalente: medición.” Revista de Psicología Social, 13,159-170.

• Gómez Bueno C. y otros (2000) “Identidades de género y feminización del éxito académico”. Catálogo de investigaciones educativas. CIDE

• Gómez Sola L .y otros (2001). Guía para la igualdad nº 2 Violencia de género Puestollano: Ayuntamiento de Puertollano.

• Grañenas M. y otros (2007) “La prevención de la violencia contra mujeres desde la educación: investigaciones y actuaciones educativas públicas y privadas”. Revista de educación, 342. enero-abril.189-209.

• Grañeras, M.; Mañeru, A.; Martín R.; De la Torre, C; Alcalde A. (2007): “La prevención de la violencia contra las mujeres desde la educación: investigaciones y actuaciones educativas y privadas” Revista de educación, 342.

• Grañeras Pastrana M. y otros (1997) “Catorce años de investigación sobre las desigualdades en educación en España.” Catálogo de investigaciones educativas. CIDE.

• Instituto de la Mujer (1998a): Plan de acción contra la violencia doméstica 1998 -2000. Madrid.

• Instituto de la Mujer (1998b) “Prevenir la violencia. una cuestión de cambio de actitud” Serie cuadernos de educación no sexista nº 7, Madrid.

• Instituto de la Mujer (2001): II plan integral contra la violencia doméstica 2001-2004. Madrid.

• Instituto de la Mujer (2002) Estudios sobre las medidas adoptadas por los estados miembros de la unión europea, para luchar contra la violencia hacia las mujeres. Madrid: Instituto de la Mujer.

• Instituto de la Mujer (2003) “La violencia ejercida contra las mujeres”. Revista del ministerio de trabajo y asuntos sociales, 42,227-240.

• Jaramillo Guijarro, c. (1999): Formación del profesorado: igualdad de oportunidades entre chicas y chicos. Madrid Instituto de la Mujer.

• Lameiras M. , Rodríguez Y(2003) “Evaluación del sexismo ambivalente en estudiantes gallegos/as” Acción Psicológica, 2003, vol. 2, n.° 2, 131-136

• Lameiras, M y Rodríguez, Y (2002) Evaluación del sexismo moderno en los adolescentes. Revista de Psicología Social 17(2)119-127.

• Lasa Aristu, A; Vallejo Pareja, MA. y Domínguez Sánchez, J. (2007) “Género y respuesta emocional inducida mediante imaginación” Psicothema 2007. vol. 19, nº 2, pp. 245-249

• López Valero. A y otros (1999) “La transmisión de estereotipos sexistas en la escuela obligatoria: análisis del discurso docente y del alumnado y propuestas metodológicas que fomenten la igualdad de oportunidades entre ambos sexos en el área de lengua castellana y literatura.” Estudios e investigaciones. Ministerio de trabajo y asuntos sociales.

• MEC (1990). La coeducación., Madrid: MEC

• Montero, A. (2006) “Adolescencia y violencia” en Revista de estudios de juventud nº 73

• Moreno, JM. (1997): "La cara oculta de la escuela". Informe español a la 1ª conferencia comunitaria sobre violencia escolar, abril.

• Moya, M; Páez, D; Glick, P.; Fernández, I. y Poeschl, G. (1997) “Sexismo, masculinidad, feminidad y factores culturales” en Revista electrónica de motivación y emoción. volumen:4 nº 8-9

• Ortega Ruiz, R. (1992): “Relaciones personales en la educación. el problema de la violencia escolar”, en revista El siglo que viene, nº 14, 1992, pp.23-26.

• Rambla X.; Rovira, M: y Tomé, A. “Ocho trajes a medida” en Cuadernos de pedagogía nº 284..

• Rivera Garretas, MM. (2001): “Yo también soy una mujer maltratada”, en mujeres en relación. Feminismo 1970- 2000. Barcelona: Icaria.

• Sánchez Álvarez P. y otros (2005); Coeducación. Todos y todas somos iguales. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. y otros; (2005). Violencia de género, Murcia: Nausica

• .Sánchez Álvarez P. (2005); Tareas de orientación en educación secundaria, Murcia: Diego Marín.

• Sánchez Álvarez P. (2002) Educación moral, liberlibro.

