Este artículo pertenece a la serie “Cilia Pimienta, mujer de temperamento y palabra”. Te invitamos a disfrutarla en su totalidad leyendo las tres partes en que ha sido dividido
Las clases de la nueva seño se volvieron cada vez más amenas y eran esperadas con el mismo interés con que mis amigos leían los paquitos de SANTO, el enmascarado de plata o con el ánimo que mis hermanos y yo teníamos cuando escuchábamos las aventuras de “Martín Valiente, el ahijado de la muerte” a través de Radio Maracaibo.
Eran otros tiempos en que no perdíamos unos minutos para gozarnos la infancia.Los mayores andaban preocupados con la guerra fría y la crisis del petróleo; se escuchaban aun los ecos de la aventura lunar protagonizada por el Apolo 11 y sus tripulantes quienes unos años antes habían dado su pequeño paso para el hombre y el paso gigante para la humanidad. Los noticieros hablaban de una cosa que podía comenzar en cualquier momento llamada Tercera Guerra Mundial y que José Manuel, el más despistado del curso confundía con una presentación de titiriteros.
Eran tiempos de gran agitación en Maicao.De noche recorríamos, de la mano de mi viejo, las calles del centro donde miles de personas visitaban los almacenes que solo cerraban después de las 8 de la noche. Nuestro moderno aeropuerto recibía y despachaba hasta cinco vuelos diarios y los aviones volaban tan bajito que rozaban casi el techo de nuestras viviendas.
Alguien dijo que un avión rojo con blanco quedaba suspendido sobre el patio de su casa todos los días a las 12 del mediodía. Era la hora exacta en que su hermana, una portentosa quinceañera, tomaba el baño antes de ir a sus clases en la escuela La Inmaculada.
Alejandro Rutto Martínez es un prestigioso periodista y escritor colombiano, vinculado como docente a varias universidades colombianas. Es autor de cuatro libros y coautor de otros tres en los que se aborda el tema del liderazgo, la ética y el Desarrollo Humano. Con frecuencia es invitado como conferencista a congresos, foros y otros eventos académicos. Póngase en contacto con él a través del correo alejandrorutto@gmail.com o llámelo al celular 300 8055526. Visite su página www.maicaoaldia.blogspot.com
Mi nombre es Alejandro Rutto Martínez. Soy administrador de empresas, periodista y escritor. Trabajo como docente en educación superior y vivo en un paraíso al que en los libros de geografía e historia se le denomina comúnmente como Colombia. Los invito a visitar mi página Maicao al Día. Normalmente dirijo conferencias y seminarios en congresos, foros y otros eventos académicos.
Me gustaría tenr contacto con lectores y escritores de todo el mundo. Puedes escribirme a este correo:...
Vamos a describir a Carlos Peralta Penzo con una frase bien diciente, con el fin de que quienes no lo conocieron se hagan una idea de quién era: durante más de diez años fue el más querido instructor del Servicio Nacional de Aprendizaje en el Sur del departamento de La Guajira. Ese título, tácitamente...
La Biblioteca Británica ha adquirido una importante colección de cartas remitidas por el famoso matrimonio de poetas Ted Hughes (1930-1998) y Sylvia Plath (1932-1963) a Olwyn Hughes, hermana del primero. El archivo de Olwyn Hughes, como se conoce, contiene 41 cartas y algunos documentos literarios, incluidos...
Como en un sueño, vi la delgada figura de tu cuerpo en el umbral de la puerta de la casa donde cobijabas también a mis hermanos. Hasta ese día solo recordaba a mi Padre y a mi abuela, con quienes viví hasta entrada mi pubertad. No sabia que tenia una madre y que nunca en mi vida dio me una caricia con sus...
Salí a la terraza para ver el castillo de arena. Es como una postal de un cuento de hadas que mi boda en la playa sea completamente de arena. Así que, baje los escalones saludando a los invitados que estaban ya sentados en las pequeñas banquitas hechas de arena. Muchos pensaron que les sonreía a ellos, pero me...
Habíamos escuchado muchas historias que hablan de la fidelidad de los perros hacia los dueños y de cómo les siguen hasta el cementerio, pero hasta ahora no habíamos encontrado ninguna de esas tumbas donde quedé constancia de este hecho.
La tumba de la fidelidad llamada así por los habaneros, se encuentra...