• Sánchez Álvarez P. cood. (2003) Salud emocional. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. cood; (2004) Influencia del autoconcepto en el rendimiento escolar. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. y otros (2002); Aplicación de los derechos humanos a la educación secundaria Liberlibro

• Sánchez Álvarez P. y otros(2003):;Canon para la convivencia. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. y otros(1997):;Educación para la salud, Cieza: Rios

• Sánchez Álvarez P. y otros (1998); ¿Qué haces con tu salud? Cieza: Rios

• Sánchez Álvarez P. y otros(2000) Afectividad y sexualidad. Cieza: Rios

• Sánchez Álvarez P. y otros (2001); Alimenta tu salud. Murcia: Nausica.

• Sánchez Álvarez P. (1999) y otros; Educación afectivo sexual. Cieza: Ríos.

• Sánchez Álvarez P. y otros (2004); Escuela promotora de salud Murcia Nausica

• .Sánchez Álvarez P. (2007); Empoderamiento .Recursos para conseguir la Igualdad. Murcia: Diego Marín.

• Sarasua, B; Zubizarreta, I. Echeburúa, E y De Corral, P. (2007) “Perfil psicopatológico diferencial de las víctimas de violencia de pareja en función de la edad.” Psicothema vol. 19, nº 3, pp. 459-466.

• Sau, V. (2002): Diccionario ideológico feminista

• Sendón. V. (1998) Feminismo holístico. Madrid: Cátedra.

• Subirats M. (1998) “La educación de las mujeres: de la marginalidad a la coeducación” Serie mujer y desarrollo. Comisión económica para América latina y el caribe. Santiago de Chile.

• Togneri Pastor, M. (1998): La violencia contra las niñas: el abuso sexual Madrid: Ceapa,

• Tomé, A. (1998): “La convivencia y el conflicto en los centros escolares”,en Revista trabajadora/es de la enseñanza, nº 194, junio.

• Torrego, JC. (2000) Mediación de conflictos en instituciones educativas., Madrid: Narcea

• Vallés,; y Vallés, C(2000). Inteligencia emocional: aplicaciones educativas. Madrid: editorial EOS.

• Vega, A. (1996) “Exclusión y dominación sexista en la escuela coeducadora” en Cuadernos de Pedagogía nº 245

• Wolf, V. (1983) Tres guineas Barcelona: Lumen

• Yanes, JM. y González, R . (2000) “Correlatos cognitivos asociados a la experiencia de violencias interparental”. Psicothema. Vol. 12 nº 1 41-27

• Zabala, I (2006) El banco mundial y su influencia en las mujeres y en las relaciones de género. Victoria: Hegoa

• Zabala. I. (2001).”Mujer y globalización” globalización, inmigración y cuestión nacional”. Cuadernos de formación ipes. Bilbao

• Zambrano, M. (1996): "Educación para la paz"; en Revista de educación nº 309.

ANEXOS

En el cuadro se presentan los promedios de todas las preguntas que forman la escala DSA y así mismo el peso en % que tiene cada pregunta en el sexismo global de alumnado.

Cuadro nº 1: Promedios, Tantos por ciento y Desviación Típica de cada pregunta en el sexismo global

Preguntas Promedios % de cada preg. D T

1. Las mujeres son, por naturaleza, más paciente y tolerantes que los hombres. 3,93 5,7 0,37

2 El lugar más adecuado para la mujer es su casa con su familia. 2,32 3,4 0,49

3. El afecto y el cariño son más importantes para las mujeres que para los hombres. 3,2 4,7 0,23

4. Las mujeres son más débiles que los hombres en todos los aspectos. 2,38 3,5 0,45

5. Una medida positiva para acabar con el paro sería que las mujeres se quedaran en casa. 1,64 2,4 0,59

6. Las mujeres están mejor dotadas que los hombres para complacer a los demás (estar atentas a lo que quieren y necesitan). 3,41 5,0 0,17

7. Es más natural que sean las hijas y no los hijos las que se hagan cargo de los padres ancianos. 2,02 3,5 0,46

8. Por su mayor sensibilidad, las mujeres son más compasivas que los hombres hacia su pareja. 3,53 5,1 0,19

9. Atender bien la casa es obligación de la mujer.

2,02 2,9 0,55

10. Hay que poner a las mujeres en su lugar para que no dominen al hombre.

1,81 2,6 0,58

11. Nadie como las mujeres saben criar a sus hijos.

3,71 5,4 0,23

12. Las mujeres sin manipuladoras por naturaleza.

2,56 3,7 0,43

13. Las mujeres tienen mayor capacidad para perdonar los defectos de su pareja que los hombres. 3,29 4,8 0,18

14. El hombre debe ser la principal fuente de ingresos de su familia.

2,54 3,7 0,47

15. Para un hombre una mujer frágil tiene un encanto especial.

2,89 4,2 0,29

16. El marido es el cabeza de familia y la mujer debe respetar su autoridad.

2,09 3,0 0,56

17. Las mujeres poseen por naturaleza una sensibilidad superior a la de los hombres. 3,75 5,5 0,19

18. No es propio de hombres encargarse de las tareas del hogar.

2,33 3,4 0,48

19. Las mujeres razonan peor que los hombres.

1,95 2,8 0,53

20. Los hombres están más capacitados que las mujeres para lo público (por ejemplo, la política, los negocios etc.) 2,26 3,3 0,52

21 Las mujeres son insustituibles en el hogar.

3,13 4,6 0,29

22. La mujer que trabaja fuera de casa tiene desatendida a su familia.

1,86 2,7 0,54

23. Los hombres deben tomar las decisiones más importantes en la vida de la pareja. 1,95 2,8 0,52

24. Por naturaleza, las mujeres están mejor dotadas que los hombres para soportar el sufrimiento. 2,69 3,9 0,44

25. Una mujer debe estar dispuesta a sacrificarse por el éxito profesional de su marido. 2,08 3,0 0,48

26. Un hombre debe dirigir con cariño, pero con firmeza, a su mujer. 2,85 4,2 0,40

Nota: En esta escala hay 6 anclajes siendo1 =totalmente en desacuerdo y 6 totalmente de acuerdo

ANEXO Nº 2

Gráfico: Media de cada pregunta

ANEXO 3

Comparación entre ambos sexismos

ANEXO IV

Las cualidades medidas en el alumnado de la comunidad de Murcia, aplicadas a la mujer, son

Paciencia y Tolerancia

La afectividad

La debilidad de la mujer

Prestar más atención al que lo necesita

Sensibilidad

Manipulación de los demás

Capacidad de perdonar

Fragilidad

La capacidad de razonar pero que el hombre

Volubilidad e inconstancia

Capacidad de sufrimiento

Auto-postergación y entrega

ANEXO V

A continuación se analiza algunos ITEMS relacionadas con los roles de la mujer presentando la media y la desviación típica.

? El lugar más adecuado para la mujer es su casa con su familia.

Media 2,32; DT .49

? Una medida positiva para acabar con el paro sería que las mujeres se quedaran en casa.

Media 1,64; DT .59

? Es más natural que sean las hijas y no los hijos las que se hagan cargo de los padres ancianos.

Media 2,4; DT .46

? Atender bien la casa es obligación de la mujer.

Media 2,02; DT .55

? Nadie como las mujeres saben criar a sus hijos.

Media 3,71 DT .23

? Las mujeres son insustituibles en el hogar.

Media 3,13; DT .29

? La mujer que trabaja fuera de casa tiene desatendida a su familia.

Media 1,86; DT .54

ANEXO VI

Aunque hay un rechazo a esta forma de relación entre las parejas hay aún un 19% del alumnado, con creencias sexistas con un alto porcentaje de ejercer violencia contra la pareja por la falsa creencia de dominio de una persona sobre otra.

Pilar Sánchez Álvarez

IES la Basílica

Clasificación: 2.2 (40 votos)
Está prohibido copiar este artículo. Artículo.org no permite la sindicación de sus artículos.
Acerca del autor

Pilar Sanchez alvarez

¿Tiene comentarios o preguntas para el autor?

Lo sentimos, pero no podemos procesar su petición en este momento. Por favor pruebe mas tarde. Si el problema persiste, puede contactar con nosotros pinchando sobre el enlace aquí.